Santa Cruz de Tenerife

El número de incendios forestales bajó el año pasado a niveles de 2003

La campaña contra incendios forestales de este año, que se desarrolló entre el 15 de junio y el 15 de octubre, se saldó con tres incendios forestales y 18 conatos. Los efectivos de Medio Ambiente del Cabildo respondieron a 188 alarmas e intervinieron en 64 intervenciones de extinción, 21 forestales y 43 rurales.
EL DÍA, S/C de Tenerife
6/nov/10 07:43
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El área de Medio Ambiente del Cabildo de Tenerife presentó ayer el balance del dispositivo contra incendios forestales perteneciente a la campaña 2010, un informe considerado de "positivo" por el presidente de la Corporación insular, Ricardo Melchior, y el propio consejero del área, Wladimiro Rodríguez Brito. En este sentido, el número de incendios y conatos, así como la superficie afectada por los mismos se han reducido en comparación con los datos registrados en la última década, como demuestra que entre el 13 de junio y el 15 de octubre, tiempo en el que estuvo el operativo activado, se contabilizaron un total de 3 incendios forestales y 18 conatos que afectaron a algo menos de 9 hectáreas.

Como bien explicó el propio consejero, Wladimiro Rodríguez Brito, "desde el ejercicio 2003 no se registraban números tan positivos para nuestros intereses", incidiendo en que durante el ejercicio anterior, en 2009, se contabilizaron un total de 32 incendios, dos menos que en 2008. Reconoció que "la concienciación ciudadana ha sido una de las causas más importantes que sirven para explicar el descenso de incidencias, así como las labores de prevención que se han desarrollado a lo largo de todo este tiempo. A pesar de todo, siguen existiendo enfermos que continuamente ponen en peligro la vida de los demás y a los propios montes".

La suerte también vale.- Estos números demuestran, "con una gran dosis de suerte, que siempre es necesaria", apuntó Ricardo Melchior, "que el trabajo realizado por los dispositivos desplegados a lo largo del periodo de más riesgo ha sido altamente positivo, a pesar de que a lo largo de estos meses se han tenido que afrontar situaciones de las 3-30 en varios días seguidos, esto es, vientos con velocidades superiores a los 30 kilómetros por hora, temperaturas por encima de los 30 grados por hora y humedades por debajo del 30 por ciento".

Valoró positivamente, también, "el potencial humano con el que cuenta el área de Medio Ambiente de la Corporación insular", así como los trabajos realizados para minimizar los riesgos justamente en los periodos con peores condiciones.

Respuesta.- En total, el operativo Brifor ha respondido a un total de 188 alarmas, en su mayoría falsas, con un total de 64 intervenciones de extinción, 21 forestales y 43 en terrenos no forestales con un grave riesgo de propagarse a los espacios naturales de la Isla.

La principal actividad del operativo Brifor en prevención es la relativa a las actividades de riesgo "que se desarrollan, principalmente durante el verano, y que necesitan de la supervisión o control de los servicios de Medio Ambiente", indicó Wladimiro Rodríguez. El consejero resaltó que la labor preventiva de los servicios se centra principalmente en la supervisión de medidas de seguridad, vigilancia y la ayuda en casos en que se requieren. Entre esas actividades está la ejecución hasta la fecha de 1.622 quemas, en su mayoría para agricultores, la autorización de 246 exhibiciones de fuegos artificiales y la presencia de medios de prevención en 95 de ellas, entre otras.

El momento más crítico.- Rodríguez, que además estuvo acompañado por el jefe del servicio forestal y el coordinador de las labores de prevención y extinción, Buenaventura Machado y Florencio López, respectivamente, recordó que durante el periodo del operativo contra incendios de este año el momento más crítico se produjo durante los días previos a la celebración de la Peregrinación a Candelaria, momentos en los que se produjo un incendio que provocó, por primera vez, que el Cabildo requiriera la ayuda de la Unidad Militar de Emergencias (UME) debido a un fuego provocado en tierra y no en alto, como registraron los anteriores incendios.

En cuanto a las zonas de máximo riesgo, las mismas se mantienen entre los límites de los núcleos rurales y las zonas forestales, siendo la vertiente norte la zona que más número de incendios ha registrado, una incidencia que no cambia a pesar del descenso general que se ha producido.