Santa Cruz de Tenerife

La nueva era de la Logia

Un arquitecto municipal fue el autor del proyecto del templo masónico en 1900. Otro técnico municipal, Germán Delgado, será quien, 107 años después, se encargue de rehabilitar el edificio. Se buscará el árbol de la Logia en el patio y se volverá a pintar la cubierta.
CRISTINA ÁLVAREZ, Tenerife
21/oct/07 2:17 AM
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El templo masónico de la calle San Lucas se ideó como Sociedad Añaza en 1900 -cambio de siglo para los masones- y fue José Ruiz Rodríguez quien solicitó ese año al ayuntamiento la licencia para construir un edificio para la Sociedad Añaza. El autor del proyecto fue el arquitecto municipal Manuel de Cámara y Cruz -que era masón- y la viabilidad del referido proyecto lleva la firma del también arquitecto Antonio Pintor previo pago de 44,50 pesetas. La licencia se otorgó el 29 de octubre de 1900, cuando la Alcaldía estaba ocupada por Juan Martos Dehesa.

107 años después, otro arquitecto municipal, Germán Delgado, se encargará de recuperar uno de los edificios únicos de la Masonería en España, y su reconstrucción aproximadamente será de unos dos años si todo va bien.

Delgado ha estudiado, se ha involucrado y se ha documentado a fondo para acometer una de las rehabilitaciones más ansiadas de la historia capitalina, ya que considera que "el proyecto es muy serio y se ha de hacer con todo el rigor. Desde la pasada semana ya han comenzado a trabajar sobre el edificio". Un equipo de topógrafos especialistas en levantamiento de cuevas subterráneas ha tomado una serie de datos precisos porque los planos de la cripta no están recogidos en el ayuntamiento. "Es necesario que dispongamos de planos fiables antes de comenzar los trabajos", afirma Delgado. Por otra parte, otro equipo realizará un levantamiento fotogramétrico que es un para recoger datos a través de fotografías y que ya se usa en Antropología. Esos datos dan fotografías a escala real que luego se reconvierten, por procedimientos de dibujo y se obtiene la imagen del edificio y se almacena en una base de datos gráfica sobre los que se puede trabajar a escala. Así se obtendrá una cartografía del edificio fiel al diseño original.

Según Delgado, un especialista en Botánica buscará la especie probable del árbol emblemático de la Logia en el patio interior y cuya simbología es vital. Lo que sí se avanza de entrada es que se eliminarán los árboles que se encuentran ubicados frente a la fachada, ya que en este tipo de templos hay una serie de árboles, pero nunca frente a la entrada. El equipo de topógrafos se encargará de determinar qué relación tiene el edificio del templo con las calles de los alrededores, ya que puede afectar a nivel de humedades, accesibilidad -antes no se pensaba en los minusválidos y, en el futuro deben eliminarse todo tipo de barreras para que se pueda acceder al templo-, pero sin desvirtuar el carácter del edificio.

El ideal.- El ideal de los masones era el templo de Salomón porque simboliza la perfección. Apunta Germán Delgado que a lo largo de sus estudios y la recopilación de libros en Francia y otros rincones del mundo, ha podido averiguar que "la masonería es un proyecto de vida y una forma de pensar y buscaremos en el conocimiento de expertos como José A. Ferrer Benimeli para contar con una base fiable a la hora de reconstruir científicamente el templo". Los planos de la época no siempre eran fielmente recreados y "hay que hacer un estudio profundo y sin prisas". De hecho existen elementos simbólicos como son las dos columnas de la entrada que tienen determinadas dimensiones y que, la de la derecha se llama Boaz (B), y la de la izquierda Jakin (J).

Otro símbolo.- En cualquier templo masónico deben existir dos piedras, una de cantería y otra labrada y habrá que colocarlas porque tienen un significado, ya que viene a representar a la masonería operativa que representaban las personas que utilizaban sus manos para manejar la piedra bruta y la masonería especulativa que era cuando los conocimientos permitían pulir la piedra y hacerla bella. Una curiosidad es que no existe ningún plano del piso dónde se encontraba el maestro, que dirigía la Logia con otros dos personas y el acceso es casi secreto, pero Delgado afirma tener una idea de dónde está la escalera que conduce hasta las dependencias del maestro. Para llegar a ser maestro -había que recibir la tercera luz- de una Logia habían de transcurrir 85 años masónicos que no se corresponden con los que se manejan actualmente, ya que ambos calendarios no se asemejan. En la de Tenerife, el aprendiz o iniciado -cuando se recibe la primera luz- pasaba directamente -a través de una escalera que ahora está cegada- de la cripta, al templo. Seguidamente, el aprendiz pasa una nueva prueba para convertirse en compañero y luego ascenderá hasta ser maestro. "Estamos todavía haciendo trabajos especulativos y después del trámite administrativo, probablemente, se elaborará un presupuesto plurianual y no tengo intención de que sea un trabajo a toda velocidad, sino que será una labor científica", dice Germán Delgado. Lo que sí tiene claro el arquitecto es que lo primero a acometer es el arreglo de la cubierta y "lejos de lo que se ha dicho, el edificio no está tan mal para tener un siglo. Edificios con cien años es lógico que tengan pequeños desperfectos que se pueden reparar". El arreglo de la cubierta no es una labor fácil, ya que "debemos contar con expertos para recrear la cúpula, ya que ésta tenía pinturas que se destruyeron y habrá que recrearlas para disponer de un retrato fiel, ya que es el único edificio construido en España como templo masónico y su importancia es única".

Abierto.- Las obras de rehabilitación del templo no conllevarán, como es habitual, que el edificio quede cerrado a cal y canto durante el tiempo que dure su reparación, sino que, por el contrario, Delgado, apunta que "soy partidario de que esté abierto a los ciudadanos y al ser un edificio de la ciudad pueda ser visitado y ver cómo se van desarrollando las obras en el interior y exterior del mismo. Lo bueno del edificio es que lo que falta se puede reponer".