Jornada Deportiva

El líder Atlético encalla ante un Valladolid en inferioridad numérica

14/sep/08 7:21 AM
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Valladolid Asenjo; Pedro López, Baraja, Prieto, Marcos; Aguirre (Nano, m. 70), Borja, Rubio, Sesma (Medunjanin, m. 89), Vivar y Goitom (Escudero, m. 60)

Atlético Coupet; Seitaridis, Perea, Ujfalusi, Pernía; Assuncao (Agüero, m. 45); Maxi (De las Cuevas, m. 72), Maniche, Simao; Sinama y Luis García (Raúl García, m. 72) .

Árbitro Medina Cantalejo. Amonestó a Pedro López en dos ocasiones, expulsado en el 20. Amarillas a Sesma, Prieto y Perea. Expulsó a Mendilibar (m. 49). Goles1-0, min. 2: Vivar. 2-0, min. 27: Baraja, de penalty. 2-1, min. 54: Agüero. IncidenciasEncuentro disputado en el Estadio José Zorrilla.

EFE, Valladolid

El Real Valladolid doblegó al Atlético de Madrid (2-1) en un partido marcado por la enérgica salida de los locales y la falta de recursos de los madrileños, que no supieron aprovechar la inferioridad numérica del rival durante más de setenta minutos. Un fallo de Gregory Coupet permitió a Vivar Dorado marcar a los dos minutos tras un centro sin veneno alguno de Álvaro Rubio. Los de Mendilibar acorralaron inicialmente a un Atlético que salió despojado de su traje de líder y asistía desolado al arranque furioso de su rival. El 1-0 era la consecuencia lógica de la diferencia de intensidad. Tampoco hubo noticias de los rojiblancos en ataque en la primera fase de partido. Sin Agüero ni Forlán, el Atlético suele encogerse en ataque como una camiseta de algodón al pasar por la lavadora, aunque hay que reconocer que esta temporada hay un suplemento de garantías, el francés Sinama Pongolle. Eso que gana Aguirre a la hora de plantear las rotaciones. Hubo una fase de desconcierto local en la que se echó en falta al central madrileño, que al margen de ser el jefe de la zaga es la prolongación de Mendilibar sobre el terreno de juego. Su colocación y su aporte racial son condiciones difíciles de suplir en un equipo con la etiqueta de modesto y que, además, estaba condenado a jugar setenta minutos con diez. El partido ya parecía del Atlético de Madrid cuando una jugada aislada lo cambió todo. Entre el colombiano Perea y el brasileño Assunçao agarraron a Vivar Dorado dentro del área y el penalty lo convirtió, impecable, Javier Baraja (min. 27). Para la segunda parte le quedaba al entrenador mexicano una bala en la recámara, el argentino Sergio Agüero, y se agarró a ella. Cansado o no, el "Kun" marca diferencias y decanta partidos, aunque su salida parecía que no iba a tener efectos balsámicos hasta que apareció para transformar en gol un rechace de Asenjo (min. 54). En el Valladolid apareció el miedo y aunque se aplicó en la tarea de defender ya nada fue igual.