Sociedad
APÁTRIDAS

Doce millones de personas siguen sin derecho a pasaporte

EFE, Ginebra
26/ago/11 1:24 AM
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EFE, Ginebra

Albert Einstein, Alexander Solzhenitsin o el "Che" Guevara tuvieron un destino compartido a lo largo de sus vidas, el de apátridas, la misma condición que siguen sufriendo hoy en el mundo doce millones de personas sin derecho a pasaporte.

El problema de los "sin patria" tuvo su apogeo en el periodo de entreguerras y tras la II Guerra Mundial, pero dejó de tener un impacto en la opinión pública internacional en la segunda mitad del siglo XX, pese al alto número de personas que viven en este "limbo".

Por esta razón, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) lanzó hoy una campaña con la que quiere volver a concienciar sobre esta situación con motivo del 50 aniversario de la aprobación de la Convención sobre Apátridas.

Técnicamente, los apátridas no son ciudadanos de ningún país, lo que acarrea dramas humanos, ya que las personas en esta situación carecen en la mayoría de los casos de derechos básicos, como la vivienda, la educación, la sanidad o el acceso al trabajo. Son personas que por lo general no pueden comprar una propiedad, no pueden abrir una cuenta de banco, no pueden casarse y ni siquiera registrar el nacimiento de sus hijos, siendo habituales los largos periodos de confinamiento al no poder demostrar su procedencia.

La película "La Terminal" (Steven Spielberg, 2004), en la que un ciudadano del este de Europa protagonizado por Tom Hanks queda atrapado en el aeropuerto de Nueva York porque un golpe de Estado en su país le ha dejado sin nacionalidad, volvió a sacar brevemente a la superficie este problema, pero ACNUR considera que hay mucho por hacer. "Esta gente necesita ayuda de manera desesperada porque vive en un limbo legal de pesadilla", manifiesta el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados, Antonio Guterres.

Se trata, según Guterres, de algunas de las personas "más marginadas en el mundo", colectivos "que llevan siendo marginados desde hace generaciones, creando un gran estrés en las sociedades en las que viven y siendo fuente, en algunos casos, de conflicto".

ACNUR cifra en 12 millones a las personas sin nacionalidad, aunque reconoce que establecer un número exacto es muy difícil por la falta de información fiable y por las distintas definiciones de lo que significa desde un punto de vista legal la condición de apátrida.

Este organismo constata que el problema es especialmente serio en el sudeste asiático, Asia Central, Europa del Este y Oriente Medio, aunque advierte de que el de los apátridas es "un problema que no sabe de fronteras ni de estilos de vida".

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