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Villarejo: "Los datos de Iglesias eran de una investigación policial"

El excomisario declaró ayer en la Audiencia Nacional como imputado en relación con la documentación del líder de Podemos que tenía en su poder, sustraída de un teléfono móvil.
Efe, Madrid
29/mar/19 6:22 AM
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Villarejo: "Los datos de Iglesias eran de una investigación policial"

Efe, Madrid

El excomisario José Villarejo declaró ayer como imputado sobre la documentación que tenía en su poder del líder de Podemos, Pablo Iglesias, y negó que la obtuviera en el marco de una "operación política", sino que fue como resultado de "una investigación policial" y que él "solo" la "vehiculizó" en el ámbito policial.

Así lo expuso su abogado, Antonio José García Cabrera, en declaraciones a los periodistas que aguardaban su salida tras la toma de declaración a Villarejo como testigo para escuchar su versión sobre la autoría del 11-M, que en una carta remitida al juez atribuía a servicios secretos franceses y marroquíes.

Aprovechando su traslado ayer a la Audiencia Nacional desde la prisión de Estremera, en la que lleva más de un año interno, el juez del caso Villarejo, que es también el del 11-M, decidió interrogarlo, junto a los fiscales del caso Tándem, acerca de la documentación que le fue intervenida relativa a un teléfono sustraído a una colaboradora de Podemos en 2016.

En el marco de esa investigación, que dio pie a la apertura de una décima pieza del caso Villarejo, en la que Iglesias se personó el miércoles como perjudicado, el abogado del excomisario aseguró que su cliente "no ha revelado ninguna información privada" del líder de Podemos. "Es una cuestión interna personal y no es una operación política como se ha publicado", indicó el letrado.

No obstante, destacó que Villarejo tampoco "ha participado en ninguna campaña" ni ha robado documentos o un pendrive con información de Pablo Iglesias y que no ha hecho "ningún uso indebido de esa información". Y continuó. "Lo que hay que preguntarse es de dónde salió ese pendrive y cómo se vehiculizó", planteó el letrado, al insistir que no había una operación sobre Iglesias.

Respecto del 11-M, Villarejo, que declaró a petición propia, ratificó la versión que ya había aportado en dos cartas remitidas al juez en las que aludía a la implicación de servicios secretos y marroquíes en los atentados.

García Cabrera lamentó que Villarejo no hubiera podido tener a su disposición el material que le fue intervenido en relación con este asunto, como notas suyas y grabaciones, y, por esta razón, el excomisario se ofreció al juez con la intención de facilitar a los investigadores el hallazgo de toda esa documentación.

Fuentes presentes en la declaración consultadas por Efe calificaron sus manifestaciones sobre el 11M de "conjeturas" sobre las que no ha aportado datos objetivos que corroboren su versión y que se ha referido a cuestiones que han sido ya objeto de estudio judicial o han aparecido publicadas.

Al ser preguntado el abogado por qué había esperado su cliente 15 años para aportar esos datos a la Justicia, García Cabrera señaló que el excomisario, en el marco de su labor policial, recabó información y la puso a disposición de sus superiores, por lo que el uso que se hiciera "no es en ningún caso responsabilidad de Villarejo".

Una policía más política que patriótica

El presunto espionaje a Pablo Iglesias es una muesca más que define una etapa negra en la Policía Nacional durante el mandato de Jorge Fernández Díaz, Ignacio Cosidó y Eugenio Pino. "No eran patriotas. Trabajaban al servicio de intereses personales o partidistas de responsables de un partido político". La sentencia del portavoz del SUP, Ramón Cosío, revela el malestar del cuerpo contra un grupo de comisarios, cuyo máximo exponente era José Manuel Villarejo. Las andanzas de la denominada "policía política" dejan un largo reguero de víctimas, varios comisarios en serios apuros judiciales y ninguna responsabilidad política.