Sociedad
DOCE DE OCTUBRE

Instalan el primer corazón artificial permanente de España

EFE, Madrid
23/ago/11 1:16 AM
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EFE, Madrid

Pedro Antonio Pérez García tiene 67 años y hace poco mas de tres meses se encontraba "hecho unos zorros", apenas podía caminar y los médicos le daban semanas de vida hasta que se arriesgó a ser el primer español con un corazón artificial definitivo y ahora su vida es normal y sólo le prohíben conducir.

El propio Pedro Antonio Pérez relató ayer con excelente ánimo y optimismo su experiencia en el madrileño hospital 12 de Octubre, donde ha acudido el consejero de Sanidad, Javier Fernández-Lasquetty, para conocer a este paciente y para felicitar al equipo de Cirugía Cardiaca del centro, que ha hecho posible que esta intervención haya resultado un éxito.

El jefe del servicio, José María Cortina, y el doctor Pérez de la Sota, que realizó la intervención para colocar el corazón artificial a Pedro Antonio, explicaron este novedosa técnica que se ha implantado ya a más de 7.500 pacientes en todo el mundo, pero es la primera vez que se realiza en España. Se trata de un dispositivo de titanio con dos cánulas de entrada y salida al corazón y con un motor-bomba eléctrico que impulsa la sangre al interior del órgano, todo lo cual se coloca en el pecho del paciente que sólo lleva en el exterior del cuerpo un pequeño cable conectado a una unidad de control.

Esta unidad consiste en una batería eléctrica que se enchufa a la red eléctrica, si el paciente está en su domicilio, o en dos baterías recargables con una autonomía aproximada de 12 horas que permiten al portador del corazón artificial desplazarse y llevar una vida lo más normal posible.

Se calcula que el sistema puede durar entre 8 y 10 años funcionando con normalidad y transcurrido ese tiempo habría que sustituir solo la parte del motor. Mientras tanto, el paciente solo tiene que extremar la higiene en la zona del cable de conexión eléctrico que, al estar en el exterior, es la única zona susceptible de infección.

El coste del aparato no llega a los 90.000 euros pero según los cardiólogos del "12 de octubre" resulta mucho más barato que los "varios miles de euros" diarios que costaba a la Seguridad Social el tratamiento de Pedro Antonio cada vez que ingresaba en el Hospital por una crisis cardiaca.

La intervención se realizó el pasado 4 de mayo, el paciente pasó cuatro días en la UCI y un mes después recibía el alta hospitalaria, no sin antes haber aprendido el funcionamiento del aparato que ahora porta con naturalidad en una pequeña bandolera. Este aparato era la única posibilidad que tenía Pedro Antonio de seguir vivo después de que en 1996 sufriera un infarto y de que no fuera posible realizarle un trasplante por otras enfermedades.

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