Cultura y Espectáculos

Eclipses de Sol y de Luna decoraban la cerámica de los antiguos canarios

El arqueólogo José Juan Jiménez ha registrado 448 fenómenos astronómicos de este tipo visibles en Canarias en los siglos XIV y XV.
Ana Santa/Efe, S/C de Tenerife
12/abr/16 0:39 AM
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Ana Santa/Efe, S/C de Tenerife

Los antiguos canarios reflejaron en la decoración de cerámicas y pintaderas eclipses concretos de Sol y de Luna, según un estudio pionero del arqueólogo José Juan Jiménez González, que ha registrado 448 fenómenos astronómicos de este tipo visibles en Canarias en los siglos XIV y XV.

Con esta investigación la decoración de cerámicas y pintaderas "cobra otro sentido", afirma José Juan Jiménez, conservador del Museo Arqueológico de Tenerife, que impartirá mañana, miércoles, la conferencia "Arqueología en penumbra. Eclipses", en el Museo de la Naturaleza y el Hombre de Santa Cruz (MNH).

El evento supone la quinta "Cita etnoastronómica" abierta al público que organiza la Asociación de Amigos del MNH con el apoyo de Museos del Cabildo de Tenerife y José Juan Jiménez detallará cómo incidieron los eclipses en la arqueología canaria y su representación en objetos arqueológicos.

También ahondará en qué supuso para los antiguos canarios que la luminosidad se difuminase en la penumbra con una periodicidad cíclica "que ellos fueron capaces de registrar -para predecir los eclipses- mediante el cómputo de lunaciones citado en las fuentes etnohistóricas, para lo cual debieron conocer el Saros o Ciclo de Saros, que acontece cada 223 lunas nuevas, o sea cada 18 años y 10 u 11 días".

Todo comenzó con varias cuestiones que se planteó el especialista: "¿por qué en algunos vasos cerámicos reprodujeron escenas que alternaban y solapaban las figuras del sol y de la luna? ¿Para qué las superponían en algunas pintaderas circulares?".

Entonces decidió contrastar esas semejanzas iconográficas con imágenes de eclipses y realizó un pormenorizado registro de 448 de ellos: 87 de Sol (19%) y 361 de Luna (81%) visibles desde Canarias en los siglos XIV y XV, "una catalogación sistemática con sus coordenadas de observación, fechas y horarios de avistamiento, magnitudes, conjunciones geocéntricas, declinaciones, ortos y ocasos, entre otros indicadores".

Estos datos los trasladó a programas informáticos "para lograr su conectividad revirtiéndola luego a imágenes y gráficos".

De esta forma "se pueden recrear esos eclipses mediante secuencias concatenadas sucesivas e ilustrar aspectos sorprendentes" indica Jiménez, que también es doctor en Prehistoria por la Universidad de La Laguna.

El conservador del Museo Arqueológico ha desarrollado una pionera experimentación práctica que vincula eclipses concretos con la decoración de sendos objetos arqueológicos y esta aplicación científica le permite concretar y proponer cronologías astronómicas para fechar descubrimientos arqueológicos carentes hasta ahora de datación convencional.