Sociedad

¡Nos vamos de crucero!

Con el buen tiempo, las ganas de disfrutar aumentan y elegir un lugar de descanso es motivo de duda. ¿Acudir a un gran hotel de playa? ¿Hacer un viaje con etapas para conocer otras localidades? ¿Mar o montaña? Las posibilidades son muchas y la solución puede ser una mezcla de todo: embarcarse en un crucero.
28/jun/18 9:05 AM
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Se han puesto de moda los cruceros, unos especiales hoteles flotantes, en algunos casos de lujo, que nos ofrecen un abanico de posibilidades para disfrutar de nuestros días de asueto. ¿Cómo? Viajando en estas auténticas ciudades flotantes podemos disfrutar de ellas directamente con una variadísima oferta de actividades y de ocio pero, además, nos pueden llevar a lugares paradisíacos o a ciudades históricas, todo ello enmarcado en un ambiente exclusivo o familiar, según elijamos. Román Lopezosa Estil-les, director de solocruceros.com, la agencia “online” especializada en este tipo de turismo, indica a Efe que “son muchas las ventajas de elegir un crucero como destino para unas vacaciones”. Entre ellas, el experto resalta la comodidad de ver el mundo sin tener que moverse de la nave, ya que “es como un hotel que viaja contigo”. De esta manera, en su opinión, “se fusionan la diversión y la tranquilidad de no tener que estar preparando maletas y deshaciéndolas para moverte. Mientras tomas el sol a bordo te vas acercando, casi sin darte cuenta, a cada uno de los destinos”. Para todo tipo de viajeros. Las personas que eligen esta opción destacan que el ocio y la gran y variada propuesta de actividades que ofrecen todas las compañías son motivos por los que se embarcan. Por ejemplo, la española Carmen Segura, que hizo una travesía con su esposo por el mar Mediterráneo, comenta a Efe que “una de las actividades que más disfruto de un buen barco son sus instalaciones, ya que puedo, por ejemplo, tomar el sol, bañarme o acceder a un spa durante la mañana y, después, hacer otras actividades que nos divierten, como escuchar música en vivo o bailar, lo que nos permite disfrutar de unos días fantásticos”. Los modernos buques están equipados con todo tipo de complementos para hacer disfrutar a los pasajeros, ofreciendo, desde espectáculos teatrales o musicales de gran calidad, hasta, en algunos casos, la posibilidad de presenciar la habilidad de grandes patinadores sobre hielo. Otra razón que indica Lopezosa como interesante para realizar un crucero es la familia, porque “los cruceros son perfectos para viajar en grupo y además se han convertido en una tendencia en auge”. Esta opción vacacional permite eliminar muchas de las preocupaciones que generan habitualmente los viajes, como dónde comer o dormir, qué planes hacer, estar pendiente de las escalas en aeropuertos o buscar un guía al llegar a una ciudad. En cuanto a los destinos preferidos para hacer un crucero, desde Europa destacan los que se realizan por el mar Mediterráneo, especialmente pasando o partiendo de España, Italia y la zona sur de Francia, y también el que parte de alguno de estos países y llega hasta las Islas Canarias. En América, sin lugar a dudas, el Caribe es el referente de viajes de crucero aunque, según indica Lopezosa, “el público cada vez busca destinos más exóticos y prefieren alejarse hacia Dubái, por ejemplo. Asia está ganando cada vez más relevancia”. Un tipo de turismo cuyas edades promedio también está cambiando, aunque tradicionalmente las familias y parejas adultas han sido mayoría en este tipo de turismo. “Ahora se ven muchas parejas jóvenes de celebración, de luna de miel o aniversario, y grupos de adolescentes en viajes especiales, como en la celebración de fin de curso o de carrera, por ejemplo. De hecho, ya hay barcos pensados especialmente para estos “targets” y para otros tantos; como los destinados a solteros”, comenta Lopezosa. Algunos consejos. Según datos que aporta el portal statista.com, el número de viajeros que han elegido hacer un crucero el pasado año 2017 fue de 25,8 millones en todo el mundo y se prevé que lo hagan este ejercicio más de 27 millones. Para aquellos que vayan a hacerlo por primera vez, la página cruceroadicto.com ofrece algunos interesantes consejos. 1.- Elegir la compañía en función del tipo de “crucerista”. Aunque pueda sonar como algo secundario y creamos que solo debemos enfocar nuestro interés en los precios, revisar en qué compañía nos embarcamos es algo que debemos considerar desde el inicio, porque las navieras tienen diferentes formas y estilos de entender unas vacaciones en el mar. 2.- Elegir bien el camarote. “El principal secreto para no marearse o minimizarlo al máximo comienza antes de subir a bordo. Al elegir nuestro próximo barco de crucero debemos estar seguros que posea estabilizadores antibalanceo”, indican desde cruceroadicto.com. Afirman que se debe elegir el camarote correcto. Los del interior y los que se encuentran en las cubiertas inferiores tienen un menor movimiento. 3.- Tenga en cuenta la ropa que lleva. Aunque la norma es vestir cómodo, “en la mayoría de las navieras se sigue conservando el incluir noches formales, ya que existe una gran variedad de fiestas y eventos que se organizan durante la travesía”, indican estos expertos. Téngalo en cuenta a la hora de elegir su vestuario. Además recuerde que tendrá que vestirse con ropas de baño y otras veces con prendas más cómodas o formales, además de usar algunas que le protejan del viento. No olvide llevar buenas gafas de sol, un gorro y crema solar. 4.- Medicamentos. La compra de medicinas a bordo suele ser más cara de lo habitual, así que no olvide llevar un botiquín personal que contenga: antiinflamatorios, analgésicos, algún producto para los golpes o dolores musculares y medicamentos contra el mareo y problemas digestivos, recomiendan desde la mencionada web. 5.- Reserve con suficiente antelación. Según esta página de referencia, los cruceros son el tipo de viaje que se reserva con mayor antelación, con 71 días de media de adelanto. De ahí que la mitad de las incidencias estén relacionadas con la anulación del viaje, por lo que es recomendable contratar un seguro que se haga cargo de este tipo de contingencias y de la posible asistencia médica y sanitaria. Así pues, los gustos vacacionales van variando y la aventura de disfrutar unos días en un hotel flotante gana enteros año tras año. “Es una realidad innegable que, cada temporada, es mayor el incremento de “cruceristas” con un tipo de público más variado y con intereses diferentes”, concluye Román Lopezosa.