Santa Cruz de Tenerife

Una vez cada 500 años

La alta nubosidad estacionada en la Cordillera de Anaga, la orografía de la Ciudad, junto con un chorro de viento cálido y muy húmedo del Sur generaron la tormenta sobre Santa Cruz. La borrasca ya ha remitido, aunque se mantienen los avisos de lluvias moderadas.

EL DÍA, S/C de Tenerife
2/abr/02 22:14 PM
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La tormenta que afectó a Santa Cruz de Tenerife el pasado lunes tuvo su origen en la confluencia de diversos fenómenos meteorológicos locales que no se volverán a repetir, según las previsiones, en unos 500 años, afirmó ayer la directora provincial del Instituto Nacional de Meteorología (INM), Carmen Rus, quien aseguró que la borrasca ha remitido, aunque se mantienen los avisos de precipitaciones por precaución.

Durante dos horas y media cayeron sobre la Capital tinerfeña unos 224 litros por metro cuadrado en forma de lluvia y granizo, con una intensidad tal (161,4 mililitros por hora) que provocó riadas y avalanchas de lodo y piedras.

La orografía de la Ciudad, en vaguada; una alta nubosidad estacionada en la Cordillera de Anaga; junto con un chorro de viento cálido y muy húmedo del Sur fueron las causas principales de la inestabilidad localizada sobre Santa Cruz, señaló Rus, quien destacó lo "inusual" de esta situación meteorológica.

La gran nube "anclada" sobre la Capital, a unos 5.500 metros de altitud, descargó unos 224 litros por metro cuadrado en dos horas y media, y hasta 232,6 litros por metro cuadrado durante doce horas, cuando las previsiones eran de 60 litros por metro cuadrado en doce horas, según datos del INM.

Precedentes

Carmen Rus resaltó que los daños ocasionados se deben al tiempo que se estacionó la borrasca sobre la ciudad pero, sobre todo, a la intensidad con que cayó el agua.

La intensidad del agua (equivalente a la velocidad) fue "excepcional" y superó los 160 mililitros por metro cuadrado, casi el doble de la que se produjo en la última borrasca de importancia en la ciudad, en el mes de noviembre del pasado año.

Los niveles de recogida superaron cualquier antecedente en Santa Cruz de Tenerife desde 1925 y sólo se recuerda en la Isla unas precipitaciones similares en abril de 1997, cuando se registró 263,3 litros por metro cuadrado en una hora en Los Rodeos.

La borrasca había remitido ayer, aunque el INM mantuvo hasta última hora los avisos de fenómenos meteorológicos adversos por precaución, según informó Rus, quien lamentó las repercusiones "imprevisibles".