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El triunfo de las 10.000 pesetas

El Tenerife, con una prima incluida, sumó en el estadio del Osasuna sus primeros puntos en la temporada del ascenso a Segunda División de 1971. Fue una de sus tres victorias en El Sadar.
J. Ruiz
1/abr/18 1:18 AM
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J. Ruiz

E n veintiún visitas a El Sadar, ocho en Primera, otras tantas en Segunda, una en Tercera y cuatro en la Copa, el Tenerife solo pudo ganar tres veces. La alegría más reciente data del 14 de octubre de 2001, día en el que los tinerfeños se impusieron por 0-2, con un gol de Pablo Paz y otro de Iván Ania desde el centro del campo, estando Pepe Mel en el banquillo. La anterior también se produjo en la máxima categoría, en la campaña 1992/93, la primera completa con Valdano al frente. En Pamplona, el representativo sumó dos puntos (1-2, Juan Pizzi, de penalti, y Redondo), que añadió a su clasificación para poder debutar en el curso siguiente en la Copa de la UEFA.

Y para encontrar la victoria más lejana de las tres, hay que remontarse al sábado 12 de septiembre de 1970. El Tenerife cumplía su tercer curso consecutivo en la Tercera División (similar a la Segunda B de ahora) y coincidió con el Osasuna en el Grupo II. Al final de ese ejercicio, los blanquiazules lograron regresar a la Segunda A, siendo líderes por delante del Real Valladolid y el Palencia, que jugó la promoción y no subió. El Osasuna terminó en un insuficiente cuarto lugar.

El primer duelo entre navarros y tinerfeños tuvo lugar en El Sadar, donde el entrenador visitante, García Verdugo, alineó de inicio a Domingo, Lesmes, Molina, Juan Miguel, Mauro, Esteban, Jorge, Ávila, Soto, Cabrera y Morales, que tuvo que ser sustituido por Lelio tras una lesión.

Precisamente, el futbolista relevado fue el autor del gol que le permitió al Tenerife neutralizar la ventaja lograda por el Osasuna a falta de un minuto para el descanso, gracias a un remate de Urra. Morales, uno de los pocos fichajes peninsulares del club insular para aquella temporada, firmó el 1-1 en el tramo inicial de la reanudación, mientras que Soto, otro refuerzo de la misma procedencia, se encargó de decidir al culminar un contragolpe conducido por el mencionado compañero (1-2).

"El Tenerife ganó porque lo mereció; así de sencillo", explicó García Verdugo después del partido. "El equipo fue superior técnicamente, imprimió mayor velocidad a sus jugadas, efectuó un estrecho y duro marcaje y los jugadores se anticiparon de todas todas", añadió antes de responder a una de esas preguntas que se hacían en otros tiempos. "¿Qué prima sacaron los jugadores del Tenerife?", le consultaron. "Diez mil pesetas".

El equipo había iniciado la Liga la jornada anterior en el campo del Sanse (1-0), y enlazó dos visitas, por lo que permaneció toda una semana en la Península entrenándose en Logroño para preparar el partido con el Osasuna.