Santa Cruz de Tenerife

Senegal tiene dificultades para aceptar a sus menores acogidos en Canarias

Senegal tiene dificultades para aceptar de forma inmediata a sus menores que están acogidos en Canarias y en otras comunidades españolas debido, sobre todo, a que no existe censo de población en ese país africano y no se puede garantizar que las reagrupaciones familiares se lleven a cabo.
DORY MERINO, Tenerife
31/dic/07 7:25 AM
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Senegal tiene dificultades para aceptar de forma inmediata a sus menores que están acogidos en Canarias y en otras comunidades debido, entre otras causas, a que no existe censo de población en ese país africano y no se puede garantizar que las reagrupaciones familiares se lleven a cabo, tal y como han señalado expertos en esta materia.

Por este motivo, Senegal ha pedido que España construya, a la mayor brevedad posible, centros de formación profesional, tanto en zonas rurales como en ciudades de Senegal, junto con centros de acogida para los chicos que deseen volver a su país y también para formar a los menores de edad que viven allí y evitar así las salidas en embarcaciones clandestinas.

La secretaria de Emigración e Inmigración, Consuelo Rumí, anunció la intención de ambos países de llevar a cabo el acuerdo de reagrupación familiar de los menores senegaleses no acompañados que viven en nuestro país.

Además de la falta de censo en Senegal, que impide conocer con certeza a qué familia pertenecen los menores, otra dificultad es que muchos niños han salido de sus casas a edades muy tempranas y se han convertido en "niños de la calle", algunos de los cuales han sido recogidos por líderes religiosos o marabús.

En Senegal, es frecuente ver a talibés (niños que son obligados a mendigar en la vía pública o en lugares donde se concentran muchas personas, como los aeropuertos, a cambio de recibir educación espiritual).

Estos pequeños, algunos de cinco años o menos, son recogidos en las calles por los marabús, quienes también acuden a las casas en busca de niños prometiendo a sus padres que les van a enseñar el libro sagrado musulmán (el Corán), sin que los pequeños puedan elegir otra cosa.

Los menores son trasladados a la "daara" o escuela coránica, que suele estar en la misma casa del marabú, muchas veces en el patio exterior de la vivienda.

200.000 niños mendigos

Según datos de Unicef, pueden existir más de 200.000 niños mendigos en Senegal, aunque no todos son nacionales de este país, puesto que una buena parte de ellos proceden de Guinea Bissau.

Estos pequeños pasan toda la jornada en las calles tratando de ganar el dinero que tienen que entregar al marabú al terminar el día, porque, de lo contrario, reciben palizas y malos tratos.

En Senegal, los talibés alcanzan aproximadamente el 17% de la población infantil del país.

Entre otras entidades, el grupo SOS-Talibé trata de destruir la creencia popular de que el mendigar sea una actividad que forma el carácter de los niños enseñándoles la humildad.

Dar limosnas es también un deber establecido por el Islam.

La imagen del talibé es la de un muchacho con ropa desarreglada, los pies desnudos y que pide limosna con una lata de tomate, en la que suele haber unos terrones de azúcar.

Esta es una imagen insostenible para las organizaciones no gubernamentales, que luchan contra la explotación de los menores.