Sociedad
INCENDIOS FORESTALES

Greenpeace: el buen balance de incendios "puede convertirse en una trampa"

Madrid, EFE
25/ago/11 17:40 PM
eldia.es
Zona del incendio de la sierra de Atamaría, Murcia./EP

Madrid, EFE Hasta el 14 de agosto de este año ha ardido una superficie de 33.500 hectáreas, un 60 % menos de la media de los últimos diez años, según Greenpeace, que ha advertido hoy que este buen balance "puede convertirse en una trampa si no se invierte en gestión forestal".

La organización ecologista considera como un cóctel explosivo la acumulación de biomasa en los montes y los recortes en prevención y extinción de incendios forestales.

Greenpeace ha publicado hoy en su página web el informe Incendios Forestales, donde se concluye que los avances en la lucha contra el fuego de los últimos años están teniendo un "efecto secundario", ya que el aumento de la masa forestal no va acompañado de inversiones para su correcta gestión, lo que podría provocar que los incendios del mañana "sean más virulentos y difíciles de extinguir".

Según esta organización, aunque la época de riesgo de incendio todavía no ha terminado, 2011 está siendo un buen año en comparación con las cifras de la última década; hasta el 14 de agosto había ardido una superficie de 33.500 hectáreas, un 60 % menos de la media de los últimos diez años.

Greenpeace también ha detectado cómo la "temperatura social" ha disminuido y las encuestas de opinión reflejan que los ciudadanos relegan los incendios forestales a puestos más bajos entre los problemas medioambientales que afectan a los españoles.

Es precisamente ahora cuando no se puede bajar la guardia y "si no gestionamos la gran cantidad de biomasa acumulada, la producción sostenible de energía, las prácticas ganaderas respetuosas con el entorno o el uso controlado del fuego, más tarde o más temprano tendremos episodios de incalculables consecuencias", ha declarado Miguel Ángel Soto, responsable de la Campaña de Bosques de Greenpeace.

Para evitar esta situación, la ONG propone revisar el modelo vigente de lucha contra los incendios y evolucionar hacia una gestión global, que además de seguir apoyando y reforzando el trabajo de las Fiscalías de Medio Ambiente en la prevención y persecución del delito de incendio forestal, aborde los grandes retos derivados de la realidad forestal española.

Según el informe de Greenpeace, los buenos datos de los últimos años se deben a un conjunto de factores entre los que destacan los avances tecnológicos, la mayor coordinación entre administraciones, la mejor preparación de los equipos humanos, y los cada vez mayores medios materiales para la extinción.

Señalan asimismo una mayor sensibilidad ciudadana hacia este problema; un comportamiento más responsable de los colectivos históricamente implicados en el origen de los incendios forestales, y el mejor conocimiento de las causas.

Los cambios legislativos, en especial la reforma del Código Penal en 1995, han cortado los incendios motivados por cambios de uso del suelo y otros intereses, añade Greenpeace, que afirma que la actuación de las Fiscalías de Medio Ambiente está consiguiendo disuadir por la vía coercitiva, pero también a través de la prevención.

La organización cita al ministerio de Medio Ambiente para recordar que el 70 % de los incendios son controlados en fase de conato, es decir antes de que arda una hectárea de superficie.

Según las misma fuentes, a nivel general, en los últimos cinco años el fenómeno de los incendios forestales ha mostrado una tendencia favorable.

En este periodo, el número de incendios ha sido inferior a la media del decenio (18.367 siniestros) y el año 2010 ha sido verdaderamente excepcional.

Por superficie quemada, los años 2007, 2008 y 2010 han registrado una media inferior a la media del decenio (127.209 hectáreas quemadas).

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