Santa Cruz de Tenerife

Monumento: año 0

30 años después del accidente de los Boeing 747 en Los Rodeos, las 583 víctimas de la tragedia ya cuentan con un monumento conmemorativo. Según el presidente de la Fundación de los Familiares, Jan Groenewoud, "esta obra viene a dignificar su recuerdo".
ERICK CANINO, S/C de Tfe.
28/mar/07 01:59
eldia.es

Los víctimas del accidente de los dos Boeing 747 que colisionaron hace 30 años en Los Rodeos ya tienen su monumento. "Esta obra -resumió ayer el presidente de la Fundación de los Familiares- viene a dignificar su recuerdo".

"Escalera de caracol". Con ese nombre quedó grabado para la historia el recuerdo que la sociedad le brinda a las 583 personas que fallecieron aquel 27 de marzo de 1977. Ayer fue inaugurado en la Mesa Mota el monolito con el que se quiere "simbolizar el infinito".

El hijo de Jan Groenewoud -presidente de la Fundación-, en inglés y en holandés, y Gregorio Rodríguez González -un joven canario de 14 años-, en castellano, fueron los encargados de leer el texto con el que quedó presentado el monumento.

El encuentro se desarrolló ante más de 500 personas, entre autoridades, familiares, supervivientes, invitados, profesionales y voluntarios que ese día estuvieron en el aeropuerto de Los Rodeos y medios de comunicación.

El marcado acento holandés de la conductora del acto trazó las secuencias de un evento que se prolongó durante algo menos de una hora y que tuvo sus momentos significativos de emotividad. Sólo el viento quebró la solidez de los dos minutos de silencio que se brindaron en la Mesa Mota poco después de las cinco de la tarde a todos los fallecidos. Con el marco del tema "Strirway to heaven", de Led Zeppeling (antes y después de la quietud absoluta), ayer se vivieron los 180 segundos más sentidos desde la tarde la tragedia. Ya en ese instante del acto volvieron a aparecer las lágrimas de los familiares, las mismas que cubrieron todos los episodios conmemorativos que se desarrollaron desde las 10 de la mañana de ayer en el Auditorio de Tenerife.

Los dos minutos de silencio dieron paso al discurso de la alcaldesa de la Laguna, Ana Oramas, y a las palabras de Jan Groenewoud y de Martin Woordzij, miembro también de la Fundación de Familiares de Víctimas del Accidente de Los Rodeos. El recuerdo, las muestras del dolor que aún perdura y el agradecimiento hacia el movimiento social del pueblo lagunero y tinerfeño en aquella tarde fueron las notas comunes en todas las intervenciones. 30 años después, las víctimas tienen su esperado homenaje. Tres décadas más tarde, el monumento cobra vida.