Canarias
FERNANDIO RÍOS RULL*

Estatuto netamente canario


*Secretario de Autogobierno de Coalición Canaria
31/jul/06 17:46 PM
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EL PP EN CANARIAS, siguiendo instrucciones de Madrid, viene justificando su negativa a un nuevo Estatuto para Canarias en tres líneas argumentales, todas ellas falsas y que únicamente pretenden camuflar su falta de autonomismo y de proyecto político para Canarias. La primera de ellas es que la reforma no es necesaria; aparte de que es obvio que necesitamos un nuevo traje para avanzar en nuestro autogobierno después de 25 años de autonomía, lo cierto es que el PP no sólo ha apoyado sino hasta impulsado las reformas estatutarias de Valencia, Aragón y Baleares. ¿Cómo es posible que en esas Comunidades la reforma sí sea necesaria y en Canarias no, cuando las especificidades canarias requieren de un trato singular? Primera contradicción.

También dice el PP que el texto canario es inconstitucional, pero no dice en qué. Habla de no sé qué de los Cabildos, o de que no hay reforma electoral o de algo relativo al carácter ultraperiférico (ni ellos mismos saben lo que dicen). Lo real es que sus enmiendas fueron dirigidas a suprimir cualquier especificidad canaria: quisieron quitar la denominación de Archipiélago Atlántico, o el reconocimiento de nuestro carácter ultraperiférico, o la delimitación de las aguas archipielágicas, o el REF, o la asunción de competencias en puertos y aeropuertos, comercio y sanidad exterior, etcétera; es decir, todas aquellas cuestiones que nos afectan a los canarios por los hechos diferenciales derivados de la insularidad y la lejanía, dejando el Estatuto como si fuera el de Murcia, La Rioja o Extremadura, con todos los respetos hacia esas Comunidades.

No podemos olvidar que los Estatutos de Autonomía han de contener todas las especificidades de sus respectivas Comunidades porque son normas paraconstitucionales dictadas por el propio Estado y que concretan el modelo territorial autonómico. Por eso forman, junto con la propia Constitución, lo que se ha venido en llamar el bloque constitucional. Segunda incongruencia.

Pero lo más gracioso de todo es que el PP ahora dice que nuestro Estatuto se copia del catalán (cuando ellos querían que fuese copia de los Estatutos de segunda), con lo inconstitucional que es el catalán, cuando eso es, en el mejor de los casos, una verdad a medias, es decir, la peor de las mentiras. Las únicas similitudes entre los dos Estatutos se refieren al ámbito competencial, y ello es así porque el Estatut catalán implanta una nueva metodología, aceptada por las Cortes Generales y por el pueblo catalán, que consiste en dedicar un artículo a cada competencia (educación, sanidad, agricultura, obras públicas, carreteras, etcétera), especificando qué ámbitos y funciones se consideran de la Comunidad Autónoma, de tal manera que el Estado no puede considerarlos de su competencia. Dado que esa nueva metodología supone un significativo aumento competencial, lo lógico era que Canarias optara por ese modelo, por lo que así se hizo (al igual que Andalucía) en vez del clásico (por el que optaron Valencia y Baleares). El modelo es plenamente constitucional, pues en ningún caso se asumen competencias reservadas al Estado por el artículo 149.1 CE, únicamente se impide que el Estado pueda ampliar su ámbito competencial a través de la legislación básica.

Sin embargo, y eso el PP no lo dice, el Estatuto canario no contiene las cuestiones que han sido tachadas de inconstitucionales por la derecha más reaccionaria del Estatut catalán: las referidas a Derechos (donde se incluyen referencias a morir con dignidad, a la educación laica, a derechos de homosexuales, etcétera) y el tema de la financiación autonómica. El texto canario únicamente contiene una serie de derechos genéricos que el PP apoyó sin reserva alguna y en cuanto a la financiación se hace alusión al modelo común y a las especificidades del REF, que el PP también apoyó entusiastamente. Tercer desatino.

En definitiva, el Estatuto canario contiene muchas cuestiones originales (denominación, ámbito territorial y aguas interinsulares, carácter ultraperiférico, modernización institucional con facultad de disolución y nuevas fuentes de derecho, cabildos y ayuntamientos, LOTRACA II, efecto vinculante del Informe del REF, competencias en materia del REF, acción exterior, reforma Estatuto, etcétera) y ha optado por la metodología introducida por el Estatut catalán, pues supone un aumento competencial significativo adaptado a nuestras singularidades pues se introducen competencias no previstas por el catalán como prospecciones petrolíferas, controles zoo y fitosanitarios o parques nacionales, por lo que puede afirmarse con toda rotundidad que el texto canario en absoluto es una copia del Estatut catalán: de una manera gráfica, podemos decir que el Estatuto catalán es nuestra casilla de salida, nuestro suelo, pues, a partir de ahí, el texto del nuevo Estatuto introduce determinadas cuestiones que únicamente afectan a Canarias por sus singularidades archipielágicas y ultraperiféricas.

Por todo ello, podemos afirmar que el PP vuelve a falsear la realidad e intenta confundir al pueblo canario, pues este Estatuto profundiza como nunca en el autogobierno de Canarias ampliando los asuntos sobre los que van a decidir los canarios, potencia a los cabildos como órganos de gobierno de las islas y contempla las especificidades derivadas de la lejanía e insularidad de Canarias, por lo que el posicionamiento en contra de este Estatuto supone la evidencia de que el PP no es alternativa para la gobernabilidad de Canarias. Ha renunciado a defender los intereses de Canarias. Ellos sabrán por qué.

*Secretario de Autogobierno de Coalición Canaria

FERNANDIO RÍOS RULL*