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Duelo de artilleros serbios

Malbasic y Djurdjevic, frente a frente en el Heliodoro en el mejor momento de ambos en este curso. El blanquiazul, decisivo en los dos últimos partidos. El rojiblanco suma ocho goles.
J.J.R. (@juanjo_ramos), S/C de Tfe.
5/abr/19 6:30 AM
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Duelo de artilleros serbios

J.J.R. (@juanjo_ramos), S/C de Tfe.

L os paralelismos entre Filip Malbasic y Uros Djurdjevic, que llegan al partido de esta noche en el Heliodoro Rodríguez López en su mejor momento de la temporada, arrancan en su procedencia (Serbia), siguen en el club que les permitió debutar como profesionales (Rad de Belgrado) y continúan con su llegada a la Segunda División española después de pasar por varias ligas del Viejo Continente.

El nueve tinerfeñista, un año mayor que su compatriota, lo intentó en Alemania (Hoffenheim) y Polonia (Legia Gdansk) antes de aterrizar en la Isla. El sportinguista pasó por Holanda (Vitesse), Italia (Palermo) y Grecia (Olympiacos) antes de recalar en Gijón. Los dos, por cierto, retornaron a su país pasando por el Partizán de Belgrado. Y a ambos les ha costado adaptarse a la categoría de plata.

Djurdjevic, que llegó el pasado verano, tardó muchas jornadas en anotar su primer tanto en la Liga. Se lo hizo, casualmente, al Tenerife en la primera vuelta y sirvió para encauzar la victoria sobre los insulares en El Molinón (2-1). Se apoderaron las dudas del atacante serbio y también de su afición cuando no llegaban los goles, aunque ahora se le reconoce como el principal estilete de una escuadra que ha añadido a Álex Alegría como ayudante de la misión de materializar las ocasiones del futbolista natural de Belgrado.

La presión venía de serie, ya que el Sporting pagó 2,5 millones por su traspaso en el mes de agosto, convirtiéndose en la operación más cara de la historia en el club rojiblanco. El internacional sub'21 no dio resultados de inmediato y alimentó el debate, ahora felizmente resuelto. Algo parecido le sucedió a Malbasic, que empezó como un tiro en el Tenerife 17/18 y se paró cuando pasó a estar a la sombra de Longo y, tanto José Luis Martí como Joseba Etxeberria, entendieron que no podían jugar juntos. Nueve goles anotó en el curso anterior el delantero blanquiazul, del que se esperaba un paso adelante en esta campaña. El caso es que futbolísticamente lo ha dado. Ya es indiscutible para el aficionado, no tanto para su técnico, pero lleva solo tres tantos en 32 jornadas. Todo un lastre para él. Sin embargo, parece haberse reencontrado en las últimas semanas y ya cantó gol en Albacete.