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AGUAYO

El Canal de Araya

17/dic/07 0:58 AM
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CONSIDERACIÓN, prudencia y respeto es lo que solicito para los rectores y propietarios de la Fundación de la Comunidad de Bienes y Derechos de esta sociedad, que fue fundada el 11 de febrero de 1928. En su momento se reunieron en el antiguo Círculo Mercantil los propietarios de la Comunidad Los Huecos y empresas de la zona de Güímar, Arafo y Candelaria, convocados por don Andrés de Arroyo y González de Cháves, constituyendo un caudal común que cruzara los municipios citados hasta llegar a Santa Cruz y pasando también por La Laguna. El canal nace en el barranco de Badajoz, en Güímar, y termina en La Laguna, recorriendo a su paso un total de 39 kilómetros. Actualmente tiene 3.408 participaciones y uno de sus mayores partícipes es Enmasa. Abastece seis municipios con agua de gran calidad de la que se beneficia tanto la población como industrias y comercios. La infraestructura del canal es de hormigón, con losetas de cemento y hierro, y tiene un mantenimiento diario de limpieza y control.

Sin ser partícipe de esta comunidad, he observado cierta campaña de acoso y derribo a esta iniciativa privada, de la que el Estado hizo en su momento una clara dejación de sus deberes, ocupándose de engendros que cuestan a la colectividad ingentes cantidades de dinero que creo innecesario nombrar porque están en el ánimo de todos. Sin embargo, gracias al apoyo de personas privadas, hoy disponemos de este canal.

De joven fui tesorero de la Comunidad de Aguas Salto de las Vigas y tuvimos dos desgraciados accidentes, en un plazo de seis o siete meses, en los que fallecieron dos hombres por descuido y omisión de los mismos. Por ese motivo fueron procesados el presidente y el director técnico de la galería injustamente, ya que se atendieron todas las necesidades de los familiares y ellos mismos reconocieron el error del magistrado. El presidente de la Comunidad de Aguas interpeló al fiscal y pidió hacer una pregunta, pero éste contestó que el único que preguntaba era él; al final accedió y el procesado preguntó sencillamente si se había duchado esa mañana: ¡claro! -contestó el fiscal-, y el presidente respondió: ¡gracias a la iniciativa privada! El pleito duró años y creo recordar que ambas personas fallecieron sin que se dictase sentencia. Actualmente, Salto de las Vigas sigue nutriendo de agua al Canal de Araya.

En la comarca se sabe quién ha sido el autor del desgraciado incidente, pero debido a que el tema está subjudice no se puede hablar del presunto. Se han vertido insinuaciones y opiniones para todos los gustos, que si el canal debe estar hecho de tuberías especiales como el de El Portezuelo; que debería soterrarse; sea como sea, siempre existirá un mago pillo que horade el terreno, haga un agujero, meta una manguera y se aproveche de las aguas que discurren por el canal. Son 39 kilómetros de canal que pasan por barrancos y lugares de difícil acceso, pero para el mago no existe nada imposible, y como ejemplo tenemos a los que incendian la isla todos los veranos, saltándose la vigilancia.

El Canal de Araya ha cumplido con todos los requisitos que al Ley impone. Debemos ser conscientes de la enorme labor que la iniciativa privada ha llevado a cabo en el tema del agua en Canarias, por eso pido consideración, prudencia y respeto.

 

AGUAYO