Santa Cruz de Tenerife

"Me da pena, pero se lo han buscado"

Urbano Hernández, el vecino que promueve el desalojo de Antonio y Berta, los responsabiliza de su situación "por no querer negociar" El Supremo no admitió el recurso de los ancianos del 102 de la calle Ismael Domínguez.
Raúl Sánchez, Tacoronte
18/sep/14 1:05 AM
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El tiempo y las esperanzas se agotan para Antonio Méndez y Berta Ferreiro, el matrimonio de ancianos que afronta mañana, a las 8:00 horas, una orden judicial de desalojo de su vivienda, en el 102 de Ismael Domínguez, en Tacoronte. EL DÍA logró hablar ayer con Urbano Hernández, quien a pesar de ser el causante del desalojo y la única persona que aún podría paralizarlo legalmente, afirma que siente pena por la situación de sus vecinos Antonio y Berta, pero los hace responsables de su sufrimiento: "Por supuesto que me da pena, yo soy humano, pero se lo han buscado ellos. Se ha intentado negociar con ellos un montón de veces, pero no han querido".

Desde la Plataforma Yo También Vivo en el 102 lamentan "el cinismo" de Urbano Hernández, "un señor que les quita la casa a unas personas que ya la habían pagado y encima pretendía que se la compraran otra vez a él por 150.000 euros".

Parece muy difícil que Urbano vuelva a repetir el gesto que tuvo en la última fecha de lanzamiento, el 29 de noviembre de 2012, cuando aceptó un aplazamiento del desalojo de Antonio y Berta para sentarse a negociar con ellos. Unos meses después, en mayo de 2013, en sus primeras declaraciones públicas, Urbano dijo a EL DÍA que tenía "la conciencia muy tranquila", que había una sentencia que le daba la razón y que quería la casa.

Hernández no quiso desvelar ayer qué hará mañana: "No sé todavía, no sé lo que pasará... Eso está en manos del abogado. Si el abogado lo acepta, yo también. No puedo contestar nada porque yo de esto no entiendo nada. Eso está en manos del abogado y del juzgado, yo soy un cero a la izquierda. Lo mejor es que llamen al juzgado y el juzgado les dirá lo que hay. Ahí se podrán enterar de cómo están todos estos problemas".

En la última parte de su declaración de ayer podría esconderse la respuesta: si todo depende de lo que diga el juzgado, el Juzgado de Instrucción Nº5 de La Laguna seguirá adelante con la orden de lanzamiento. Además, ya adelantó la hora del desalojo de la vivienda de las 10:00 a las 8:00 horas "por necesidades del servicio".

Hernández tampoco quiere entrar a valorar el malestar existente entre los vecinos que apoyan a Antonio y Berta, y simplemente se limita a decir: "La gente sabrá lo que hace". Tampoco tiene claro si estará mañana presente en el desalojo: "Veremos a ver".

Hasta el alcalde de Tacoronte, Álvaro Dávila (CC), ha mostrado su preocupación "por los años que puede durar el problema de convivencia que generaría el desalojo de Antonio y Berta. Si se produce, Urbano va a quedar en una situación muy complicada. Podrá ganar una casa, pero perderá la tranquilidad de vivir en Tacoronte".

En la tarde del martes, el Juzgado lagunero confirmó la peor noticia judicial que podían recibir Antonio y Berta: la inadmisión a trámite de la demanda de revisión presentada ante el Tribunal Supremo (TS) el 5 de septiembre. En apenas diez días, la Sala de lo Civil del TS rechazó tramitar la demanda planteada erróneamente por la representación legal de Antonio y Berta en Madrid, el enésimo error que comete alguno de sus abogados en el proceso.

En un auto de 9 páginas el TS echa por tierra la última esperanza de Antonio y Berta de que se revisara la sentencia que los deja sin casa y se la otorga a su vecino. Contra esta decisión no cabe recurso.

Cerrada a cal y canto la vía judicial, al menos para parar el desalojo, a estos ancianos solo les queda una esperanza para no perder su casa: que el vecino con el que pleitean desde hace una década decida no desalojarlos. Un escenario muy improbable.

Para ensombrecer aún más el horizonte de Antonio y Berta, la Subdelegación del Gobierno ha modificado el lugar de concentración previsto por la Plataforma Yo También Vivo en el 102. "Por razones de seguridad pública" impide a los manifestantes concentrarse junto al 102 de la calle Ismael Domínguez y propone que protesten "del número 67 para arriba, y del número 108 hacia abajo". Lejos de la casa. Así que el tramo de Ismael Domínguez establecido entre los números 67 y 108 será un "lugar de actuación judicial y de seguridad de la operación". Camino expedito para el desalojo de Antonio y Berta a partir de las 8:00 horas de mañana día 19.

La Justicia no ve, en la ley, motivos para revisar el caso

La demanda de revisión que Antonio y Berta presentaron ante el Tribunal Supremo fue inadmitida a trámite porque la justicia no encuentra, en las leyes vigentes, motivos para revisar el caso. Queda claro que podrían tener razón, pero han pasado todos los plazos y las leyes actuales no contemplan que se pueda recurrir una sentencia en un caso como el suyo, por incomprensible que resulte.

El Ministerio Fiscal solo tardó tres días desde la presentación de la demanda en determinar que no se podía admitir a trámite por varias razones, entre ellas un grave error de la defensa del matrimonio: la demanda de revisión no se dirige contra ninguna de las sentencias dictadas, "sino únicamente contra el procedimiento de ejecución forzosa", lo que no tiene cabida en este tipo de recursos. Además, en los argumentos planteados no se cita ninguno de los motivos de revisión incluidos en el artículo 510 de la Ley de Enjuiciamiento Civil.

Uno de los motivos de revisión de una sentencia firme es que después de pronunciada "se recobraren u obtuvieren documentos decisivos, de los que no se hubiere podido disponer por fuerza mayor o por obra de la parte en cuyo favor se hubiere dictado". En el caso de Antonio y Berta se recurre por la existencia de fotos aéreas de Grafcan que desmontarían la denuncia inicial, pero el TS rechaza este argumento porque las fotografías se encontraban en un archivo público y se "podían haber obtenido con anterioridad".

La Sala de lo Civil del Tribunal Supremo también utiliza como argumento para rechazar este recurso que Antonio y Berta no agotaron todas las vías judiciales antes de que la sentencia se convirtiera en firme en el año 2006 o que "ya ha transcurrido el plazo máximo de cinco años desde la fecha de publicación de la sentencia de segunda instancia confirmatoria de la que se pretendería impugnar".

protestas

  • La Plataforma Yo También Vivo en el 102 aplazó hasta hoy la entrega de 18.866 firmas contra el desalojo de Antonio y Berta en Presidencia del Gobierno de Canarias. A las 11:00 horas ofrecerán una rueda de prensa junto al Juzgado de Instrucción Número 5 de La Laguna.
  • Esta noche hay convocada una acampada de protesta contra el desalojo en la plaza de La Estación de Tacoronte, y mañana habrá una concentración en los alrededores del 102.