Criterios
BEATRIZ BARRERA VERA*

La Igualdad, una exigencia más allá del 8 de marzo

8/mar/19 6:21 AM
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Desde que tomé posesión el 1 de agosto de 2018 como adjunta especial de Igualdad entre Mujeres y Hombres y contra la Violencia de Género en el Diputado del Común, he tenido la enorme satisfacción de trabajar por la protección de este derecho fundamental reconocido en el artículo 14 de la Constitución Española y en el artículo 11 del Estatuto de Autonomía de Canarias.

Conviene recordar que es la única Adjuntía Especial existente en una Defensoría del Pueblo en el Estado español, lo que pone de manifiesto la importancia que desde Canarias se da a la lucha contra la desigualdad y la violencia de género, y la voluntad de la Institución del Diputado del Común de defender cada caso concreto de manera individualizada.

En España y en Canarias se ha trabajado y legislado muchísimo para proteger este derecho fundamental, sin embargo, lo cierto es que existe todavía una gran diferencia entre la igualdad legal y la igualdad real.

Con respecto a la violencia de género, la cara más amarga de la desigualdad y, aunque la comunidad autónoma ha desarrollado la Ley 16/2003, de 8 de abril, de Prevención y Protección Integral de las Mujeres contra la Violencia de Género, los datos de 2018 del Ministerio de Interior ponen de manifiesto la grave situación que afecta a esta comunidad autónoma situándose en el cuarto lugar, una posición excesivamente elevada respecto al resto de regiones autonómicas, habiéndose contabilizado un incremento anual, tanto del número de casos de violencia de género (7.934) como del número de víctimas (6.753).

El pasado 24 de octubre, todas las defensorías del Pueblo de España hemos firmado una declaración institucional en la que asumimos nuestra voluntad de mantener un firme compromiso con la prevención y la lucha contra la violencia de género, resultando necesario que los poderes públicos sigan dando respuesta a este problema que constituye una flagrante violación de los derechos humanos de las mujeres y de los niños y niñas a su cargo, así como un obstáculo fundamental para la realización de la igualdad entre mujeres y hombres.

Con respecto a las otras manifestaciones de la desigualdad y, a pesar de los esfuerzos de la Comunidad Autónoma de Canarias en materia de igualdad de género, con la publicación de la Ley canaria de Igualdad entre Mujeres y Hombres, (LCIMH) 1/2010 de 26 de febrero, y su concreción en la Estrategia para la Igualdad entre Mujeres y Hombres, 2013-2020, las estadísticas siguen evidenciando que aún continúa habiendo importantes desigualdades entre mujeres y hombres, al igual que ocurre en el resto de comunidades autónomas y países de nuestro entorno, especialmente en determinados sectores profesionales y en el desempeño de puestos de responsabilidad directiva, tanto pública como privada.

Según datos del Instituto Canario de Igualdad, en la Comunidad Autónoma de Canarias las mujeres constituyen mayoría en la población total, pero son minoría entre la población activa (con una brecha de género del 6,79%); entre la población ocupada (con una brecha de género del 8,36%) y entre la población desempleada (con una brecha de género del 0,56%). Por el contrario, son mayoría entre la población inactiva (con una brecha de género del 14,09%).

Los mismos datos indican que las mujeres ocupadas son mayoría en la ocupación administrativa y en el trabajo no cualificado, en tanto los hombres ocupados predominan en las ocupaciones directivas y técnicas, en el trabajo cualificado y en las Fuerzas Armadas. Consecuencia de ello, es el hecho de que la ganancia media de los hombres sea superior a la de las mujeres en todos los niveles de ocupación. La brecha salarial de género es superior en las ocupaciones bajas (21,87%), ligeramente menor en las medias (20,85%) y bastante inferior en las altas (9,55%).

Hoy hace un año que se inició un movimiento importante de movilización que, sin duda, está contribuyendo a disminuir la desigualdad real que sigue existiendo. Sin embargo, todavía queda un camino por recorrer. Las mujeres no pedimos ser tratadas como un hombre, solo pedimos igualdad de oportunidades.

*Adjunta de Igualdad entre Mujeres y Hombres y contra la Violencia de Género del Diputado del Común

BEATRIZ BARRERA VERA*