Santa Cruz de Tenerife

Cartas al Director

Las verdades incomodan?
17/jul/07 7:48 AM
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El general y cónsul romano Julio César, cuando se dirigió al Senado para informar sobre su fulminante victoria en la batalla de Zela, se limitó a enunciar aquello tan conocido -pero casi nunca bien escrito- de "veni, vidi, vici". Todo un ejemplo de concisión y precisión. Algo parecido se podría decir que hizo el ex vicepresidente "useño", Al Gore: "Llegué, conferencié y me llevé la pasta". Como comprobará el lector, se trata de una lejana y burda paráfrasis, traducida al román y a años luz de la enjundia de lo dicho por el amigo Cayo.

Hace ya un tiempo que se estrenó aquí un documental realizado por Gore con el título fascinante y ominoso de "Una verdad inquietante"; según algunos críticos, una manipulación desvergonzada. Para gustos se hicieron colores, dice el viejo aforismo. Lo cierto es que el documental en cuestión acabó por levantar una cierta polvareda mediática y también en algunos estamentos científicos, donde comenzaron a surgir opiniones encontradas, a favor y en contra de las tesis expuestas por don Al.

Hasta aquí, todo normal. Lo que ya no parece ser tan normal es que algunos personajes de estos entornos decidieran repetir el otrora costoso en dineros y nulo en resultados experimento de invocar la documentada opinión del que fuera jefe del interfecto en cuestión: el ex presidente Clinton. Papanatismo y oportunismo en estado químicamente puro, a fe mía, que además salió caro.

Pues bien, aquella experiencia debió de dejar a algunos mentalmente abducidos, ya que volvieron al queso invitando al apologeta del catastrofismo térmico-apocalíptico a que les obsequiase con una tanda de tópicos, lugares comunes y otras alabanzas para con la tan traída y llevada situación de privilegio de Canarias, tan rimbombantes como vacías de contenido práctico, y todo ello al módico coste de cuarenta millones de pesetas por charleta. La moneda antigua, además de añorada, resulta más impresionante desde el punto de vista cardinal. Tal "caché" incluía la foto con el gran "gurú" de los anfitriones, devenidos en repentinos fans, en su particular y momentáneo camino de Damasco, del verdín ecológico. Y eso siempre mola de cara a la claque seudoprogresista.

Teniendo en cuenta lo refractarias que por lo general resultan las gentes del Imperio a cualquier erudición geográfica que rebase su, de por sí enorme, territorio, imagino a Al Gore, recién recibida la invitación al festín de Baltasar, con la pasta gansa de plato fuerte, adoptando una cierta expresión de dubitativa perplejidad y encerrándose en su despacho con el fin de recabar el máximo de información acerca de unas islas que debían de parecerle tan exóticas como el archipiélago de Juan Fernández o las Kerguelen.

Lo que no ha explicado el señor Gore en su laudable apostolado climático es, por ejemplo, el elevado montante de su factura en electricidad mensual, que supera al de una familia norteamericana media en un año. O por qué, siendo vice de Clinton, rechazó sustanciar el Protocolo de Kioto. O por qué su mina de cinc ha emitido 1,8 millones de kilos de vertidos tóxicos en tan sólo cuatro años. O por qué no se conformó, en consonancia con el espíritu de su cruzada, con una suite elegante, pero discreta, en vez de exigir prestaciones más propias de un sátrapa saudí del petróleo. Claro, disparando con pólvora ajena, así cualquiera. Rara vez se tiene la ocasión de ver a los salvadores de la Humanidad predicar con el ejemplo.

Creo que hubiese sido muchísimo más barato programar una serie de proyecciones gratuitas de su controvertido documental y con idénticos o mejores resultados a la hora de concienciar a la opinión pública. Pero, como dice un dicho de la tierra, la culpa no la tiene el bardino, sino quien lo suelta. Los hay que han logrado salir del gueto, pero el gueto no ha salido de ellos. También verdades que incomodan? e inquietan.

J. Lavín Alonso

Las susceptibilidades de los políticos fracasados

El sábado 7 de julio, el recién nombrado concejal de Patrimonio Histórico de Santa Cruz de Tenerife, don Alfonso Soriano y Benítez de Lugo, hacía unas declaraciones al periódico EL DÍA en las que, a propósito de proponer una colaboración más estrecha entre los ayuntamientos de Santa Cruz y La Laguna para hacer rutas turísticas conjuntas en beneficio de ambas ciudades, entendiendo que "el casco antiguo de Santa Cruz es La Laguna" (lo que en realidad es un reconocimiento para La Laguna), sólo venía a decir lo que es una evidencia: que las dos ciudades "hoy en día, prácticamente están fusionadas".

A tan sensatas declaraciones ha respondido, airadamente, en el mismo periódico el martes 10 de julio, el concejal de La Laguna por su mismo partido, el Popular, don Rafael Becerra -que en las últimas elecciones repitió como candidato a la alcaldía sufriendo una estrepitosa derrota, aun mayor que la anterior, después de cuatro años de oscura gestión-, con frases como "no permitiremos (¿su reducido grupo municipal?) nunca que nadie haga desaparecer La Laguna como entidad con personalidad política, económica, geográfica y social propia" (lo que no ha pretendido el Sr. Soriano). Y añadía: "Lucharemos (¿quiénes?) contra los delirios de grandeza (¿?) de unos políticos antes de que deshagan lo que con mucho esfuerzo han consolidado miles de laguneros en defensa de nuestra identidad (¡no será por lo que haya hecho el Sr. Becerra!).

Sin duda, el concejal lagunero no ha asimilado todavía su desastroso resultado electoral, ya que el Sr. Soriano para nada se ha referido a la fusión jurídico o política de ambas ciudades, sino a una colaboración en materia turística que los comerciantes consideramos de lo más acertada. ¡Hay que ver con qué frivolidad utilizan algunos la fusión como excusa para una falsa defensa de La Laguna!

No cabe duda de que si el Sr. Becerra se hubiera dedicado a trabajar por La Laguna en la corporación anterior, de la que fue primer teniente de alcalde, en lugar de preocuparse sólo de salir en las fotos, seguro que los laguneros le hubieran premiado con sus votos. En su situación actual -en la que ya su partido le busca un sustituto para 2011- más le valdría estar calladito y no hacer declaraciones que lo único que revelan es que no ha sabido encajar la estrepitosa derrota electoral. Otros en su lugar ya habrían dimitido.

Eugenio López

(La Laguna)