Santa Cruz de Tenerife

Cómo cocinar un crucifijo


27/ene/05 22:57 PM
Edición impresa

LO MAS PLUS DE CANAL PLUS, el pasado diciembre, emitió un video en el que se mostraba "cómo cocinar un crucifijo", que era troceado, se untaba en mantequilla, se metía en el horno, saliendo al tercer día "en su punto".

Tenía como finalidad promocionar al cantautor Javier Krahe, al que le adelanto que no compraré sus discos.

www.hazteoir.org comenta también otro programa de la Cadena Ser, en el que Gemma Nierga emitió la transcripción de varias confesiones grabadas ocultamente en una Iglesia de Madrid, entre las risotadas de los contertulios.

Y termina haciendo referencia a las continuas mofas de los muñecos del Guiñol de Canal+ al Papa.

Consecuentemente, Hazteoir.org ha iniciado una campaña de boicot a Prisa, donde, al parecer, unos cuantos empresarios multimillonarios han tomado por divertimiento hacer escarnio de la fe del pueblo llano, al que, además de no respetar sus creencias, fomentan la intolerancia religiosa y se contribuye a crear un clima de hostilidad contra los cristianos.

Hazteoir.org recomienda a las federaciones y asociaciones de centros de enseñanza que se abstengan de comprar libros de Editorial Santillana ni otros productos de empresas del Grupo Prisa.

Informa, además, que el Centro Jurídico Tomás Moro y Radio Intereconomía, han presentado una querella criminal al amparo del artículo 525 del código penal, con la que se pretende proteger la libertad religiosa de los ciudadanos que comprueban a diario cómo su fe es escarnecida en los medios de comunicación, muy especialmente en los medios del Grupo Prisa.

Es evidente que estamos ante una bien orquestada campaña contra la Iglesia Católica, contra la que podemos luchar utilizando el único lenguaje que entienden sus promotores: el código penal y el boicot a sus productos.

Jesús echó a latigazos a los mercaderes del templo y creo que va siendo tiempo de que cada cristiano, sintiéndonos miembros de nuestra Comunidad, de nuestra Iglesia, con nuestra actitud solidaria, rechacemos estos injustificados ataques, exigiendo el respeto que se merecen nuestras creencias.

Es más, personalmente invito a todas las personas de buena voluntad, aunque no sean cristianos, a apoyar este boicot contra los que hacen burla de nuestros íntimos sentimientos.

Luego vienen las quejas afirmando que no se puede salir a la calle, que no hay seguridad ciudadana, que no se respeta la propiedad ajena, que se destruye el mobiliario urbano, que se siembran las ciudades de pintadas, que prolifera la violencia de género...

Quien siembra vientos, recoge tempestades. Y así nos va.