Criterios
JESÚS PEDREIRA CALAMITA*

Don Quijote en Tenerife

30/dic/17 6:15 AM
Edición impresa

¿Murió verdaderamente Don Quijote de la Mancha en Tenerife? Quizás sí. Quizás no.

Basándose en la mítica y más universal novela de la historia de Miguel de Cervantes, el novelista Tomás de Armas Schmölzer imagina que pudiera no haber fallecido en tierras manchegas, que el ingenieso hidalgo se hubiera recuperado poco a poco y viniera a conocer Tenerife, junto con su inseparable Sancho Panza, "Aguja" y "Dedal", para conocer las propiedades que una sobrina suya habría heredado en estas tierras que eran españolas desde hacía más de un siglo.

Tomás de Armas nos relata maravillosamente no sólo una historia, sino toda la historia de Tenerife en el siglo XVII. A través de las páginas de la novela "Don Quijote en Tenerife" descubrimos la arquitectura, los modos de vida, los paisajes de nuestra isla. Nuestra querida isla, que el novelista nos describe con pasión. Pasión inagotable que quiere ver reflejada en descubrimientos nuevos para todos.

Porque, por otro lado, siempre me ha llamado la atención que ningún historiador canario -o español- haya sido capaz de elaborar una historia moderna de Canarias desde la trascendental del realejero José de Viera y Clavijo. ¿Por qué en dos siglos nadie ha sido capaz de hacerlo? Y no cabe duda de que hemos tenido grandes historiadores, desde Antonio Rumeu de Armas hasta Antonio de Béthencourt y Massieu y Buenaventura Bonnet, por sólo citar a los más representativos.

Personajes históricos como Ana García, la madre del santo hermano Pedro de Vilaflor; Tomé Cano, Juan de Ayala y Zúñiga, fundador del convento de San Diego en La Laguna; Ichisagua, el último mencey de Tenerife, así como Tomás de Nava y Grimón, que sería el primer marqués de Villanueva del Prado, nacido cuando sus dos hermanas Nieves y Ángela ya habían cumplido la veintena, aparecen en la novela.

Descubrimos que la isla de San Borondón está ya tan dentro del imaginario tinerfeño que hasta el gran ingeniero italiano Leonardo Torriani nos la muestra en uno de sus mapas, todos ellos, como sabemos, perfectamente estudiados y magníficamente estructurados.

Hechos históricos también resuenan en la novela. Como los cambios en los hábitos de la comida en las Islas Canarias procedentes de América. Pimientos, calabazas, tomates, guindillas y papas. También que fue en la playa del Socorro donde se apareció la imagen de la Virgen de Candelaria a los guanches, aunque por seguridad y mejor cuidado fue llevada a la cueva donde se la custodió hasta que junto a ella le hicieron su ermita, y que fue declarada en 1599 por el Papa Clemente VII patrona de Canarias.

Frases entresacadas de la novela "Don Quijote" también relucen en el libro de Tomás de Armas. Son expresiones muy inteligentes: "El que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho". U otra gloria del pensamiento: "Quien acierta en el casar, ya no tiene que acertar".

Sabíamos que lo que nosotros llamamos malpaís no es otra cosa que una extensión de lava nueva, aún no erosionada por el paso de los siglos, un terreno caótico de rocas llenas de aristas y grietas. Tampoco nos sorprende que Don Quijote y Sancho Panza se asombren al ver el mar de nubes que les obsequia el Valle de La Orotava. Descubren que las nubes, muy por debajo de donde ellos se encuentran, vienen a chocar con las montañas y se van acumulando sobre el valle y hacia lo lejos, hasta donde alcanza la vista. Pero ¿Las Chafiras es una zona comercial? No. Tomás de Armas nos explica que Chafiras fue un nombre dado por los guanches a los resguardos naturales que se han formado en los bordes de las depresiones del terreno, donde a su sombra solían acogerse los cabreros y sus animales en las horas más calurosas del día.

La novela "Don Quijote en Tenerife", donde aparece hasta la cruz de San Andrés de la actual bandera de nuestra isla, ya en 1615... El siglo XVII en Tenerife en toda su extensión. Imaginación y erudición, de una novela que nos sumerge en la historia de nuestra isla hace cuatro siglos.

¿Ficción? Quizás. Amor por Tenerife, todo.

Una novela para disfrutarla, recordar el Quijote e ilustrarnos históricamente.

*Presidente de TuSantaCruz

JESÚS PEDREIRA CALAMITA*