Canarias

Casi 850 canarios con obesidad mórbida esperan por una reducción de estómago

Desde que se restringieran las operaciones en horario de tarde hace cinco meses, la lista de espera para someterse a una cirugía bariátrica no ha parado de crecer en los hospitales del Archipiélago, ya que Sanidad no considera esta intervención como urgente. Solo en La Candelaria hay 296 pacientes en lista de espera.
G. MAESTRE, S/C de Tenerife
22/feb/12 1:07 AM
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Los recortes en la Consejería de Sanidad están incidiendo directamente en los pacientes con obesidad mórbida, puesto que el tiempo de espera para someterse a una reducción de estómago no ha parado de crecer desde que se produjera la restricción de los programas especiales que mantenían en funcionamiento los quirófanos de los hospitales de las Islas en horario de tarde. Y es que Sanidad considera "no urgente" este tipo de intervención quirúrgica, pese a que la obesidad mórbida se caracteriza por disminuir la expectativa de vida de quien la padece, además de causar discapacidad y problemas de exclusión social.

Según los propios datos facilitados por la Consejería al diputado del Nueva Canarias, Román Rodríguez, "en la Comunidad Autónoma de Canarias las intervenciones por obesidad mórbida se realizan únicamente en los hospitales de referencia de Tenerife y Gran Canaria. El número de pacientes incluidos en la lista de espera de cada hospital se distribuye de la siguiente forma: 136 pacientes en el Hospital Doctor Negrín y 354 en el Hospital Insular correspondientes a la isla de Gran Canaria y 296 en el Hospital Nuestra Señora de La Candelaria y 63 en el Universitario de Canarias en la isla de Tenerife".

No obstante, Sanidad insiste en la necesidad de "la variabilidad de los tiempos de espera para este tipo de pacientes con situaciones clínicas que necesitan ser estabilizadas y con patologías asociadas".

Así, en total, 849 canarios esperan por una llamada que les comunique que ya pueden comenzar a realizar la dieta y tomar los batidos para ser operados dos o tres meses más tarde.

Y es que hasta el pasado mes de octubre, el grueso de las intervenciones de "bypass gástrico" -una técnica que restringe el volumen del estómago y desvía la absorción de alimentos en el intestino delgado- se realizaban en horario de tarde, una actividad quirúrgica que la Consejería de Sanidad decidió restringir para ahorrar costes y que pretende retomar aumentando la jornada del personal sanitario en dos horas y media más a la semana.

Respecto al tiempo medio de espera, en su respuesta al parlamentario del Grupo Mixto (Nueva Canarias), la Consejería de Sanidad insistió en que "el sistema de información hospitalaria refleja que el plazo medio de los pacientes afectos de Obesidad mórbida que han sido intervenidos quirúrgicamente en la Comunidad Autónoma de Canarias entre enero y octubre de 2011 es de 261 días (8,7 meses)", y aclara que "el grado de dispersión es muy alto debido a la variabilidad de los tiempos de espera por ser pacientes con situaciones clínicas que necesitan estabilización de su clínica y patologías asociadas".

Estos datos poco tienen que ver con el tiempo de espera de Ana María Hernández o Ramón Carlos Delgado, ya que ambos superaron el año de espera tras suspenderle "sine die" la operación prevista para el mes de octubre.

Ambos pusieron innumerables reclamaciones y la respuesta que encontraron de la Administración es que se le estaba dando prioridad a otros casos, puesto que el suyo no se consideraba urgente.

"Estoy en riesgo de muerte súbita, según me ha confirmado el neumólogo, porque en ocasiones mi cerebro solo recibe el 25% del oxígeno que necesita, pero se ve que eso no es urgente", declaraba Ramón Delgado a mediados del mes pasado.

"Las lista de espera para los problemas de salud no urgentes, aunque son una característica común a todos los países desarrollados, no deben de significar en sí mismas un elemento negativo, sino una herramienta para ordenar la asistencia sanitaria. Factores como el crecimiento poblacional, el envejecimiento, la mayor preocupación por la calidad de vida, las mayores expectativas en relación con lo que el sistema puede aportar (innovación tecnológica, mayor capacidad diagnóstica, etc.) hacen que la demanda se incremente y que la respuesta se demore, por lo que los esfuerzos hay que dirigirlos a garantizar el establecimiento de unos mecanismos adecuados de priorización y seguimiento de los pacientes y la definición de los tiempo máximos de espera para cada proceso, así como a establecer qué criterios clínicos determinan cuánto y quiénes esperan", respondió la Consejería a la pregunta de Román Rodríguez sobre las personas con obesidad mórbida en lista de espera.

testimonio

"Vivir así es inhumano"

Ramón Carlos Delgado Benítez es solo uno de los cerca de 500 canarios que están pendientes de que el Servicio Canario de Salud (SCS) les diga cuándo podrán someterse a una reducción de estómago. "La incertidumbre de que no sepas cuándo se va a acabar todo esto es casi lo peor", explicaba a comienzos del mes pasado a este periódico cansado de las largas que le daban en el Hospital de La Candelaria. "No puedo hacer nada por mí mismo; necesito ayuda hasta para asearme y eso es algo que psicológicamente no es fácil de llevar", relataba. Y es que Ramón vive con el miedo en el cuerpo desde que un neumólogo le diagnosticó una apnea grave que podría causarle una muerte súbita en cualquier momento. "Mi mujer me encontró tirado en el suelo hace dos meses, y si no es porque ella sabe hacer maniobras de primeros auxilios no lo cuento", recordaba antes de asegurar que prefería entrar en el quirófano y morir que vivir de esa manera. "Estar así es inhumano y saber que todo se soluciona con una operación y que no te den fecha me ha hecho estar depresivo y muy mal de ánimo". Y es que Ramón espera por la fecha en la que lo someterán a una reducción de estómago desde abril del año pasado. "Después de salir en el periódico me llamaron y ya estoy tomando los batidos que son necesarios antes de la operación y me van a realizar la preanestesia, pero hasta que no me den una fecha y entre en el quirófano, no me lo creeré", sentenció ayer.