Sociedad

El efecto 'Manada'

Yanira Martín
14/abr/19 6:53 AM
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Yanira Martín

La agresión sexual múltiple protagonizada por los cinco integrantes del colectivo autodenominado La Manada a una joven de 18 años, durante la celebración de las fiestas de los Sanfermines de 2016, ha coincidido con un incremento del conocimiento de este tipo de delitos en el conjunto del territorio nacional, que no ha dejado exentas a las Islas. En base a los datos publicados por el grupo Geoviolencia Sexual -un proyecto de Feminicidio.net-, desde 2016 hasta el 29 de marzo de 2019, en España se han producido 104 agresiones sexuales de esta índole a mujeres -17 en 2016; 14 en 2017; 59 en 2018; y 14 en el ejercicio anual actual-. En el caso concreto del Archipiélago, se han computado un total de cinco casos en este mismo período -dos en la provincia de Las Palmas y 3 en la de Santa Cruz de Tenerife-.

Lo cierto es que las cifras que registra el Ministerio del Interior, a pesar de no realizar distinciones entre violaciones grupales o individuales, también revelan un aumento de las denuncias relacionadas con algún episodio de agresión sexual en el transcurso de los últimos cuatro años.

Son muchos los profesionales que asocian esta realidad con un posible "efecto llamada", teniendo en cuenta además que muchos grupos han adoptado el modo de operar de La Manada, y han llegado a grabar también los actos en sus teléfonos móviles. Un ejemplo lo pone La Nueva Manada, compuesta por cinco varones -uno de ellos menor de edad- que fueron acusados de drogar y abusar sexualmente de una menor en el Sur de la Isla de Gran Canaria en junio de 2018, y filmar también los hechos con un dispositivo móvil. Posteriormente, fueron puestos en libertad.

Asimismo, el hecho de que La Manada se encuentre también en régimen de libertad provisional y fuese absuelta de un delito de violación por el Tribunal Superior de Justicia de Navarra, supone un "agravante" para la sociedad. "Este tipo de sentencias no solo deja indefensas a las víctimas sino que empoderan a los agresores al permitir que puedan actuar con impunidad", valora Claudina Morales, directora del Instituto Canario de Igualdad (ICI).

Actuación

A juicio de Morales, es necesario actuar en varias áreas para erradicar este tipo de delitos, siendo la primera de ellas la creación de conciencia colectiva. Entiende que la base de esta lacra social se centra en los machismos que aún imperan en la sociedad actual, y que a menudo, tienden a responsabilizar a las mujeres de estas agresiones. "La sociedad es patriarcal y suele justificar estos actos haciendo referencia a las actitudes de las víctimas o a la vestimenta que llevaban en el momento en el que se produjo el delito. Hay que tener muy claro que no hay nada que justifique estas conductas, y por supuesto, deben ser siempre condenadas", defiende.

Haciendo referencia a las víctimas de estas Manadas, Morales se muestra contundente al asegurar que, "llega un momento en el que parece que son las agredidas las que tienen que ser juzgadas". Un suceso que además representa un obstáculo para la consecución de la igualdad real.

Por esta razón, considera "fundamental" una reforma de la Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral Contra la Violencia de Género. "Necesitamos que la violencia sexual sea reconocida también como violencia de género a nivel estatal, tal y como contempla la ley canaria", argumenta. Para después agregar que, "también hace falta estudiar la legislación para poder endurecer las condenas. Lo cierto es que ya desconocemos hasta qué punto se tiene que resistir una mujer para que se considere que ha sido víctima de una violación, y no sabemos qué se entiende por intimidación", indica la directora.

Atendiendo a su criterio, el hecho de que sean varones jóvenes los principales protagonistas de estas agresiones es un indicativo de que la sociedad no avanza al ritmo "adecuado" para lograr la equidad entre hombres y mujeres. "Nos preocupa muchísimo que este tipo de casos se hayan producido también en nuestra comunidad autónoma, por lo que intentamos trabajar en materia de prevención. Hay que decir que hemos hecho una labor muy notable con la Red de Atención a las Víctimas Contra la Violencia de Género, al haber formado al personal para que pueda tratar estos casos con la mayor profesionalidad posible", destaca.

Sin embargo, es consciente de que aún queda mucho por hacer. "Desde el ICI hemos impulsado además la Estrategia en Contra de la Violencia de Género a Edades Tempranas, porque contemplamos que existe un problema de base en las generaciones más jóvenes. Si no inculcamos los valores necesarios pronto, el problema irá en aumento", sostiene la responsable del organismo.

La denuncia es también fundamental cuando se producen estos delitos, y en todos estos casos, el tiempo desempeña un papel muy importante. Pero la realidad sigue una dirección totalmente opuesta. "Se estima que un 80% de las víctimas de agresiones sexuales no denuncia", destaca la directora.

Una decisión que no solo guarda un vínculo con la "ausencia" de respaldo legal, sino con la tendencia que tienen las mujeres a culpabilizarse por estas situaciones, fruto de los machismos latentes. "Existen múltiples circunstancias, pero el miedo suele ser el que lleva a las víctimas a permanecer en silencio. Es muy duro hacer frente a estas vivencias, y luego observar cómo los agresores salen a la calle y pueden transitar cerca de las afectadas", dice Morales.

La atención sanitaria que se le presta a las víctimas es otro de los aspectos que el alto cargo considera que es susceptible a ser mejorado. "Cuando una mujer acude a un centro sanitario debe contar con toda la atención que necesita para que la denuncia sea factible. Para eso, el personal debe realizar una labor intachable con el fin de poder demostrar la forma en la que sucedieron los hechos", anota.

El proyecto Geoviolencia computa 104 violaciones en grupo tras la agresión de los Sanfermines de 2016, de las cuales cinco se han producido en el Archipiélago.