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CONGRESO PP

Esperanza Aguirre acude a Valencia con una posición crítica y nada resignada

Madrid, Paloma San Segundo/EFE
18/jun/08 22:07 PM
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La presidenta del PP de Madrid, Esperanza Aguirre, acude al XVI Congreso nacional tras unos meses difíciles, en los que ha mantenido una postura crítica con la política nacional del partido y con su líder, Mariano Rajoy, hasta el punto de llegar a plantearse la posibilidad de disputarle la presidencia.

Una posibilidad ya descartada, según algunos por falta de apoyos de los demás "barones" del PP y según otros porque ha sido imposible para la presidenta madrileña reunir los 600 avales de compromisarios que necesitaría para poder aspirar oficialmente a liderar el partido.

Dos días después de que el PP perdiera por segunda vez las elecciones generales, Aguirre respaldaba públicamente a Rajoy para que siguiera al frente del partido y repitiera como candidato, pero esa postura daría un giro radical apenas un mes más tarde.

El 7 de abril, aprovechaba su participación en un foro periodístico para declarar públicamente, en presencia de Rajoy y del alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, y no menos de una decena de veces, que "no se resignaba" a que el PP cayera de nuevo en las "trampas ideológicas" que a su juicio le había tendido el PSOE y anunció que iba a "dar la batalla" para que los españoles conocieran la opción "abierta, moderna y liberal" de su partido.

Aquel día Aguirre aseguró que en sus planes no estaba disputarle a Rajoy la presidencia del PP en el congreso de Valencia, sino que quería suscitar "un debate ideológico", pero lo cierto es que entonces se abrió una brecha entre ella y el líder de los "populares" por la postura ambigua que mantuvo durante un tiempo y sus continuos amagos de presentar una candidatura alternativa.

La falta de claridad de Aguirre y las críticas que realizaban algunos "pesos pesados" del PP de Madrid en los medios de comunicación, llegaron a crispar de tal modo a Rajoy que en un mitin en Elche retó a abandonar la formación a quien quisiera "irse al partido liberal o al conservador".

La presidenta dijo no sentirse aludida por aquellas palabras, pero pidió a Rajoy que las aclarase, y desde entonces ha mantenido una actitud beligerante, defendiendo los valores tradicionales que, a su juicio, deben guiar al PP para que vuelva a ganar las elecciones generales.

Aguirre ha estado asimismo al margen de otros "barones" del partido, que desde el primer momento han apoyado sin reservas al presidente nacional.

Cuarenta y ocho horas antes de que comience el Congreso de Valencia, la presidenta no ha dicho explícitamente que votará a Rajoy, aunque sí lo ha hecho su "número dos" en el PP de Madrid, Francisco Granados.

Al mismo tiempo, Granados, junto a otros dirigentes regionales, apoyaba para el puesto de secretario general del partido al consejero madrileño Manuel Lamela, un antiguo colaborador de Rodrigo Rato que figura en el sexteto de posibles aspirantes al cargo apuntado por el propio Rajoy.

Y mientras esto sucedía, Ruiz-Gallardón se mantenía en un segundo plano, desde donde criticaba la "indecisión" de Aguirre sobre si presentaba candidatura y se unía a quienes apoyan incondicionalmente a Rajoy, que ya ha anunciado que contará con él para la nueva dirección del PP, aunque no ha aclarado si le reserva alguna de las nuevas vicesecretarías.

Al Congreso de Valencia acudirán 267 compromisarios madrileños, 59 de ellos "natos" y 208 electos, nueve de los cuales pertenecen a Nuevas Generaciones.

Los compromisarios de Madrid han presentado 427 enmiendas, la mayoría a la ponencia política, y entre ellas destaca la propuesta de celebrar primarias para elegir los altos cargos del partido a nivel nacional y regional, que defiende el concejal del distrito de Salamanca, Íñigo Henríquez de Luna.