Santa Cruz de Tenerife

Los cabecillas, la cajera o el sastre, testigos más importantes en la causa del Gürtel

Valencia, EFE
21/ene/12 10:44 AM
eldia.es

Los supuestos cabecillas de la trama Gürtel, la cajera de la tienda madrileña Forever Young o el sastre José Tomás se han convertido en algunos de los testigos más importantes del juicio por la llamada "causa de los trajes" contra Francisco Camps y Ricardo Costa.

Cerca de noventa personas han explicado al tribunal popular del juicio de los trajes su versión acerca de los regalos que supuestamente entregó la trama Gürtel al expresident de la Generalitat y al ex secretario general del PPCV durante los 26 días que ha durado el juicio.

Sus declaraciones, en algunos casos, como el de José Tomás y el del propietario de la tienda Forever Young, Eduardo Hinojosa, se llegaron a prolongar hasta siete horas por las preguntas de las fiscales y los abogados, muchas de las cuales no obtuvieron respuesta.

La primera persona que declaró como testigo fue la exadministradora de varias empresas del grupo Correa, Isabel Jordán, quien tuvo que explicar la conversación utilizada como prueba en el juicio en la que decía: "Hemos pagado incluso 30.000 euros a una tienda llamada Milano para pagar los trajes de Camps".

Jordán, bajo protección policial tras las denuncias que interpuso contra Francisco Correa y Pablo Crespo, aseguró ante el juez que en realidad no sabía si eso era cierto y achacó la afirmación a los nervios y la presión.

Correa sucedió a Jordán en la sala pero decidió guardar silencio, una opción que aceptó el magistrado al estar imputado en otros dos procesos judiciales abiertos en Valencia y en Madrid con los que podría existir relación.

El supuesto número dos de Gürtel, Pablo Crespo, aconsejado por el mismo abogado que Correa, también prefirió no prestar declaración, pero cambió de idea durante el interrogatorio del abogado defensor de Camps y aseguró que ninguna de las empresas que dirigía pagó prendas de vestir ni a Camps ni a Costa.

A Álvaro Pérez, "El bigotes", le llegó el turno de declarar como supuesto responsable de la filial valenciana de Gürtel días después, y aunque también se negó a declarar, no desaprovechó la oportunidad de realizar una única afirmación para negar haber regalado trajes a los imputados en la causa.

Los tres cabecillas comenzaron a ser investigados a raíz de una denuncia del exconcejal de Majadahonda José Luis Peñas, que también prestó declaración y aseguró que Correa le había hablado del sastre que hacía "todas las cosas para Camps y Costa", aunque añadió que no podía saber si sus empresas regalaron trajes a políticos valencianos.

Otro de los testigos más esperados fue José Tomás, quien aparte de insistir en que no era sastre declaró durante cerca de siete horas, afirmando que Camps no pagó ninguna de las prendas de vestir adquiridas en las tiendas en las que trabajaba y que todo se computaba en una cuenta que abonaba Pablo Crespo.

Las declaraciones de los testigos también incluyeron la comparecencia del exvicepresidente del Consell Víctor Campos, que junto al exjefe de gabinete de la Conselleria de Turismo Rafael Betoret, que se negó a declarar en el juicio, aceptó en septiembre el pago de una multa de 9.600 euros por aceptar regalos de la trama.

Sin embargo, en el juicio Camps se declaró inocente y aseguró que había firmado la conformidad "a efectos formales" para acabar "con un drama personal", algo que según dijo también iba a hacer Camps el mismo día que dimitió como president porque así habían "quedado los cuatro".

También destacó la declaración de una excajera de Forever Young, María Calero, quien afirmó que ninguno de los acusados le pagó nunca en efectivo en sus visitas a la tienda y relató que la primera vez que vio a Camps, éste se acercó hasta la caja para darle la mano y no para abonar el traje que se estaba llevando.

Al día siguiente, el que fue su jefe y propietario de Forever Young, Eduardo Hinojosa, mostró su versión de los hechos, que consiste en que Tomás facilitó a modo de regalo facturas falsas a Pérez y Crespo "para que se desgravaran" esos importes.

Además, negó la declaración del informático Francisco Ferre, que había admitido horas antes que, a petición de los responsables de Forever Young, modificó tres registros de venta sustituyendo el nombre "Camps" por la inscripción "Alv Pérez", que según afirmó correspondía al nombre del responsable de Orange Market.

Una de las últimas declaraciones destacadas fue la del exescolta de Camps, un policía nacional que afirmó haber prestado cerca de 200 euros al expresident para pagar en Forever Young, versión que corroboró el conductor oficial que también les acompañaba en ese momento.