Sociedad

Un descubrimiento inesperado

Que varios científicos canarios hayan encontrado la supertierra GJ 536 b parece ser cosa de una coincidencia, pero la investigación de su atmósfera dará más claves sobre el Sistema Solar.
V. Pavés
27/nov/16 6:42 AM
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V. Pavés

Era invierno, varios astrofísicos del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) se encontraban "midiendo las señales de mancha de las estrellas". Por "casualidad" se dieron cuenta de que uno de esos astros luminosos mostraba unas variaciones inusuales.

Se encontraban ante un planeta, y no se lo creían. Llevaban un año estudiando el cosmos en busca de este tipo de cuerpos celestes, pues era precisamente de lo que trataba la tesis de Alejandro Suárez Mascareño, estudiante de doctorado en la Universidad de La Laguna y autor principal de la tesis. "En todo ese tiempo no habíamos encontrado ningún signo de la existencia de planetas", recuerda, "pero un día llegó esta señal y fue una sorpresa, a la vez que un alivio".

Lo bautizaron como GJ 536 b, un planeta rocoso, cercano a una estrella roja y que pesaba unas 5,4 masas lo que la Tierra, lo que se concibe como "supertierra". Hay pocos elementos en nuestro sistema solar que se puedan comparar a sus dimensiones, no obstante Suárez explica que "si nuestra Tierra tuviera su tamaño, tardaríamos seis horas en viajar de Canarias a Madrid".

Esta supertierra se encuentra dentro del vecindario solar, a unos 30 años luz de distancia. "Está lo suficiente cerca como para que lo podamos ver con un telescopio, pero demasiado lejos como para plantearnos viajar hasta allí", insiste Suárez.

En total, se han encontrado unos 3.500 planetas de todas las masas, sin embargo, de este tipo de cuerpos tan reducidos solo se han encontrado unos 20, según señala Jonay Isaí González Hernández, codirector de la tesis. De hecho, este planeta es incluso más "pequeño" en relación con otras supertierras que se han encontrado anteriormente, y eso también ha hecho que sea más complicado visualizar.

"Es muy difícil encontrar planetas de este tamaño y solo hay tres telescopios en el mundo que lo puedan observar, son el de La Silla en Chile, el TGN de la Palma y el 10m-Keck de Hawaii", explica Suárez. De hecho, este es el primer planeta de este tamaño que encuentra un investigador del IAC, según asegura González.

Seguir investigando este "pequeño" planeta puede conllevar a muchos avances en las ciencias exoplanetarias así como en el estudio del comportamiento de las enanas rojas. Por esta razón, a partir de la primavera, varios científicos del IAC se trasladarán hasta Chile, para estudiar más a fondo cómo es la atmósfera de este planeta.

Para conocer la composición de esta capa necesitarán ver el planeta en "transito". En otras palabras, el planeta tendrá que pasar por delante de la estrella roja, lo que conocemos como eclipse. "Si este fenómeno se produce, podríamos tener más posibilidaddes de medir la composición de su atmósfera", relata el autor del trabajo.

El objetivo final es conocer si el planeta es candidato a la habitabilidad, aunque de momento tiene "pocas posibildades". Su núcleo está a 200 grados centígrados, y solo podría ser habitable si su atmósfera lo enfriara. Para saber este dato, los investigadores medirán la cantidad de luz que llegue de la estrella mientras el planeta esté en tránsito.

De este modo, "si la luz disminuye poco y pasan casi todos los rayos, la atmósfera estará dejando pasar menos rayos al planeta, con lo cual lo enfriará".

No obstante, González advierte que la temperatura del planeta no es una variable de definición sencilla. "También depende de la distribución de nubes en la atmósfera y del albedo global, entre otras cosas", explica.

Para saber si es habitable también influye la "distancia entre la estrella y el planeta y la temperatura de la estrella". No obstante, también se buscan tres "marcas" en la composición de su atmósfera: dióxido de carbono, ozono y oxígeno. Si estos tres compuestos están juntos a la vez en la misma atmósfera, significa que hay probabilidad de vida.

Tras este descubrimiento, llegaron más, alrededor de otras estrellas. Lo que ayudó a que Suárez pudiera completar aún más su tesis doctoral. Su trabajo se publicó a principios de noviembre en la revista especializada Astronomy & Astrophysics, lo que le ha catapultado a conseguir un trabajo en Suiza, para seguir indagando en la búsqueda de exoplanetas y señales de mancha en las estrellas.

las claves

Un nuevo instrumento de medición se va a utilizar en la nueva investigación porque con trasladarse al VLT de Chile de 8.2 metros no es suficiente. Ha sido creado por científicos españoles y suizos, que lo han bautizado como Espresso. Con él, la precisión de medición pasará de ser de un metro por segundo a un centímetro por segundo, pero esto no será posible hasta 2018.