Santa Cruz de Tenerife

Los vecinos de la parte alta del barrio de La Alegría, obligados a dejar sus casas

El peligro de desprendimientos en la montaña provocó el traslado de más de un centenar de personas al recinto ferial de la capital tinerfeña; el aviso de desalojo se efectúo a través de la megafonía de un vehículo de Cruz Roja, alrededor de las 22:30 horas.

EL DÍA, S/C de Tenerife
2/abr/02 22:15 PM
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Efectivos de Emergencias comenzaron a desalojar anoche, desde las 22:30 horas, a los vecinos de la ladera alta del barrio de la Alegría, ante el peligro de desprendimientos en la montaña de este barrio capitalino, según fuentes municipales.

Al cierre de esta edición, dos guaguas de Titsa, con unas cien personas en total, habían partido de la Avenida José Martí con destino al recinto ferial. Un vehículo más permanecía a las 23:30 horas en el aparcamiento habilitado, a la espera de que los cuerpos de seguridad y de emergencias trasladasen a los vecinos que aún se encontraban en sus casas.

El acceso al barrio de La Alegría estaba acordonado por la Policía Local, ambulancias de Cruz Roja y vehículos de Protección Civil.

El goteo de personas que bajaban de la ladera del barrio con sus pertenencias a cuestas era continuo, aunque en ningún momento se advertían escenas de pánico entre la población, si bien algunos de los vecinos abordados por este periódico se preguntaban so-bre la tardanza de las autoridades en decretar el desalojo de las viviendas, toda vez que el día había transcurrido con tranquilidad; sólo los inconvenientes de la falta de luz eléctrica y de teléfono parecían perturbar anoche a los re-sidentes de la parte baja del barrio, que veían desde los salones de su casa - a la luz de las velas - pasar a sus convecinos camino de las guaguas.

A su paso por el local de la Asociación de Vecinos San Roque, a medio camino entre ambos extremos del barrio, a los desalojados se les entregaban mantas y víveres para que pasaran la noche en las mejores condiciones posibles, según comentó a EL DÍA uno de los vocales de la entidad, convertido accidentalmente en portavoz por la ausencia de su titular, camino también del recinto ferial.

Residencial Anaga

A pocos metros de este barrio, en Residencial Anaga, un edificio de nueve plantas tuvo que ser apuntalado como consecuencia de los desperfectos provocados en su estructura por la avalancha de piedras que el domingo descendió por el barranco de Las Leñas.

Mientras se terminaba de apuntalar el inmueble, situado en el número 3 de la calle Alejandro Cioranescu, más de veinte bomberos achicaban el agua y el lodo que inundaban las dos plantas del garaje.

Los vecinos de las 20 viviendas del inmueble, construido hace 15 años, habían sido desalojados la noche anterior.