Santa Cruz de Tenerife

"Domínguez fue el único artista canario que estuvo en un movimiento internacional"

La profesora titular de Historia del Arte de la Universidad de La Laguna Pilar Carreño acaba de publicar el primer catálogo razonado de toda la producción en tres dimensiones realizada por el artista surrealista tinerfeño, que recoge 75 piezas entre esculturas, objetos, cerámicas, esmaltes y otras variantes que practicó.
RAÚL GORROÑO, S/C de Tfe.
17/jul/11 01:12
Edición impresa

El libro-objeto "Óscar Domínguez en tres dimensiones. Catálogo razonado de su obra" es el resultado del arduo y documentado trabajo realizado por la profesora titular de Historia del Arte de la Universidad de La Laguna Pilar Carreño Corbella, que acaba de publicar este estudio en el que recoge toda la producción de objetos surrealistas, esculturas, cerámicas, esmaltes y otras variantes tridimensionales que practicó el artista lagunero.

Esta cuidada edición desentraña este desconocido apartado de la obra del artista canario, "a través del hilo conductor de su agitada existencia vital, pero también contempla el contexto en el que transita y las múltiples referencias a su obra pictórica", señala la autora.

Pilar Carreño enseguida aclara que Óscar Domínguez (O.D.), que comenzó a participar en muestras internacionales cuando ingresó en el movimiento surrealista liderado por André Bretón, inició la producción de objetos tridimensionales en el año 1934 y la desarrolló hasta que puso fin a su vida en 1957.

Esta publicación, que ya está a la venta, cuenta además con el catálogo razonado de las 75 piezas que ha estudiado la historiadora de la ULL, 34 objetos, 9 cuadros-objeto, 5 esculturas-objeto, 18 esculturas, 2 cerámicas, 6 esmaltes y un proyecto de objeto. "Lo que pasa es que hay muchos que están destruidos. Entonces, me he basado en documentación encontrada en catálogos y revistas de los años 30 de obras que están en paradero desconocido", precisó.

"El trabajo -ratificó- está ampliamente documentado, tanto con datos técnicos como históricos, e incluye un Cd-ROM interactivo, lo que supone un avance sustancial con respecto a catálogos editados en papel, formato utilizado en las ediciones realizadas hasta la fecha".

Desde su punto de vista, el catálogo razonado constituye un eficaz instrumento para el conocimiento de las obras tridimensionales del artista y facilita la rápida consulta de toda la información recogida, así como numerosas fotos de las obras a lo largo del tiempo, "un estudio imprescindible con el que no se contaba hasta estos momentos y que apuesta por el rigor científico e histórico".

También destaca el amplio despliegue de imágenes, muchas de ellas inéditas o poco conocidas, que aportan luz sobre esta faceta del pintor surrealista en la que "O.D. destacó con luz propia y que supone su mayor desafío creativo".

La autora de este riguroso estudio afirma que "lo que he hecho ha sido catalogar todo lo que son objetos y esculturas. Los objetos de O.D. son la parte menos conocida de su trabajo, y por primera vez, tiene un catálogo razonado en un pdf interactivo, además del libro que, al hilo de su vida, va recuperando toda la producción relacionada con la obra pictórica y la escultórica, y luego el contexto, los artistas y aspectos inéditos de su vida. Es un libro pequeño, como si fuese un objeto, y está muy ilustrado".

El paradero de algunas de las piezas descritas en el catálogo que se han "salvado" del paso del tiempo y de otros factores es conocido. Carreño afirma que "El TEA tiene un objeto y dos cuadros-objeto; el Reina Sofía, otros dos; la Fundación ICO en Madrid tiene el primero que realizó. En París, en el Museo Nacional de Arte Moderno, está la famosa carretilla, que es roja con satén, que era para transportar herramientas y él la convirtió en un sillón. El IVAM también tiene una obra; el resto está diseminado en colecciones particulares de Francia, Italia y otros países".

Con respecto a las principales diferencias entre la escultura y los objetos surrealistas en O.D., la especialista de la ULL considera que "en la escultura tiene un tono más tradicional. Realizó un par de obras en piedra y en hierro hizo una serie en la que parece que los cuadros los transformó en esculturas, en hilitos de hierro. En cambio, en los objetos mezcla cosas de la vida cotidiana. Coge un trocito de rama, o un cepillo que no sirve para nada y los transforma en otra cosa. La diferencia fundamental es que en la escultura sigue unas pautas dentro de lo que es la tradición y en los objetos cabe de todo".

En este sentido, esclarece que Óscar Domínguez se muestra más surrealista en los objetos, la mejor de sus facetas. "Los objetos son más surrealistas. Utiliza materiales de reciclaje que encuentra a su paso. Un cepillo lo convierte en un animal y cosas por el estilo. Toda su obra tiene un componente surrealista, porque era un surrealista nato. Era un personaje que indagaba buscando cosas. Era un hombre muy curioso".

Para Carreño el cordón umbilical que une los tres pilares creativos de Domínguez, pintura, objetos e ilustración, "es que lo hace todo paralelamente. Lo único que los objetos los empezó a hacer cuando se unió al mundo surrealista en 1934. Fue un poco por influencia de Bretón. El primer objeto que diseñó se basó en un sueño de Bretón, por eso creo que meterse en el movimiento surrealista es lo que le hace desarrollar esta faceta, aunque él luego se desmarque del movimiento. Para mí, los objetos son mejores que la escultura".

Colección del TEA

Pilar Carreño conoce bien la colección de O.D. del centro Tenerife Espacio de las Artes (TEA), que por cierto acoge hasta octubre una exposición sobre la faceta como ilustrador del artista tinerfeño.

"En la colección del TEA hay de todo. Es un tema delicado, pero para mí algunas de las obras de O.D. que tiene el TEA son dudosas hasta que no se les haga un análisis científico y se determine si en realidad son de Domínguez. Para mí hay algunas que, de ser Domínguez, son muy malos Domínguez".

Para esta especialista, la del TEA es una de las colecciones de O.D. "más dudosas que puede haber. Hay algunas que sí se sabe de dónde proceden, pero de otras tengo serias dudas. Habría que hacer un análisis científico, no es por quién las compró o con qué criterios, sino porque daría la certeza absoluta. Un museo debería de ir por las cosas más científicas, porque algunas se pueden falsear, pero un análisis científico ofrece más confianza".

Con respecto a los objetos que tiene el TEA de Domínguez, asegura que "son auténticos. Hay algunas obras de las que se desconoce su procedencia, pero de otras sí se conoce, como las que compraron al hijo de Westerdahl. Hay una trayectoria para conocer dónde han estado", matizó.

Por último, comentó que para ella Óscar Domínguez es el "mejor artista de Canarias hasta el momento. El único que estuvo en un movimiento internacional, aunque su obra tuvo sus altos y sus bajos", precisó.