Santa Cruz de Tenerife

ANPE denuncia la "marginación" del profesorado de Religión

El sindicato critica que sean los propios centros de Primaria los que decidan en qué área profundizar y alerta de pérdidas de puestos de trabajo en Secundaria.
El Día, S/C de Tenerife
3/ago/15 6:11 AM
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El sindicato ANPE Canarias ha acusado a la Consejería de Educación de "anteponer la ideología a los derechos laborales" del profesorado de Religión y de favorecer la "marginación" de este colectivo.

La organización recuerda que el ya exconsejero, José Miguel Pérez, decidió, dictar las instrucciones para el próximo curso "justo antes de irse y sin negociación previa con los sindicatos". En ese documento se establece que corresponde a los centros educativos de Primaria decidir qué área será objeto de profundización curricular -Ciencias de la Naturaleza, Ciencias Sociales, Lengua Castellana y Literatura, Matemáticas o Religión/Valores Sociales y Cívicos-. Es decir, la decisión final recae sobre los compañeros de trabajo y no sobre la propia Administración, lo que, a juicio de ANPE, convierte la situación de los docentes en "insostenible".

En cuanto a Secundaria, se decidió eliminar una hora en tercero de la ESO e incorporar una alternativa en primero de Bachillerato que todavía no tiene currículo. Esto ha provocado un "notable" descenso de horas de contratación del profesorado de Religión. Según los datos de la adjudicación provisional, se pierden 11 puestos de trabajo de los 179 docentes que trabajaban hasta ahora, y casi la mitad se queda con jornadas de hasta dos horas semanales, lo que conlleva un salario inferior a los 200 euros.

Según declaraciones de Pedro Crespo, presidente del sindicato, "de no haber sido por la actuación diligente y profesional de los técnicos de la Consejería, la situación hubiera sido mucho peor".

ANPE no entiende "por qué todavía hoy las condiciones laborales del profesorado de Religión siguen siendo diferentes a las del resto". "Se trata de profesionales que desempeñan su labor de la mejor manera posible. Ponerlos en una situación de marginalidad va contra los derechos fundamentales", advierte Crespo.