Santa Cruz de Tenerife

Cartas al Director

Cuando los proyectos nacen muertos
2/jul/07 01:21
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Érase una vez un archipiélago donde todos los proyectos nacían muertos para, milagrosamente, cobrar vida y poblar la geografía de nuestras ínsulas. Érase una vez un archipiélago que se hallaba poblado de muertos, de espectros y de milagros, propiciados no se sabe bien por qué ente divino. El divino impulso promotor, el promotor divino y sus acuerdos secretos, sus ritos insufladores de vida, sus comisiones espectrales.

Raro mundo el de este archipiélago, que propiciaba que proyectos muertos (o amortecidos) fuesen tramitados por las administraciones canarias. Pongamos el caso del avistamiento de un espectro en la costa de Tacoronte (como en los mejores capítulos de esos programas televisivos de pseudociencia), un avistamiento que tuvo lugar desde hace mucho tiempo, un espectro que recorría la zona para hacerla suya, y sólo suya, en la noche, en el silencio, mientras los demás dormían. Este espectro clamaba por los chamanes insulares, que fueron a invocarlo en secreto, en la noche, mientras los demás dormían. Ritos secretos que le hacían cobrar vida, como en las películas, en la noche, mientras los demás dormían.

Pobres chamanes que se les hizo de día conjurando a su espectro, en la noche, mientras los demás dormían. Pobres chamanes que fueron sorprendidos por los ignorantes soñadores, ya despiertos.

Engañados por quienes debían velar por el interés común, los ciudadanos protestaron, exigiendo sus derechos y el cumplimiento de la legalidad. Los que hasta hacía bien poco invocaban a su espectro tratan ahora de acallarlo a toda prisa. La razón: la ilegalidad que se pretende llevar a cabo, el engaño a la ciudadanía, su concepción en un absoluto oscurantismo y desinformación ciudadana y el bolsillo de unos pocos bien repleto, mientras a los de siempre se les arrebata una buena parte de su territorio, mientras duermen.

Excusas, excusas y más excusas para intentar defender lo maravilloso del proyecto, lo ideal de su creación sin contar el verdadero interés inherente a éste, sin contar los tejemanejes llevados a cabo con mucha anterioridad, sin tener en cuenta que se pretende llevar a cabo en una zona protegida por ley (por lo suculento y maravilloso del lugar de emplazamiento, con maravillosas vistas a todo el litoral del norte de la isla).

¡¿Cómo es posible que una ilegalidad (entre otras muchas cosas) sea tramitada en las administraciones públicas?! ¿Cómo es posible que un proyecto que es ilegal sea puesto a información pública? ¿Qué habría ocurrido si nadie hubiese reaccionado a tiempo? ¿Pero acaso no sigue tramitándose? ¡No nos engañemos! (pero el proyecto nació muerto...).

¿Cómo es posible que la administración canaria permita tal atropello? No sólo hablamos de un lugar protegido por ley, sino de un lugar de disfrute público a todas horas del día, con una panorámica digna de protección y otras muchísimas razones de peso. ¿No se supone que las administraciones deben velar por el bienestar ciudadano y nunca favorecer los intereses privados que vayan en contra del bienestar público? Algo está fallando y los ciudadanos nos estamos dando cuenta, y ... ¡¡ya era hora!!

Excelentísimos señores/as, cuando un proyecto nace muerto, muerto queda; muerto está y a los muertos no se les molesta. De hecho, hoy en día, no hace falta esperar a que nada nazca para saber si viene vivo o se encuentra en mejor vida, no sé si me explico.

Adal González

(miembro de Tacorontesemueve)

Lebanon

Este Gobierno que nos trata de estúpidos, repitiendo una y mil veces sus consignas partidistas y sus cuñas de confusión, difícilmente cambiará la realidad de lo que ocurre.

Llamar terrorismo internacional a lo que es absoluta y totalmente terrorismo islámico es una payasada.

Querer confundir a no sé quién, ya que a los juramentados de sus partidarios les daría igual que se comiese a niños crudos, sería algo infantil si no fuera peligroso y causara desgracias tremendas, dramas terribles y tragedias indescriptibles, eso sí, éstas con distintivo amarillo.

Esa cabezonería irredenta, nada razonable, hiriente y mezquina, además, es el ingrediente de todos los guisos de esta legislatura. El tovarich Garrido intenta darle formalidad, la vice De la Vega, explicarlo en algo de paladino, y el ministro de Justicia directamente lo socarrona, además de cascarle de paso a las derechas, que él, en estos casos -como stalinista- tendría soluciones para ella, rapidito.

Que la Ley del Menor es adecuada fue la ultima de éste. El que mató a Sandrita, de chatos por ahí. No ejemplo, no castigo, sólo reinserción, y con aviso de reincidencia según partes oficiales.

Lo del Líbano, adonde hemos ido a proteger a los terroristas, ya que ya me dirán, los tiros ahora son entre ellos, y ahí los muertos ya no salen en el telediario de las 15 horas porque ya no cuela y ya nadie desconoce que no son los judíos quienes matan, y el extra aquel que se cambiaba "on stage" de camisa era ya demasiado incluso para los aceptadores reptantes. Pero a lo que iba, los judíos no atacan a las tropas de intermediación salvo "fuego amigo", entonces, la posición de "jueves" es ¿para qué?

Para que sólo tiren unos, los que protegemos, a los otros, y de paso a nosotros. Qué horror. ¿Pero, no nos protegía el mechón incorrupto de Moratinos? ¿O el pañuelo sudoroso del promotor de alianzas y de tratar a terroristas como si fueran seres humanos normales y a la misma altura? Somos la carne más fácil de matar.

Ellos, los terroristas, lo han dicho, ya que encima, como al parecer éramos "intocables" y nos habían prometido que a cambio de ser rastreros y cicateros con nuestros aliados, de hacer declaraciones que los glorifiquen, y de excusarles todo y echar la culpa al gringo y al judío, diciendo incluso que este mata queriendo a niños y a población, a nosotros nos iban a respetar, pues ¡hala!, mejor subvencionar cosas raras y rarísimas, gastar a manos llenas, derrochar sin límite, pero eso sí, ahorrar en los inhibidores, autos acorazados, medidas de aviso, espionaje, control y seguridad.

El sentido del ahorro del ministro de Defensa, que yo no sé cómo sale en los telediarios sin traje a rayas, nos dará más disgustos.

Pues nada, "guerra de la Señorita Pepis", pero donde mueren nuestros soldados y a quienes ni se les reconoce lo que se merecen.

Espero y deseo que no gobiernen nunca más este país.

A reflexionar

L. Soriano