Canarias

Tres escuelas infantiles sufren la falta de educadores de apoyo

Esta figura cubre cualquier tipo de baja o falta puntual de personal, por lo que al no estar presente, los centros deben rechazar la entrada de más niños para así no superar los ratios.
V. Pavés, S/C de Tenerife
10/may/18 6:11 AM
Edición impresa
 

Tres escuelas infantiles de las 9 que hay en Tenerife, concretamente El Drago, Bentenuya y Anaga, sufren falta de educadores de apoyo. Ante esto, los padres y representantes sindicales de los trabajadores han dado la voz de alarma, pues hay días en que "los niños deben volver a casa porque los ratios no permiten que se queden" en el centro.

Uno de los padres afectados del centro infantil El Drago contó lo sucedido en Radio El Día, donde aseguró que "desde hace tiempo el centro está bajo mínimos de personal". Como afirmó, en este centro ubicado en el Puerto de la Cruz "hay una educadora por clase y no hay personal de apoyo porque no ha sido sustituida". Además, una de las profesoras, que se acaba de reincorporar tras una baja para la que sí fue sustituida, se ha ido de vacaciones. No obstante, para este permiso, aún no ha llegado sustitución.

En el centro infantil Bentenuya y en el centro infantil Anaga tampoco hay educadoras de apoyo, como confirmó Marleny Rodríguez, educadora Infantil y delegada de personal por CCOO. Ambas, como afirmó, llevan alrededor de un año y medio sin sustituirse. Este problema produce situaciones como la que ocurrió ayer en la escuela infantil de Bentenuya, ubicada en el barrio de la Salud, donde tres de los educadores principales faltaron por circunstancias de diversa índole y los pequeños tuvieron que volver a casa con sus padres. Esto provocó la queja de una de las madres, que llegó a llamar a la Policía Local para que mediara. La directora general de Protección de la Infancia y la Familia, Carmen Morales, informó de que este problema se originó porque dos de ellos estaban en observación y no tenían la baja y, por tanto, no se les pudo tramitar la sustitución.

Esta dinámica sucede también en El Drago, donde hay padres pagando una cuota mensual de hasta 100 euros para no poder aprovecharla porque, una vez los ratios estipulados por clase están cubiertos, el centro no puede aceptar a más niños.

Concretamente, el Decreto 201/2008, de 30 de septiembre, obliga a establecer un educador por cada 8 niños menores de un año, 13 de 1 a 2 años, y un máximo de 18 si los niños tienen entre 2 y 3 años.

El problema del centro infantil de El Drago parece estar a punto de resolverse tras establecerse una resolución de movilidad de una educadora desde la escuela infantil de Aguamansa a este centro. No obstante, como insistió Rodríguez, esto significará que el déficit se trasladará a Aguamansa.

Morales admitió ser consciente de la "faena" que les hacen a los padres. No obstante, insistió en que tienen "un plan de sustitución" y que se está trabajando en habilitar la figura del "profesor volante" para dar un servicio extra. Asimismo admitió que quizás estén "un poco justos" de plantilla.