Sociedad

El "Artic Sunrise" de Greenpeace vuelve a España para exigir cuidar el medio ambiente

Sevilla, Europa Press
16/jun/15 7:41 AM
eldia.es

Sevilla, Europa Press El barco Arctic Sunrise de la organización ecologista Greenpeace llegará el miércoles a España dentro de una campaña para defender la necesidad de proteger el medio ambiente y, tras una escala técnica en Huelva, recalará en la capital andaluza, donde podrá ser visitado por los ciudadanos.

Según ha informado en una nota Greenpeace, la embarcación estará en la capital hispalense entre los días 19 y 21 de este mes y, además de recibir visitas, se usará como lugar de encuentro con plataformas ciudadanas y ecologistas, así como con representantes políticos para debatir sobre las formas de solucionar los problemas medioambientales.

Tras la reciente publicación del informe 'Radiografía Social del Medio Ambiente en España', en la que se ponía de manifiesto la existencia de cientos de puntos negros en toda la geografía española, el barco de la organización ecologista contribuirá a difundir un mensaje claro entre la ciudadanía y los responsables políticos: "El medio ambiente importa".

El informe de Greenpeace ponía de manifiesto que las afecciones medioambientales tienen "graves consecuencias" en aspectos sociales, tales como la salud, la pobreza energética o el empleo, motivo por el que es necesario proteger el medio ambiente y que los políticos lo pongan entre los puntos más importantes de su agenda, "lo que además contribuye positivamente en el desarrollo sostenible de la economía y de la sociedad".

Tras visitar Sevilla, el barco pondrá rumbo a Barcelona, donde estará abierto al público entre en 26 y el 30 de junio.

Cabe recordar que durante su última visita a España, el Arctic Sunrise participó en la acción de "denuncia pacífica" contra las prospecciones petrolíferas de Repsol en Canarias que se saldó con cuatro activistas heridos y que derivó en la detención por parte del Ministerio de Fomento del barco y la apertura de un expediente administrativo que supuso el pago de una fianza de 50.000 euros para que el barco pudiera seguir navegando.