Criterios
PEDRO ALFONSO MARTÍN*

Desarrollemos una resiliencia económica en Canarias

3/feb/19 0:41 AM
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L os datos de la EPA correspondientes al último trimestre de 2018 arrojan un balance positivo, en general, y especialmente para Canarias.

Hemos alcanzado la cifra de 913.400 personas ocupadas, incrementando en 41.600 trabajadores la cifra del año 2017, lo que, además, supone un 7,35% del crecimiento de ocupados en todo el Estado. Muy por encima del 4% que representa nuestra tierra en el conjunto del país y pese al incremento poblacional que venimos padeciendo año tras año.

Nos hemos mantenido, por segundo trimestre consecutivo, por debajo de la tasa de paro del 20%, a lo que ha contribuido el sector servicios con 42.000 ocupados más, junto con las administraciones públicas, que han incrementado otros 11.000 trabajadores ocupados, mientras la construcción y la agricultura siguen con datos negativos.

Cierto, también, que hay que tener controlada la sostenibilidad del incremento del empleo en el sector público, que se nutre de impuestos y cotizaciones sociales del sector privado y sus propias aportaciones, y que solo en el último trimestre se ha incrementado en 9.300 personas.

Tampoco podemos dejar de observar que, al margen de las necesarias correcciones en los presupuestos generales del Estado del encaje canario en materia de fondos y bonificaciones, cargan también con reservas en materia de previsión de ingresos y control del déficit, lo que obligaría a realizar ajustes (recortes) a corto plazo, con su correspondiente afectación negativa al consumo interno, empleo y crecimiento económico.

Junto con estas reservas, la aplicación de una tasa a las operaciones bancarias o servicios digitales, con indudable efecto en el atractivo inversor de nuestro país y de Canarias si se aplica solamente aquí y no en el resto de territorios europeos, que ofrecerían mayor competitividad para atraer inversiones, se nos antoja un riesgo excesivo sobre las legítimas expectativas de las familias, trabajadores y empresas.

Mientras tanto, nos alejamos de la Europa que apuesta por desarrollar la resiliencia económica (la capacidad que tiene una persona o un grupo de recuperarse frente a la adversidad para seguir proyectando el futuro) necesaria para resistir futuros choques, con costes económicos y sociales que necesitarán economías y mercados laborales competitivos y sólidos.

*Vicepresidente del Consorcio de la Zona Especial Canaria

PEDRO ALFONSO MARTÍN*