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JESÚS PEDREIRA CALAMITA*

Los que se van son los mejores: Bowie y Glenn Frey

30/ene/16 0:59 AM
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Parece una frase obvia, pero en los dos casos que nos ocupan, creo que es absolutamente cierta. En pocos días nos han dejado dos iconos de la música: por un lado, el músico británico de rock David Bowie, y por otro, Glenn Frey, del grupo norteamericano de country-rock Eagles.

David Bowie ha sido, sin duda, uno de los más influyentes músicos de su generación, constantemente reinventando su persona y su música, desde los años sesenta del siglo XX con su hippy Space Oddity, a través de Ziggy Stardust o el Duque Blanco de su última encarnación como un rockero del soul.

Bowie estaba siempre en permanente evolución. Desafió a los tiempos. La música, la moda, la sexualidad. Fue un auténtico artista camaleónico.

David Bowie nació en enero de 1947 como David Jones. Bowie se reinventó a sí mismo en 1966 para evitar la confusión con Davy Jones, de los Monkees.

Ya con su segundo álbum, "Space Oddity", hizo historia. La insólita del astronauta abandonado en la órbita alrededor de la Tierra convirtió ese "long play" en un hito en el año 1969, precisamente el año que por primera vez un ser humano puso sus pies en la Luna. Su disco de 1971, "Hunky Dory", ha sido considerado como su primer gran trabajo musical. Contenía once grandes canciones, que aupó al músico británico como un gran rockero de los años 70.

En 1983, aparece otro nuevo Bowie, con su disco "Let's dance", con canciones mundialmente famosas como "China girl" y "Modern love", que acercan al británico a una nueva generación. Y en 1985 hay que destacar el dueto con Mick Jagger, mítico cantante de Rolling Stones. David Bowie retoma viejos proyectos no sólo musicales: es el actor principal de la obra de teatro "El hombre elefante" y actúa con exóticos caracteres en películas como "Cat people". En los años ochenta, Bowie desarrolla su vida musical envuelto en su nueva banda, la postmodernista de heavy metal Tin Machine. Bowie influyó en infinidad de músicos rock, desde Iggy Pop hasta Boy George.

En 2013, se publicó su álbum "El siguiente día", sorprendiendo a sus fans con su decisión de retirarse para siempre del mundo de la canción. Este disco fue su primer número uno en el Reino Unido en veinte años. Y su último álbum, "Blackstar", puesto a la venta el mismo día de su 69 cumpleaños, pocos días antes de su muerte, ha sido póstumamente número uno en Estados Unidos, desplazando a su compatriota Adele, una voz de ayer, de hoy y de siempre, como tituló la revista norteamericana "Time".

David Bowie, genio y figura, que ha influido tanto en la música como en la moda.

Gleen Frey, guitarrista y miembro fundador de Eagles, y coautor de gran número de sus canciones, también nos ha dejado hace pocos días. En los años setenta del pasado siglo, la conexión que teníamos los canarios con lo más reciente del mundo de la música era a través de Radio Luxemburgo y de las publicaciones españolas Vibraciones y Popular1. En uno de sus números, que siempre contenían las novedades musicales y recomendaban el disco del mes, recuerdo que era "Hotel California" de Eagles, grupo que sinceramente desconocía.

Pero normalmente me fiaba de las opiniones de estas dos importantes revistas musicales españolas. Y así hice. Pedí el disco de un grupo que desconocía, con estoica resignación esperé los tres sempiternos meses que tardaban -de media- en esa época en llegar los pedidos musicales, y por fin lo tuve en mis manos. Cuando te llegaba un disco era como un acontecimiento, sobre todo si era de un grupo muy conocido: Yes, Jethro Tull, Rolling Stones y Pink Floyd, por supuesto, entre otros. Sabías que era garantía de buena música, y llegabas a conocer prácticamente de memoria todas las canciones. Y, si era de algún grupo nuevo, tenías la sensación de novedad y el nerviosismo de oírlos por primera vez.

"Hotel California", el "long play", y, sobre todo, la mítica canción me entusiasmó desde el primer momento. Es, sin duda, una de las cinco canciones más importantes de la historia de la música, pero ese disco contenía además otras también muy buenas, entre las que cabe destacar la preciosa balada "New kid in town".

Eagles se fundó en Los Ángeles en 1971, por Frey y por el cantante y batería del grupo, Don Henley. En la siguiente década se convirtió en uno de los más populares grupos del mundo, siendo Glenn Frey el cantante principal en míticas canciones como la ya citada "Hotel California", "Heartache tonight" o "Tequila sunrise".

Los "Grandes éxitos" de Eagles se convirtieron en el álbum más vendido de la historia en su tiempo (25 millones de copias del disco original de 1975 y otras 11 millones del "long play" que se editó en 1982 incluyendo sus últimos éxitos), ventas superiores incluso al "Thriller" de Michael Jackson. En total, Eagles vendió más de 120 millones de álbumes alrededor del mundo, obteniendo Glenn Frey seis premios Grammy.

Eagles ya completamente formado con Frey, Henley, Don Felder, Timothy Schmit y Joe Walsh hicieron un magnífico disco "The long run", que culminó la década de los setenta. Eagles, al igual que le ocurrió a Bob Dylan, fueron también incomprendidos por los puristas del country-folk, que les criticaron su paso total al country-rock.

Frey tuvo una larga historia de problemas intestinales que él relacionaba por su temprano uso de las drogas y el alcohol. Falleció de complicaciones con artritis reumatoide, colitis y neumonía.

David Bowie y Glenn Frey -mítico componente de Eagles-, dos mitos del rock. Los mejores se nos han ido...

*Presidente de TuSantaCruz

JESÚS PEDREIRA CALAMITA*