Santa Cruz de Tenerife

El agua sitia la Ciudad

El diluvio que ayer azotó a la Capital de la Isla durante cuatro intensas horas convirtió a Santa Cruz en un lugar inaccesible, tanto por carretera como por mar. Las riadas de escombro y lodo que invadían las calles provocaron el llamamiento de las autoridades para que los ciudadanos no circularan con sus vehículos y permanecieran en sus hogares.

EL DÍA, S/C de Tenerife
1/abr/02 09:35
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Alrededor de las 17:00 horas de ayer, Santa Cruz se había convertido en una ciudad invadida por una tromba de agua acompañada de aparato eléctrico.

El caos y la incredulidad que sucedió a los primeros minutos del torrencial diluvio condujo, casi de inmediato, a la paralización de las vías interiores, así como las de entrada y salida de la Capital.

La fuerza de las riadas era capaz de arrastrar a su paso vehículos y contenedores de basura, cuanto menos ese aluvión informe de ramas, piedras, lodo que tomaba las calles o se precipitaba al interior de las casas.

Con el paso de los minutos, la intensidad de las precipitaciones se fue incrementando, convirtiendo en prácticamente intransitables todas las vías y nodos de conexión que confluyen en Santa Cruz y alrededores.

Además, la operación regreso que miles de personas intentaban realizar desde diferentes puntos de la Isla, tras los días de vacaciones de Semana Santa, complicó aún más la situación.

A media tarde ya resultaba casi imposible, y hasta temerario, circular por la Ciudad. Los escombros comenzaban a amontonarse en las carreteras.

Para entonces, el alcalde, Miguel Zerolo, realizaba un llamamiento a los ciudadanos instándoles a no salir de sus domicilios y, sobre todo, prohibiéndoles realizar desplazamientos en coche, excepto en casos de máxima urgencia.

Los efectos se multiplicaban y Santa Cruz de Tenerife se quedó incomunicada por tierra después de que los movimientos de tierra y lodo dejaran incomunicadas las vías que conectan hacia el Norte y hacia el Sur.

Los miles de ciudadanos que regresaban desde el Sur a la Capital, se iban quedando atrapados en las interminables colas que se formaban en las vías de acceso, pues los cortes afectaron a las carreteras TF - 1, TF - 2 y TF - 5.

En cuanto a las comunicaciones marítimas, principalmente las que unen a Santa Cruz con la capital Gran Canaria, tuvieron que ser suspendidas a lo largo de la tarde, pues las instalaciones portuarias también se vieron afectadas por las inundaciones y era imposible atender los servicios. El Puerto tuvo que cerrar y se trasladaron todas las operaciones hacia el Sur de la Isla, al Puerto de Los Cristianos, afectando tanto al pasaje que regresaba a Tenerife como las personas que querían regresar a Las Palmas.

Sin embargo, los dos aeropuertos de la Isla funcionaban con normalidad, salvo tres desvíos hacia el Reina Sofía desde Los Rodeos debido a la intensa niebla que se registró en la tarde de ayer. Los vuelos que fueron trasladados procedían de Madrid, Lanzarote y Fuerteventura.

Según confirmaba ayer AENA, "una vez levantada la niebla, Tenerife Norte funcionaba con normalidad" y se informó que se ampliaba el horario del aeropuerto para facilitar las tareas de los helicópteros que trabajan en labores de emergencia durante la noche. Sin embargo, unas cien personas tuvieron que pasar la noche en la terminal de salidas de Los Rodeos, según fuentes de AENA, que indicaron que otras cien personas fueron trasladadas a La Laguna, para pernoctar.