Criterios
JORGE DÁVILA

El último que apague la luz

13/abr/19 6:45 AM
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Estaba claro. La larga marcha electoral que nos espera hasta finales de mayo no será un camino de rosas. Las bases están sublevadas y en esta ocasión no parece que vayan a conformarse con pintar unas pronunciadas gafas y un bigote (no descarten otros atributos de tipo sexual) sobre un cartel encolado ubicado en una céntrica avenida... La guerra subterránea empezó hace semanas -vídeos que arrancan promocionando las virtudes de un candidato y terminan con un chorreo por parte de su máximo adversario- en las redes sociales, pero por mucho que hablemos de la tecnología 3.0, e incluso la 4.0, el impacto de ver una gigantesca pancarta reclamando al presidente del país que pague lo que debe genera, como mínimo, un giro de cuello para calibrar el verdadero sentido de la frase. ¡Vamos, que no hay que ser Sherlock Holmes para distinguir que alguien metió un pufo!

Viene más. Esto no se va a quedar así. Ya lo apuntó Queen con su inmortal Show Must Go On. De aquí al 28 de abril nos esperan fuegos artificiales; la traca vendrá tras el recuento. Eso sí, a tenor de lo que apunta el Centro de Investigaciones Sociológicas (SIS), parece que el pescado ya está casi todo vendido. Si no fuera porque hay encuestas que las cargas el diablo, queda margen de maniobra para pensarse el voto. La cruzada verbal, visual y virtual está en su primera fase. Lo que tenga que venir a partir de estos momentos solo lo saben las legiones de subordinados que articulan los movimientos de los partidos en las redes sociales. Sí. Esta batalla no se va a ganar en el cuerpo a cuerpo. Todo apunta a que los peones ya se han posicionado -la injerencia rusa en procesos democráticos que no le van ni le vienen es cada vez mayor- en el subsuelo y que la contienda será áspera. ¡El último que apague la luz!

JORGE DÁVILA