Internacional

Zardari, presionado por el Ejército, abraza el icono político de su mujer

Agus Morales, Islamabad, EFE
27/dic/11 12:41 PM
eldia.es

Agus Morales, Islamabad, EFE Debilitado por la presión del Ejército, el presidente de Pakistán, Asif Alí Zardari, conmemoró hoy el cuarto aniversario de la muerte de su mujer y ex primera ministra, Benazir Bhutto, buscando refugio político en su icónica figura.

"Llamo a todas las fuerzas democráticas y a los paquistaníes patriotas a que frustren todas las conspiraciones contra la democracia y sus instituciones", clamó el líder del gobernante Partido Popular (PPP), según un comunicado oficial.

Zardari recordó que Bhutto, la primera jefa de Gobierno de un país islámico, "dedicó su vida a luchar contra la dictadura y contra aquellos que querían difamar y desmantelar las instituciones democráticas".

Este año la declaración cobra sentido porque el presidente paquistaní se está viendo las caras con el Ejército en el Tribunal Supremo y desde hace semanas arrecian los rumores de que los militares preparan un golpe, pese a que estos lo han negado.

Zardari es mucho menos popular que su difunta mujer, líder histórica del partido y asesinada en un ataque suicida y posterior tiroteo tras un mitin el 27 de diciembre de 2007, antes de los comicios legislativos convocados por el régimen de Pervez Musharraf.

El viudo supo tomar las riendas del partido, auparse a la presidencia en septiembre de 2008 y mantenerse en el poder hasta ahora, pero tiene reputación de corrupto entre los paquistaníes.

Los analistas creen que las Fuerzas Armadas quieren desbancarlo; en su discurso, un Zardari que busca la supervivencia política no dudó en recordar la lucha por la democracia de su mujer, próxima a Occidente y enfrentada al estrato castrense.

Las televisiones paquistaníes retransmitieron imágenes de Zardari rezando y lanzando pétalos sobre la tumba de su esposa, situada en la localidad sureña de Naudero.

Una fuente policial aseguró que unos 9.000 miembros de las fuerzas de seguridad, entre ellos un millar de fuerzas de elite, se desplegaron alrededor del mausoleo de la familia Bhutto

El primer ministro de Pakistán, Yusuf Razá Guilani, también asistió a las oraciones fúnebres y rechazó que el Gobierno, preocupado por la presión del Ejército, se esté planteando descabezar su cúpula, tal y como se ha rumoreado.

El jefe militar, Ashfaq Pervez Kiyani, salió al paso de las especulaciones hace cuatro días para garantizar su apoyo a la democracia y negar tajantemente que su institución esté preparando un golpe de Estado.

Los poderes civil y militar niegan desavenencias pero se están viendo las caras en el Tribunal Supremo, que investiga un escándalo que ha sacudido la política paquistaní durante las últimas semanas.

El motivo es una supuesta petición secreta al Pentágono para que interviniera en caso de un intento de golpe militar después de la muerte, en mayo, de Osama bin Laden en una operación unilateral de EEUU cerca de Islamabad.

La polémica desembocó en la destitución de un confidente de Zardari, el embajador en Washington, Husain Haqqani, supuesto autor material del mensaje.

Fuentes cercanas al PPP sitúan el estrés de esta situación en el origen del aparente infarto que sufrió el presidente a principios de diciembre, que le obligó a hospitalizarse en Dubái y que disparó los rumores sobre su futuro.

Zardari, que guarda unas tensas relaciones con el aparato de seguridad, aún debe testificar ante el Supremo sobre el caso.

En el mitin que pronunció hoy ante miles de seguidores, el presidente criticó públicamente al jefe del Supremo, Iftikhar Chaudhry, por abrir este caso y hacer caso omiso a otros.

Fuentes diplomáticas y de seguridad consultadas no descartan que el Ejército intente deshacerse de Zardari por la vía judicial, pero no creen en la posibilidad inmediata de un golpe militar clásico.

Las mismas fuentes coinciden en que el presidente hará lo posible por mantenerse en el cargo, pero vaticinan un adelanto de los comicios legislativos, previstos para principios de 2013.