Sucesos

Un perito cifra en 700.000 euros la estafa con acciones de agua en Arico

Durante los últimos días han sido cerca de 300 las personas que han declarado en la Audiencia al sentirse víctimas de la venta reiterada de participaciones de una galería a lo largo de tres décadas.
Noé Ramón, S/C de Tenerife
10/abr/19 6:32 AM
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Un perito cifra en 700.000 euros la estafa con acciones de agua en Arico

Noé Ramón, S/C de Tenerife

Un perito cifra en algo más de 700.000 euros el alcance de la presunta estafa llevada a cabo con la venta reiterada de las mismas acciones de agua de la galería La Sorpresa de Arico. En los últimos días, son casi 300 las personas que han declarado en la Audiencia Provincial sentirse víctimas de esta trama que comenzó en 1975 y se extendió hasta los últimos años de la pasada década. El resultado fue que el precio de las acciones bajó de los iniciales 300 euros a apenas 30, con el consiguiente daño a los agricultores afectados, algunos de los cuales se arruinaron y se quedaron sin agua para el riego.

Las acusaciones particulares que representan a los centenares de vecinos afectados piden tres años de cárcel para cada uno de los dos imputados, A.M., que ejercía como presidente, y S. D., el secretario, y el pago de una multa de 6 euros durante siete meses. La posible responsabilidad civil quedaría fijada en la ejecución de la sentencia.

La Fiscalía considera que efectivamente hubo delito, pero muestra sus dudas de que los dos acusados sean los verdaderos responsables. El presunto autor sería J. D., hoy fallecido y padre del secretario, a quien se le atribuye haber urdido y consumado toda la trama. Durante estos días se han contado numerosos casos, como el de un hombre que vio como las 28 acciones de las que era titular fueron vendidas en cuatro ocasiones u otro que se quejó de haber perdido más de 50.000 euros con este fraude.

En total, la Comunidad era propietaria de casi 1.500 participaciones cuyo número se triplicó a causa de las sucesivas reventas. Las irregularidades, según las acusaciones, también llegan al punto de que el presidente nunca fue elegido por la Junta, pese a lo cual firmaba y daba el visto bueno a estas operaciones. La trama adquirió tales proporciones que acabó saltando por los aires y dejó al descubierto el engaño. Las acusaciones, al contrario de lo mantenido por la Fiscalía, sí creen que los investigados sean responsables de lo ocurrido. En el caso del presidente se le atribuye haber estado presente en muchas de estas operaciones cuando eran cerradas por la persona que antes ocupaba este cargo, padre del otro acusado para el que hacía de chófer.

Un abogado de la acusación habló de reiterados incumplimientos en los estatutos, de una presunta estafa continuada y falsedad en documento mercantil, en el que los dos acusados fueron ?cooperadores necesarios?. El fiscal, sin embargo, cree que el secretario e hijo del que se considera auténtico responsable, también sufrió las consecuencias de esta estafa al ser propietario de 300 acciones cuyo valor cayó en picado.

Los abogados de la defensa mantuvieron que se trata de un asunto que podía haberse resuelto hace años en la vía civil, mientras que en la penal no existen suficientes elementos para demostrar los cargos. Recordaron que casi todos los testigos admitieron que no sabían cuántas acciones tenían y que las imprecisiones en los relatos fueron constantes. Tampoco reconocían a los acusados, excepto a uno porque era tertuliano en una tele. Eligio Hernández, que ejerció como defensor, sostuvo que hay indicios racionales e inequívocos de que el único responsable fue el presidente fallecido, mientras que su hijo ?se enteró del desaguisado cuando ya había muerto y tampoco se le puede acusar de haberse beneficiado de la trama porque ni siquiera recibió la herencia?. Por ello, coincidieron en pedir la absolución de los dos imputados.

A.D. dijo que se vio sorprendido por su buena fe al confiar en el expresidente. ?Cuando me contaron lo que había ocurrido estaba desayunando y ha sido el desayuno más trágico de mi vida. Conocía a J.D. de muchos años y nunca dudé de su honestidad y caballerosidad. Estoy seguro de que sus hijos también desconocían lo que estaba ocurriendo y que para ellos todo esto ha sido un trago tenebroso?.