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FOTÓGRAFO ADALBERTO BENÍTEZ

Un renovador del lenguaje fotográfico en las Islas


17/abr/03 20:14 PM
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UNO DE LOS CAPÍTULOS MAS SORPRENDENTES y sugestivos de la fotografía en Canarias fue el protagonizado por Adalberto Benítez (Santa Cruz de Tenerife. 1893-1975) , quien destacó por la variedad de temas y enfoques estéticos que imprimió a su dilatada producción. Retratos, autorretratos, paisajes, fotoperiodismo y fotografía artística, además de fotomontajes, fueron algunas de las facetas creativas en las que este tinerfeño volcó sus inquietudes en el arte del cuarto oscuro. El profesor Carmelo Vega destaca en un catálogo editado con motivo de la exposición que dedicó La Caixa a este artista "su espíritu decididamente renovador de los lenguajes fotográficos al uso". Al parecer, Adalberto Benítez, antes que fotógrafo quiso ser pintor; de hecho recibió clases del artista Teodomiro Robayna y colaboró con sus dibujos y apuntes en la revista "Castalia" en 1917. Dos años después decidió emigrar a Cuba, país donde inició su fructífera relación con la fotografía, además de como creyonista (retocador de instantáneas e iluminando imágenes al pastel y al óleo). Durante esta época hizo muchos retratos y autorretratos, faceta en la que demostró su capacidad interpretativa de la psicología de los personajes que inmortalizó con su cámara.

Fue en 1921 cuando regresó a su Isla natal, donde montó una librería-papelería, que un lustro después se convirtió en el Arte Estudio Fotográfico de Adalberto Benítez, negocio ubicado en la calle San José de la capital con el que continúa su familia hoy en día. Al principio vendió materiales relacionados con la fotografía y el revelado, hasta que se animó a presentar sus propios trabajos, sobre todo retratos, especialidad a la que incorporó nuevas fórmulas compositivas y soluciones técnicas poco comunes. "Se detuvo en captar la riqueza de matices expresivos del rostro", asegura Carmelo Vega.

En 1924 empezó a colaborar como redactor gráfico de "La Prensa", además de exponer regularmente sus trabajos fotográficos en el local de su librería-estudio. Para Vega, este autor "asumió en Canarias el papel de nuevo redactor gráfico, aquel que no sólo informa de los acontecimientos ilustrándolos, sino que, en ocasiones, convierte la fotografía en comentario paralelo de la noticia". Su buen hacer también le llevó a colaborar con los rotativos "Hoy", "La Tarde" y "El Día", y en la revista "Hespérides", en la que contribuyó a difundir los paisajes de las Islas: una como mera reproducción del motivo para tarjetas postales y otra basada en la invención de paisajes de identificación de lo canario. Sus imágenes, desde un punto de vista iconográfico, fueron "una sólida aportación a ciertos motivos presentes en la pintura y en la fotografía canaria desde el siglo XIX: el mar, el bosque, la montaña y el Teide", concreta Vega, quien añade que Benítez "propondrá en sus fotografías una estética del rincón típico". Otras de sus especialidades fueron los fotomontajes que elaboró desde 1926. Estas "composiciones fotográficas", producto de la manipulación de varias imágenes, lo convirtieron en un verdadero comentarista de su tiempo. También supo utilizar en su trabajo otros recursos como contrapicados, fragmentación, acercamientos al detalle, entre otras técnicas, que lo convirtieron en uno de los profesionales más innovadores del arte de la fotografía en Canarias.

FOTÓGRAFO ADALBERTO BENÍTEZ