Santa Cruz de Tenerife

Crónica visual de una España deprimida

El cineasta y fotógrafo Carlos Saura expone noventa imágenes de la España de los años 50 en la sala de CajaCanarias en La Laguna, donde permanecerá hasta el 24 de junio.
Raúl Gorroño
20/abr/17 6:08 AM
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L o primero que hizo el cineasta Carlos Saura cuando llegó a Tenerife fue subir al Teide armado con una cámara Fujifilm, una de las setecientas que integran su colección particular, para inmortalizarlo en fotografías, una afición que arrastra desde casi la niñez, aunque es más conocida su vasta filmografía.

Su primera visita a la Isla, a donde espera volver para fotografiarla con más calma, ha sido para inaugurar la exposición "Carlos Saura fotógrafo. España, años 50", integrada por noventa imágenes en blanco y negro, que se desarrolla hasta el 24 de junio en el Espacio Cultural de CajaCanarias en La Laguna. Después viajará a Garachico y a Santa Cruz de La Palma.

La colección exhibida presenta una sombría realidad marcada por el franquismo, pueblos llenos de pobreza, aislados, con gentes sencillas que reflejan tristeza y frustración en sus rostros, en instantes sinceros de sus vidas cotidianas, en la escuela o en el campo, entre otras escenas de una época no tan lejana en la historia.

Muy cercano, bromista, amable y algo irónico se mostró este consagrado realizador aragonés en la presentación de la muestra, acto en el que también participaron el presidente de la Fundación CajaCanarias, Alberto Delgado, y el director del Círculo del Arte y editor Hans Meinke, con quien mantuvo por la tarde un diálogo público en la sede central de la Fundación en Santa Cruz, al igual que Álvaro Arvelo.

Delgado destacó el valor documental de las fotografías de Saura, un testimonio de lo que éramos, de esos pueblos que recorrió y retrató a sus gentes más sencillas. "Fue dibujando esa idea de un país atravesado por la postguerra (...). Estas imágenes nos hablan de un tiempo no tan lejano, una España descarnada, casi medieval, con unos pueblos que vivían en la pobreza. Una España humilde y trabajadora".

El editor Hans Meinke, promotor de esta exposición, se deshizo en halagos sobre el arte que "fabrica" Saura en las diferentes manifestaciones que practica, cine, fotografía, literatura y dibujo, además de contar las sentidas anécdotas que le unen con él profesional y humanamente.

Tras recordar que ya estuvo en Tenerife en 2008 para presentar una exposición de otro aragonés en CajaCanarias, "Goya, esplendor del grabado", mostró su orgullo por hablar de una muestra "que refleja el esplendor de la fotografía del gran maestro Carlos Saura, entrañable amigo", una de sus facetas menos conocidas.

También se refirió al momento en el que descubrió su magnífica colección de fotografías que había realizado durante su juventud y le animó a exponer antes de que "la fotografía se fuera desplazando por el imperio del cine (...). Es un fotógrafo totalmente silencioso. La cámara es un órgano más de su cuerpo, una parte intrínseca del mismo", además de conocer la evolución de la fotografía en el mundo desde un punto de vista técnico y artístico.

Carlos Saura, que ofreció una visita guiada por la exposición rodeado de una nube de fotógrafos y cámaras, explicó que "estas fotografías son de una época en la que de alguna manera pretendía ser fotógrafo. Lo fui de hecho. Me especialicé en principio en música y danza, cuando era fotógrafo oficial de los festivales de música y danza de Granada y Santander. En esa época yo aprovechaba para hacer viajes por España con la idea de hacer algún día un libro. Esa idea se quedó en el aire porque apareció la posibilidad de hacer cine en el 59 con Los golfos. A partir de ahí abandoné la fotografía como profesional".

Aquel libro ya está editado y una selección de las imágenes que contiene están reunidas en La Laguna. "El valor de este libro es que es la presencia de lo que era España esos años, con las mujeres tapadas con pañuelos negros. Parece mentira que haya cambiado tanto, es casi imposible de reconocer".

Saura practicó muchos años la fotografía analógica, revelando en su propio laboratorio las imágenes que captaba, hasta que llegaron las cámaras digitales, a las que se adaptó felizmente. Esté recurso técnico le permitió trabajar en color, pero siempre con la misma actitud: conseguir resultados de la máxima calidad.

Con respecto a la intencionalidad de su obra, aclaró que "siempre he sido de izquierdas, pero nunca he tratado de hacer política, sino expresar lo que era España en aquella época".

Carlos

Saura

cineasta, fotógrafo, escritor y artista