Canarias

La Candelaria extrae los coágulos cerebrales para minimizar las secuelas de los ictus

Santa Cruz de Tenerife, EFE
31/ene/18 12:58 PM
eldia.es

Santa Cruz de Tenerife, EFE El Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria en Tenerife ha aplicado trombectomías mecánicas a un centenar de pacientes diagnosticados de ictus isquémico, una técnica que permite extraer los coágulos cerebrales y así minimizar las secuelas de estos accidentes cerebrovasculares.

Antes de aplicar la trombectomía mecánica./Cedida

Este procedimiento se realiza desde 2015 por parte de los especialistas del servicio de Radiología Vascular Intervencionista en pacientes seleccionados, una vez que el neurólogo valora la idoneidad de extraer el trombo que ha obstruido la arteria intracerebral y que ha dado pie a un infarto cerebral.

Un ictus o accidente cerebrovascular isquémico (ACV) es una enfermedad vascular que afecta a los vasos sanguíneos que suministran sangre al cerebro, informa en un comunicado el citado hospital, adscrito a la Consejería de Sanidad del Gobierno canario.

Después de aplicar la trombectomía mecánica./Cedida

Cuando por diferentes motivos las células del cerebro no reciben el aporte necesario de sangre, pierden su función y provocan un infarto cerebral.

Las secuelas neurológicas pueden ser muy graves y de ahí que los especialistas que conforman la Unidad de Ictus del Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria, en Tenerife recuerden la importancia de saber reconocer los síntomas de un accidente cerebrovascular para poder actuar a tiempo.

"Si una persona presenta de forma repentina signos como dificultad para hablar, parálisis o trastornos psicomotrices y de la marcha es momento de avisar al servicio de emergencias del 112 para activar el Código Ictus, un protocolo de emergencias con el que se puede identificar rápidamente si se está sufriendo un accidente cerebro vascular y activar el soporte asistencial de urgencias adecuado hasta trasladar al usuario al hospital de referencia", explica Antonio Medina, neurólogo y coordinador de la Unidad de Ictus del centro hospitalario.

El tratamiento de un ictus tiene un tiempo limitado tanto para aplicar terapia farmacológica como para valorar técnicas intervencionistas que puedan evitar la obstrucción de las arterias, y de ahí la importancia de actuar con celeridad.

Además de la cobertura farmacológica terapéutica, existen otras técnicas especializadas incorporadas recientemente por el servicio de Radiología Vascular Intervencionista para el tratamiento de determinados casos, como es la denominada trombectomía mecánica.

Desde su puesta en marcha en 2015 en la cartera de servicios de Radiología, un centenar de pacientes diagnosticados de ictus se han beneficiado de este procedimiento con una tasa de éxito de recanalización superior al 80 por ciento, explica Julián Portero, jefe del servicio de Radiología del Hospital.

Este procedimiento consiste en introducir un catéter a través de la arteria femoral hasta la arteria carótida interna del lado dañado para posteriormente, y a través de este mismo catéter, introducir otro más fino denominado microcatéter que será con el que se accede a la arteria intracerebral que presenta el trombo.

Una vez en la zona se coloca un dispositivo que actúa en forma de red que permite "atrapar" y recuperar el coágulo de sangre, para finalizar retirando el artilugio del mismo modo que se efectúa con los catéteres y así comprobar que la arteria vuelve a ser permeable.

La Unidad de Ictus, coordinada por el servicio de Neurología del Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria fue la primera unidad especializada de Canarias tras su puesta en marcha en 2002.

En ella participa un equipo multidisciplinar de profesionales integrado por neurólogos, neurorradiólogos, radiólogos intervencionistas y médicos intensivistas, además de enfermeros que, durante todo el proceso del diagnóstico, control y recuperación, atienden al paciente coordinados por los neurólogos, así como médicos rehabilitadores y fisioterapeutas para el inicio del tratamiento de posibles secuelas que puedan aparecer.

Dispone de habitaciones preparadas para una vigilancia del paciente las 24 horas, 365 días al año, ofreciendo una monitorización y cuidados intermedios.

Audio de Julián Portero, jefe del servicio de Radiología del Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria, explicando la técnica