Santa Cruz de Tenerife

"La cartografía iba destinada al rey y era materia reservada"

Juan Tous Meliá, investigador de temas históricos relacionados con las islas, es el autor del atlas "Las Islas Canarias a través de la cartografía", con mapas desde el año 1507 hasta 1898.
Raúl Gorroño, S/C de Tenerife
1/dic/13 3:35 AM
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Juan Tous Meliá, investigador de temas históricos relacionados con el Archipiélago y coronel de artillería retirado, no es que haya descubierto el mapa del tesoro escondido por Amaro Pargo, pero sí es el autor del atlas "Las Islas Canarias a través de la cartografía" (en la imagen superior portada de la obra), un estudio iniciado en 1994 en el que ha recopilado una selección de los mapas más emblemáticos de las islas realizados entre 1507 y 1898.

Este trabajo, que no puede ver la luz por la falta de apoyo económico para editarlo, es "una recopilación de toda la cartografía histórica relacionada con Canarias. Lo inicié con el trabajo de Valentim Fernandes por ser el primero que representa algunas islas con el contorno real y lo termino al finalizar el siglo XIX", precisó.

La Cartoteca del Centro Geográfico del Ejército, el Museo de Historia de Tenerife, el Museo Canario y la Casa de Colón, además del coleccionista lagunero César López Salvador, han sido algunas de las fuentes documentales que ha consultado personalmente para elaborar esta obra, además de otras que ha realizado vía postal o internet con centros de Londres, Múnich, Nueva York, París o Ruan. "En conjunto he confeccionado más de doscientas fichas de mapas generales y un sinnúmero de mapas particulares de cada isla".

Este estudioso aseguró que "es difícil en el campo de la cartografía histórica hacer aportaciones inéditas, aunque me siento satisfecho de haber contribuido a redescubrir la Visita de las yslas y reyno de la Gran Canaria hecha por don Ynigo de Bric¸uela Hurbina ... con la asistencia de Próspero Casola; o de haber sacado a la luz las siete Descripciones de las Islas con sus correspondientes mapas y planos de Antonio Riviere y su equipo de ingenieros militares que algunos historiadores consideraron perdidos. También de haber localizado y adquirido para el Museo Militar de Almeyda un ejemplar del primer mapa impreso en Canarias en 1786, del que sólo se conocía el ejemplar remitido por el cónsul de Francia D'Hermand a sus superiores, custodiado en la Biblioteca Nacional de París".

Los criterios seguidos por el autor para elaborar el atlas han sido, "en primer lugar que fueran manuscritos, pues sólo existe un ejemplar y por lo tanto en algunos casos han tenido poca divulgación. Segundo, que formaran parte de una Descripción de las Islas dirigida al Rey o a los capitanes generales; y tercero, aquellos que dieron a conocer las Islas en Europa; sin olvidar los bellos mapas que levantó Manuel Pérez y Rodríguez para las escuelas al estilo de los mapas entelados de los continentes con los que aprendimos geografía".

Las principales conclusiones a las que ha llegado este investigador tras su estudio, en muchos de cuyos mapas analizados aparece dibujada la mítica isla de San Borondón en referencia a la popular leyenda del monje irlandés San Brandán, es que "la cartografía histórica ha sido utilizada por los editores como una mera imagen decorativa; sin embargo, en ocasiones es el único eslabón del conocimiento y en otras, ayuda a descifrar la historia".

Con respecto a si están bien documentadas las Islas cartográficamente a lo largo de la historia, desde que fueron "redescubiertas", él considera que "sí, aunque no bien divulgada pues la cartografía iba destinada al rey para cubrir las necesidades de la defensa de las Islas y era materia reservada".

En este sentido, aseguró que "el gran polígrafo José de Viera me consta que hizo algún escarceo con los ingenieros militares para ilustrar su Historia; y a la hora de elegir el mapa de Canarias, en principio, escogió el de Pedro Agustín del Castillo de 1686. Es el que figura en el borrador de la Sociedad Cosmológica de La Palma; pero al final se decantó por el de George Glas de 1764, a pesar de que conocía el maravilloso mapa, levantado en 1762, por su paisano Francisco Xavier Machado Fiesco".