Canarias

Los brotes verdes de la legislatura de la recuperación

La oposición le recrimina los datos sociales y habla de legislatura perdida, pero las cifras de empleo, contratos fijos, renta, matriculación de turismos y construcción refuerzan las tesis de CC sobre la gestión de Clavijo desde 2015.
Álvaro Morales;
4/mar/19 6:25 AM
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Los brotes verdes de la legislatura de la recuperación
Álvaro Morales;

E l reciente debate del Estado de la Nacionalidad, como se preveía, sirvió de resumen de la legislatura y volvió a evidenciar los dos grandes bloques ideológicos en la Cámara, que pronto se harán más plurales por el centroderecha con Cs y, quizás, hasta con la ultraderecha de Vox. Por un lado, CC y su Gobierno, que ha asentado una sólida alianza estos años con ASG y que, pese a las muchas críticas del PP, ha sacado las leyes claves con los populares. En el otro, un PSOE olvidadizo con su año y medio de cogestión y un Podemos y NC que no paran de reprocharle a los nacionalistas datos sociales como los de exclusión (de un 37 al 39% en 4 años), las listas de espera, dependencia o que la renta media con respecto a España, en el 91,7% de 2001, ha bajado del 80%.

Sin embargo, y atendiendo a los datos que esgrime el Gobierno de CC, muchas cifras confirman el mandato como el de la consolidación de la recuperación económica de una honda crisis que, si bien sigue haciendo estragos en muchos ámbitos, parece casi superada en otros. Y no solo en un sector servicios y, sobre todo, turístico que sostuvieron a las Islas y que, pese a la reducción en 2018 de los visitantes, presenta números récords desde hace un lustro y siguió incrementado el gasto medio a finales del año pasado.

A esto se suma la creación de empleo, en torno al 30% a principios del mandato y ya en el 20%, así como los contratos fijos, la disponibilidad de renta y la capacidad para llegar a fin de mes, la matriculación de turismos o la reactivación del otro subsector que, antaño, fue el gran pilar junto al turístico: la construcción. Unas cifras que sí pueden concebirse como brotes verdes confirmados y asentados por su evolución al alza.

Como recalca el Gobierno desde hace tiempo, uno de los datos más incontestables es la reducción del paro. Del 28,5% del tercer trimestre de 2015 se pasó al 19,6 (8,9 puntos menos) de ese mismo periodo en 2018, si bien ese año se cerró en un 20%. Es verdad que la media estatal se situó al cerrarse el ejercicio anterior en el 14,5 y que este diferencial casi parece una condena estructural, explicada, sobre todo, por el peso del sector servicios, pero la mejoría resulta evidente y, además, Clavijo suele contrarrestar una de las inmediatas críticas que se hacen (la supuesta ínfima calidad de ese empleo, así como que la mejoría ha sido general en todo el país) con el dato de que el empleo indefinido es del 15%, tres puntos por encima de la media estatal.

Asimismo, CC subraya que la media salarial entre el tercer trimestre del primer año del mandato y la misma franja de 2018 aumentó un 3% en las Islas frente al 1,8 nacional, 1,2 puntos más. En el cuarto trimestre de estos cuatro años, el paro ha pasado del 26,75 al 24,9, 22,04 y 19,99, aunque hubo un repunte en enero de 2019 (hasta los 209.419 inscritos, cuando se cerró el trimestre previo con 207.015. En cuanto a los parados según la Encuesta de Población Activa (EPA), el descenso ha sido de 297.100 a 274.000, 246.400 y 228.200 el último año.

El Ejecutivo también alardea de la capacidad de crear trabajo en las Islas, pese a que no se refleja del todo en el índice del INEM o la EPA porque ha seguido aumentado la población activa por la llegada de potenciales trabajadores de fuera. Así, se recalca que, por primera vez, el Archipiélago cuenta con más de 800.000 inscritos e la Seguridad Social, lo que significa que, en el cómputo global, se han creado unos 120.000 empleos desde 2015.

En este caso, la evolución ha sido constante, salvo el dato de enero de 2019 (cuando acaban muchos contratos por el periodo navideño). Si en el cuarto trimestre de 2015 había 715.077 afiliados, la cantidad pasó a 755.211 en 2016, a 786.492 el año siguiente y a 812.987 en 2018. No obstante, y como ocurre en el resto del país, la EPA aumenta mucho más el número de personas que dicen estar ocupados, con 813.340 en el último trimestre de 2015, 826.280 al año siguiente, 871.492 luego y 913.360 en 2018, otra cifra que el Gobierno remarca como desconocida hasta ahora.

Esta mejora general del empleo se confirma también en el hecho de que las dos provincias canarias están entre las 5 que han recuperado todo el trabajo perdido en la crisis, lideran la creación de empleo femenino y se sitúan por encima de la media en el juvenil (un 24,9 frente al 22,1 estatal), si bien sigue habiendo 4 puntos negativos de diferencia sobre el Estado.

Un dato positivo también se halla en el número de parados sin prestación, que ha bajado en 6 décimas desde 2015 (de 134.463 a 105.586), aunque la reducción estatal ha sido de 2,9 puntos (del 45,6 al 42,7). Respecto a la cuantía media de lo que se cobra del paro, ha subido en 8 euros de diciembre de 2017 al mismo mes de 2018 (un 1% más, de 784,6 a 792,6), frente al 0,8% nacional (de 828,1 a 835).

En cuanto a renta, y más allá de ese 80% estatal que le reprocha NC, el Gobierno esgrime que, entre 2015 y 2017, la desigualdad económica ha bajado en 3 puntos frente a las 3 décimas de la media del resto del país, mientras que el número de residentes con problemas para llegar a fin de mes "se redujo un 15,5% en el mismo periodo; es decir, en 327.000 personas", según indicó el presidente durante en un discurso en el que también remarcó que la renta doméstica subió un 3,3% en 2015 y un 2,6 al año siguiente, si bien no aportó datos de 2017 y 2018.

Una de las estadísticas que suelen emplearse como prueba de mejora y crecimiento económico en cualquier país es la matriculación de turismos. En el caso de Canarias, la cifra ha ido creciendo desde 2015, con 49.092 en 2015, 58.380 al año siguiente, con 62.560 en 2017 y 65.527 durante el ejercicio anterior. Eso sí, la facturación ha ido fluctuando, con un 25,6%, un 18,9, un 7,2 y un 4,7.

Más allá de la Ley del Suelo aprobada en 2017, cuyos efectos, frente a las críticas de la oposición que considera que han sido casi inexistentes, el Gobierno dice que se apreciarán en los próximos años, en estos años el subsector de la construcción también presenta estadísticas crecientes. El número de trabajadores, por ejemplo y según la EPA, se situaba en 39.100 durante el cuarto trimestre de 2015, cifra que pasó a 43.600 en ese periodo del ejercicio siguiente, que continuó subiendo hasta los 46.400 en 2017 y que alcanzó los 47.400 en 2018. Los visados de obra para vivienda nueva han pasado de 910 a 2.813 en los 4 años y el consumo del cemento, si bien se bajó del 10,4 al 2% entre 2015 y 2016, desde entonces ha vivido un repunte (al 3,8% en 2017) hasta el 11,2 de 2018.

Los brotes, según subraya el Gobierno, quedan reflejados también en la situación financiera de las arcas regionales. Así, y atendiendo al tercer trimestre de 2018, la deuda pública de las Islas apenas se situaba en el 15,2 del producto interior bruto (PIB), con 3.245 euros por persona, mientras que la estatal era del 24,4 (6.261 euros por cada residente en España). Asimismo, el superávit acumulado a octubre de 2018 era del 1,26% del PIB, frente al 0,17, si bien esto hay que analizarlo con el cierre definitivo del ejercicio.

En cuanto a la evolución del PIB, sí que refleja la desaceleración de la economía en general que se está produciendo en el contexto europeo y mundial, pasándose del 3,6 de 2015 al 3,2 de 2016, al 3 del siguiente año y al 2,5 del último ejercicio. El PIB per capita fue de 20.573 en 2017, frente a los 25.064 de media estatal.

El índice de precios al consumo (IPC) también es un dato clave de la evolución económica y, en este caso, el canario recuperó los porcentajes negativos de verano 2016 (0,5%) desde finales de ese mismo ejercicio, con un pico del 2,5 en enero de 2017, una bajada al 0,8 en enero del siguiente año y cerrando 2018 con un 1,4, frente al 1,2 del Estado.

El gasto en sanidad y educación y sus lecturas

Tanto con el presupuesto de 2018 como, sobre todo, con el de 2019, el Gobierno ha remarcado su esfuerzo en sanidad y educación. Para este ejercicio, y por primera vez en la historia, se ha superado los 3.000 millones de euros, aunque habrá que ver la cifra final ejecutada. En 2018, se estuvo cerca de esa cifra y la región se situó en el cuarto lugar del país en gasto si se atiende al PIB, con un 6,6%. La tabla la encabezó Extremadura, con un 8,5, y en último lugar quedó la comunidad de Madrid, sin duda por la apuesta por la privatización y concertación del PP. La media alcanzó el 5,2 y la mayoría se situó por encima de ese porcentaje, pero por debajo de las Islas. En cuanto a Educación, Canarias se halla en la parte intermedia, con un 3,7% de gasto respecto al PIB, tres décimas por encima en 2018 de la media estatal (del 3,4%). También en este caso, lidera el desembolso Extremadura, con un 5,5%, y queda a la cola Madrid, con un 2,1. La oposición, no obstante, censura que los porcentajes destinados a Sanidad y Educación fueron mayores hace años.

En esta mejora económica, el sector servicios y, sobre todo, el turístico han sido claves. De hecho, y pese a la reducción en el número de turistas en 2018 en unos 417.000 (tendencia confirmada en los primeros meses de este año), el peso de los servicios en la tarta económica creció de 2017 a 2018, pasándose de un 84,9% al 85,2, lo que contrasta con el 72,9 y 81,4% estatal, si bien el salto dado en el resto del país es más que considerable. En cuanto a la construcción, se pasó del 5,8 al 10,9 (del 6,1 al 12,4 a escala estatal) y la aportación del industrial fue del 7,9 en 2017 frente al 3,9 un año después. Los ocupados por sectores en 2018 se distribuyeron así: el 88,4 en servicios (768.260 trabajadores), el 5,2 en la construcción, el 4,2 en la industria y el 2,2 en agricultura, mientras que los porcentajes estatales son del 75,4, el 6,5, el 13,8 y el 4,2.

Las cifras de los turistas fueron aplastantes en estos años, con un impacto en el PIB del 35,2% en 2017 (7,4 más que en 2016) y del 40,3 en el empleo (un 5,3 más que el año previo).

La llegada de visitantes internacionales pasó de los 11,8 millones de 2015 a los 13,33 de 2016, los 14,3 de 2017 (el récord conocido) para bajar a los 13,82 el año pasado. En España, los visitantes de otros países alcanzaron la cifra de 82,773 millones en 2018, con lo que los que vienen a Canarias representan el 17% del total del país.

El gasto de los turistas ha seguido creciendo sin parar en estos años, sin que le afectara la reducción de visitantes de los últimos meses. Así, se ha pasado de lo 13.482 millones de euros de 2015 a los 15.070 de 2016, los 16.783 de 2017 y los 17.117 del último año analizado. Esta evolución deja un crecimiento del 11,8, del 11,4 y del 2% en los últimos tres ejercicios, frente al 9,2, el 12,4 y el 3,3 del país.

El peso del gasto por turista que opta por las Islas fue del 19,1 en todo el país, mientras que lo que se dejan cada día en Canarias evolucionó de los 128 euros de 2015 a los 130 de 2016, los 138 de 2017 y los 146 de 2018. La estancia media sí que ha bajado levemente en este periodo, pasando de 7,92 noches a 7,82, 7,69 y 7,53.