Sociedad

¡Qué pena que acabó!

Benedicto XVI ya está en Roma, tras clausurar ayer la JMJ que inició el jueves en Madrid. Por la mañana, un millón y medio de jóvenes se dieron cita en Cuatro Vientos. Según sus palabras, España "puede progresar sin renunciar a su alma profundamente católica", y recordó a las víctimas y familiares del accidente de Spanair ocurrido hace tres años.
AGCIAS., Madrid
22/ago/11 1:17 AM
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AGCIAS., Madrid

El Papa agradeció a España su acogida antes de regresar al Vaticano, y dijo que es "una gran nación, que en una convivencia sana, abierta, plural y respetuosa, sabe y puede progresar sin renunciar a su alma profundamente religiosa y católica". Antes estuvo con voluntarios, a los que reconoció haber "dado a la JMJ el rostro de la amabilidad, la simpatía y la entrega". El último día de la JMJ comenzó con la eucaristía de despedida del Papa en Cuatro Vientos, con un millón y medio de peregrinos, según la Policía. Antes, pasó con el "papamóvil" por todos los viales.

Al término de la cita en Cuatro Vientos, los jóvenes tinerfeños volvieron a sus casas de acogida. Los de la Delegación de Juventud de la Diócesis tuvieron una celebración de la palabra con comunión y acción de gracias en la parroquia del Sagrado Corazón de Alcorcón, presidida por el obispo Bernardo Álvarez. Entre las experiencias, llamó la atención el silencio sepulcral en Cuatro Vientos en el momento de la exposición del Santísimo en la Vigilia del sábado, o cómo los jóvenes ni se movieron pese a la lluvia, a diferencia de las autoridades -hasta religiosas-. De hecho, el secretario del Papa desveló que decidió hacer lo que hicieran los jóvenes. Y se quedó pese a la lluvia. Tras la misa, la expedición se fue a cenar a El Rincón de Gandial, aunque alguno aprovechó para ir al partido de fútbol de viejas glorias en el Calderón. Anoche, en la cena, la delegación pensaba en la JMJ de Río.

La mayoría de la expedición tinerfeña llega hoy, salvo miembros del Camino Neocatecumenal, que se reúnen hoy en Cibeles (13TV).