Santa Cruz de Tenerife
LO ÚLTIMO:
Detenido en Las Palmas por incitar al yihadismo en las redes sociales leer

La falta de gol castiga a un Barcelona sin suerte en casa

El Racing le debe el punto a la gran actuación de su guardameta Toño. El tinerfeño Pedro jugó todo el partido y tuvo alguna que otra ocasión para anotar. Cumplió con creces ante la exigente afición culé. Le faltó el premio del gol.
14/sep/08 7:21 AM
Edición impresa

barcelona 1

racing 1

BarcelonaValdés; Alves, Puyol (Bojan, min. 81), Piqué, Abidal, Busquets, Xavi, Keita (Messi, min. 58), Pedro, Hleb (Iniesta, min. 39) y Eto'o.

RacingToño; Pinillos, Marcano, Garay, Cristian, Valera, Colsa, Lacen, Serrano (Gonçalves, min. 65), Munitis (Luccin, min. 89) y Tchité (Jonathan Pereira, min. 54).

ÁrbitroRamírez Domínguez (Colegio Andaluz). Mostró tarjeta amarilla a Pinillos, Munitis, Serrano, Lacen y Christian.

Goles 1-0, min. 70: Messi, de penalty.

1-1, min. 76: Jonathan Pereira.

IncidenciasCamp Nou. 56.678 espectadores. Antes del inicio del encuentro, el defensa del Barcelona Carles Puyol recibió el trofeo al mejor jugador del último Joan Gamper, y se guardó un minuto de silencio por el fallecimiento de Joan Segarra, capitán del Barça de "las Cinco Copas".

EFE, Barcelona

Le sobra fútbol, pero le falta gol. Este Barcelona sabe jugar, pero le cuesta un mundo marcar, y ayer volvió a demostrarlo (1-1) ante un Racing de Santander rácano y demasiado expeditivo que hizo méritos para irse de vacío del Camp Nou.

Los locales crearon multitud de ocasiones, pero acabaron pagando, una vez más, su falta de puntería y el acierto del meta rival, un Toño muy inspirado que se erigió en el héroe de su equipo con cuatro o cinco intervenciones de mérito que evitaron una goleada.

Messi, Iniesta y Touré se quedaron en el banquillo, y Henry, en la grada. A cambio, el técnico del conjunto azulgrana ofreció al escaso público que se acercó al Camp Nou la posibilidad de ver en acción a dos chavales del filial: Pedro, un extremo diestro que ya había exhibido su repertorio en el partido de ida de la fase previa de la Liga de Campeones ante el Wisla Cracovia, y Sergio Busquets, nuevo en estas lides y que ayer actuó como escudero de Xavi y Keita en el centro del campo.

Con este once tan inédito como inesperado el Barcelona no perdió ni mucho menos su identidad y, fiel a su estilo de juego, se adueñó del balón, del ritmo y del partido desde el primer minuto.

Busquets tuvo un debut más que notable en el centro del campo y Pedro y Hleb reactivaron las bandas con su movilidad y sus ganas, pero a la postre, al Barça le volvía a faltar, pese a su aplastante dominio en todas las facetas del juego, lo mismo que le faltó en Soria, en Polonia y que le seguirá faltando si no encuentra una solución: acierto en el remate.