Santa Cruz de Tenerife
JOSÉ LUIS FIGUEROA *

Plan Especial de la costa de Tacoronte

11/ago/07 7:42 AM
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DESPUÉS DE SER uno de los primeros municipios de Tenerife en recuperar la costa de las construcciones ilegales, hace ya 12 años, desarrollamos desde la Corporación Municipal socialista de Tacoronte un Plan Especial de Ordenación de la Costa que pretendía ordenar los distintos usos e infraestructuras necesarias en la costa, para hacer compatibles las distintas actividades humanas en el litoral. Se ordenaban en esa propuesta las necesidades de aparcamiento, la protección de espacios públicos, las necesidades de los pescadores, las demandas de las embarcaciones deportivas, y fundamentalmente se ampliaban las zonas de baño y ocio público, para cubrir la demanda de la mayoría de la población, así como se determinaba la aplicación de la Ley de Costas, y la necesaria recuperación de todo el dominio público marítimo terrestre.

Este Plan, realizado por los mejores expertos del momento en Canarias, permitió comprometer importantes inversiones de la Dirección General de Costas y del Cabildo de Tenerife, para recuperar espacios públicos y construir un puerto deportivo pesquero en el Pris, que hubiese mejorado mucho la costa de nuestro municipio. Todo ello quedó suspendido por la nueva Corporación nacionalista y doce años después seguimos igual, sin resolver ninguno de los graves problemas que tiene nuestro litoral.

El Plan Especial de la Costa de Tacoronte fue planteado para ordenar el desarrollo socioconómico de la franja litoral del municipio, en base a los siguientes principios:

1. La costa es un espacio muy disputado por distintas actividades sociales y económicas, su ordenamiento debe constituir una prioridad para el municipio, con el fin de salvaguardar los intereses generales, orientado a compatibilizar los distintos usos, teniendo como fin último crear un espacio costero abierto para la mayoría de los ciudadanos, orientado al ocio y la salud de la mayoría.

2. Los espacios naturales, constituyen un valor de primer orden, tanto desde el punto de vista ecológico como socioeconómico, ya que la conservación contribuye al desarrollo de un turismo de calidad en el municipio, orientado al disfrute del paisaje, la cultura y el medio natural, y exige un máximo cuidado de los espacios y paisajes naturales del municipio. Los parajes naturales constituyen además una riqueza de gran valor social para las presentes y futuras generaciones, por lo que se han de preservar en su integridad. El paisaje del Acantilado de Tacoronte constituye un paraje excepcional por su belleza, flora y fauna, que merece ser cuidado, conocido y reconocido por los tacoronteros y tacoronteras de hoy y del futuro, como símbolo de su propia identidad.

3. Las costas constituyen un bien público de primer orden, dado que la ciudadanía demanda unas costas de libre uso, públicas, que les permita desarrollar actividades de ocio y salud.

4. Los núcleos urbanos de Mesa del Mar y el Pris, debieran aglutinar el conjunto de infraestructuras de acceso a la costa y al mar. Optimizando las infraestructuras necesarias, a fin de salvaguardar al máximo el paisaje y los espacios públicos del conjunto costero.

5. Las actividades marítimas tanto pesqueras como deportivas, deben tener un espacio propio, delimitado, compatible con las infraestructuras de acceso. Que permitan mejorar la actividad pesquera y potenciar la actividad deportiva náutica en la costa del municipio, donde existe una gran afición deportiva, que se reconoce como de interés general.

6. La capacidad de acceso exige reordenar el suelo urbano de Mesa del Mar y del Pris, a fin de que la construcción se desarrolle en las pendientes, y en los espacios con una topografía más plana se realicen las infraestructuras comunes de acceso, aparcamiento, ocio, etc. Además se ha de abordar la reordenación urbana y la mejora de los equipamientos públicos urbanos de cada núcleo costero, mejorando las infraestructuras de saneamiento y viario general.

7. En la parte superior del acantilado se proponía una ordenación que permitiera convertir en espacio público todo el acantilado, concentrando la edificabilidad en el espacio existente entre la carretera del Pris a Tacoronte y el límite del acantilado, fundamentalmente a través de equipamientos turísticos de calidad, que generen una mayor densidad de empleo permanente que la construcción de chalets.

Todos estos principios se reflejaron en la planificación del espacio, generándose una serie de infraestructuras entre las que destacaban:

a) Un sendero por todo el límite costero que permitía la recuperación de todo el espacio marítimo terrestre, incluyendo el espacio ocupado por la parte frontal del edificio Marisol.

b) Un sendero por la parte superior del acantilado, que permitiera garantizar que el paisaje de la costa fuera disfrutado por toda la población.

c) La creación de un gran parking en la parte superior plana de la Mesa del Mar,y zona superior del Pris, reparcelando y reubicando el uso urbano existente a las zonas de mayor pendiente.

d) La consolidación de toda la costa del Paraje Natural de los Acantilados de Acentejo desde la Playa de la Arena hasta el Sauzal, como una zona de uso público social, ecológica y cultural, recuperando la finca de Oscar Domínguez y toda la costa como espacio libre público.

e) La creación en la zona del Sargo en el Pris de un muelle deportivo pesquero, complementado por una marina seca en el borde del cauce del barranco de San Juan, que permita el almacenamiento de unas 300 barcas deportivas, así como la mejora de la flota pesquera del municipio.

f) La recuperación de las playas y senderos de toda la costa de Tacoronte, así como la creación de estructuras que amplíen el espacio de estancia en la costa, generando en el Pris.

g) Una red de potenciales equipamientos turísticos privados, que se podrían desarrollar en paralelo con la recuperación de la costa.

Todo este programa se detalló en distintos documentos y proyectos, así como en las distintas figuras de planeamiento y, en su mayoría, diez años después podrían haberse desarrollado si no se hubiera impuesto una visión política, pobre, incapaz de gestionar el planeamiento en defensa del interés general, y más centrada en los intereses especulativos que en crear un verdadero desarrollo socioeconómico local.

En estos días en que se ha presentado una plataforma para el desarrollo socioeconómico del norte, que saludamos, como legítima organización de intereses, sería bueno que sus miembros consultaran estos documentos que constan en los archivos municipales y discutiesen si es mejor que el litoral se convierta en un nuevo espacio para especular, o se ordenen las actividades pensando en la mayoría.

No me parece un buen comienzo decir que los que defendemos el cuidado del medio ambiente pensemos con el culo, creo que nuestros argumentos se basan en la fuerza de la razón y el análisis del conjunto, otros quizás piensan con la fuerza de los intereses de sus propios bolsillos y olvidan que el 95% de los vecinos de Tacoronte y su comarca, no tienen un barco, y no necesitan un puerto deportivo, pero sólo tienen una costa pública para disfrutar hoy y en el futuro.

* Concejal de Urbanismo de Tacoronte entre 1991 y 1995