Cultura y Espectáculos

Historias y relatos sobre tesoros en Canarias

Herques Ediciones acaba de publicar un libro, escrito por un equipo de cuarenta investigadores, donde se describen más de medio centenar de enigmas sobre distintas riquezas ocultas en las Islas.
Raúl Gorroño
5/oct/14 0:50 AM
Edición impresa

El tesoro de Cabeza de Perro, historias de naufragios, tesoros escondidos en cuevas o casonas antiguas, obras de arte muy valiosas, como la mayor corona de plata en filigrana del mundo, en Icod de los Vinos, los tapices de Adeje, o las andas del Corpus de La Orotava, son algunos de los temas que se abordan en "Enigmas y tesoros en Canarias", obra publicada por Herques Ediciones y prologada por Alberto Vázquez Figueroa, que se presentará el próximo 9 de octubre en la sede del Parlamento de Canarias en Santa Cruz.

Juan Francisco Delgado Gómez, artífice de este trabajo y uno de los cuarenta investigadores que contribuyen a darle contenido, explicó que el libro acoge más de medio centenar de historias y relatos sobre enigmas y tesoros en Canarias, basados en hechos reales, en los que se han conjugado la labor de investigación documental con un trabajo de campo que ha incluido entrevistas.

La obra, complementada con más de ciento cincuenta fotografías a todo color, está estructurada en tres grandes apartados. En el primero se hace un recorrido por cada una de las Islas y se describen lugares, objetos, colecciones y personajes como el tesoro de la Cueva de Los Verdes, o el de playa Quemada, en Lanzarote, o los tesoros del canario Marcos Torres y la ermita de Las Angustias, en Icod de los Vinos.

La segunda parte está centrada en el misterio de Cabeza de Perro, su ejecución, sus andanzas por las costas de Güímar y el denominado tesoro de la muerte.

La última sección, la más extensa, está dedicada a las historias y leyendas sobre tesoros en Canarias. En el caso de Tenerife, se incluyen informaciones sobre el oro del viejo galeón de Garachico, el denominado tesoro de Nelson, el naufragio del vapor francés "Flachat" en Anaga en 1898, el tesoro de la Casona de San Juan, en Güímar, las riquezas de Amaro Pargo, o los tesoros de la Casa Fuerte de Adeje. También lleva un artículo sobre los hallazgos de metales preciosos en Canarias o el tesoro de los antiguos canarios.

Este proyecto surgió hace cuatro años, según explicó Delgado, editor también de "La cueva de las mil momias". Este investigador es consciente de que Canarias fue atacada y asaltada por muchos piratas a lo largo de la historia, incluso antes de la conquista castellana.

"Pero Canarias no es como el Caribe, que hay documentos, planos y tesoros de piratas. Aquí no, porque la piratería pasaba, saqueaba y se iba a América u otros lugares. Cuando empezamos a buscar documentación en las universidades canarias y nos dirigimos a los expertos me empezaron a enviar pequeñas notas y vi que podíamos hacer un libro. Hablamos con las unidades de patrimonio de los siete cabildos, con personas con nombre y apellido que escucharon determinadas historias y fuimos recopilando materiales. Al final hicimos una selección".

Aunque son muchos los temas reunidos en el libro, que abarca un periodo de más de quinientos años, este investigador del pasado mostró especial interés por la leyenda de Cabeza de Perro.

"Se ha hablado mucho de Amaro Pargo, pero no tanto de Cabeza de Perro. Incluso yo cuando tenía 14 años estuve buscando en Güímar el tesoro de Cabeza de Perro. Hay mucha tradición oral sobre él, pero creo que en Tenerife no estuvo, pero si en las islas Orientales, aunque se escribieron muchas historias".

Otro botón de muestra que resaltó con entusiasmo este historiador se refiere a la "colección Lifchuz, que está depositada en el Museo Canario de Las Palmas. Son más de mil monedas romanas de distintos periodos y seis sellos orientales cuneiformes de más de cuatro mil años de antigüedad . Fueron donados por un ruso que estuvo afincado en Gran Canaria".

También es muy llamativo un episodio relacionado con Garachico. "donde en los años 40 unas personas empezaron a hacer un pozo para sacar agua, pero con la intención de buscar el oro de un galeón, el María Galante, que quedó sepultado tras un diluvio en el año 1645; o el tesoro de la Casona de San Juan en Güímar. Llegó un coche con varias personas, se dirigieron a una ventana de asiento y se llevaron dos sacas con 50 kilos de monedas de oro de la época de Alfonso XII".