El gobernador del Banco de España, Luis María Linde, en su primera intervención ante la Comisión de Presupuestos del Congreso, dijo ayer que hay "riesgos de desviación" del objetivo de déficit del 6,3% fijado para 2012, y pidió al Gobierno que considere "medidas adicionales" que hagan posible el cumplimiento del mismo, en el marco de la Ley de Estabilidad Presupuestaria.
El secretario de Estado de Hacienda, Miguel Ferre, expresó sobre la marcha su "firme convencimiento" de que se va a cumplir con los objetivos de déficit público pactados con Bruselas.
Entre tanto, el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, dijo en Brdo pri Kranju (Eslovenia) que el programa de compra ilimitada de deuda soberana está listo, pero son los gobiernos los que tienen que decidir si solicitan la ayuda.
Draghi destacó los progresos de España en la consolidación presupuestaria, así como en las reformas estructurales y del sector bancario, pero consideró que también quedan "retos importantes".
El BCE mantuvo el precio del dinero en el mínimo histórico del 0,75% por tercer mes consecutivo, como se esperaba.
Por su parte, el ministro español de Economía, Luis de Guindos. aseguró en Londres que "España no necesita un rescate" por parte de las autoridades europeas, pero si lo requiere, "las condiciones que impondrá el BCE no serán muy distintas a lo que está haciendo ahora el Gobierno". En el salón de actos de la London School of Economics en que De Guindos explicaba el plan de reducción del déficit irrumpió un grupo de personas que acusaron a gritos al ministro de "vender España".
"The Economist" empeoró ayer dos décimas su previsión para España en 2013.
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