Santa Cruz de Tenerife
TACORONTE

La "estafa" se complica

De la angustia y enfado tras años sintiéndose engañados al alivio por no haber pujadores en la subasta, las familias que invirtieron en la urbanización Mirador de Tacoronte han vuelto a la incertidumbre porque el dueño de parte de la parcela reclama las tres casas por las que hizo la permuta. Todo depende de una jueza.
ÁLVARO MORALES, Tacoronte
18/nov/07 0:50 AM
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Durante años, se sintieron estafados, luego ligeramente aliviados y esperanzados, pero han vuelto los días negros de la incertidumbre y la rabia más absoluta. La veintena de familias que invirtieron en la compra de una vivienda en la promoción Mirador de Tacoronte, en la calle Pedro Felipe, viven de nuevo malas horas después de saber que la difícil negociación que intentan desde hace meses con CajaMadrid ha quedado en un segundo plano desde que el dueño inicial de parte del terreno, que lo permutó con el promotor a cambio de 3 de las 24 casas, se siente también engañado y ha reclamado hace una semana y media lo que considera suyo: el dinero que valgan los tres inmuebles después de una tasación oficial.

La querella criminal que ha presentado ha paralizado toda la situación y la ha dejado en manos de un juzgado de La Laguna, que debe dirimir si la entidad bancaria puede revender, con prioridad para los afectados, o si se cumple una de las cláusulas del contrato originario y se le entrega toda la promoción al propietario de la parcela por incumplirse la entrega de las tres viviendas acordadas con la empresa Promociones Urbanísticas de Canarias. Una de esas casas, para mayor complejidad, fue adquirida tras una subasta por una empresa.

El representante legal de esta compañía, Juan Luis Hourcade, sigue siendo el centro de las crítica de las familias, si bien ahora todo depende de la jueza que lleva el caso. Hourcade señaló ayer a EL DÍA que dispone de un inversor interesado en resolver todo el conflicto, pero que se ha de esperar a la resolución judicial.

Dos de las afectadas mostraron a este periódico su incertidumbre e impotencia ante una "estafa" que sufren desde 2002, con algunos casos incluso anteriores.

Los inversores temen perder sus viviendas y unos 700.000 euros, si bien la promotora insiste en que tratará de que eso no ocurra "ya que, sea quien sea, el proyecto ha de terminarse". CajaMadrid denunció al promotor por no cumplir los plazos para terminar las viviendas ni devolver el dinero prestado, unos 2,5 millones de euros. Hourcade siempre ha culpado de lo ocurrido al constructor J. M. L., al que sigue buscando. Según su relato, al menos 270.000 euros no se usaron en las obras, que costaron unos cinco millones, aunque aún no han concluido.

Los afectados nunca han creído a Hourcade, quien, sin embargo, siempre ha reconocido que son víctimas. Tras la subasta del 4 de octubre, que supuso un alivio para los inversores porque temían que hubiera movimientos especulativos que les dejaran sin casas, han tratado de renegociar con CajaMadrid, pero la entidad bancaria aún ni les ha respondido. Según los vecinos, esta caja adquirió cada casa por 80.000 euros, cuando se había vendido a las familias por una media de 150.000. Los afectados quieren que se les venda por 80.000, pero el banco ha fijado precios entre 148.000 y 154.000. No obstante, Hourcade aclara que, al no haber subasta, la adjudicación a CajaMadrid está aún pendiente por la última querella.

Algunos afectados tienen claro que la estafa sigue porque ya han invertido, en diversos casos, hasta 60.000 euros, deberán abonar los 150.000 de media que pide CajaMadrid y otros 60.000 si quieren concluir las viviendas, "que se encuentran en mal estado o no terminadas, sobre todo los garajes".