Elecciones

Sánchez se presenta como aval para Canarias

En la Pirámide de Arona y ante 1.400 entusiastas, sostiene que, en 10 meses, ha hecho "más por las Islas que el PP en 7 años con el apoyo de CC", al tiempo que defiende el autogobierno isleño frente al pulso recentralizador de "la derecha de 3 siglas".
Á. Morales
14/abr/19 6:53 AM
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Sánchez se presenta como aval para Canarias

Á. Morales

Han pasado 11 años y la política española ha cambiado a fondo, pero el PSOE tinerfeño se acercó ayer, un poco, a las sensaciones del mitin de Zapatero en el Santiago Martín para las elecciones de marzo de 2011. Lo hizo en la Pirámide de Arona, con un Pedro Sánchez cual ave Fénix y ante unas 1.400 personas, muy lejos de las casi 6.000 de aquel día en la Hamburguesa, cuando aún la honda crisis no había arreciado y preparado el terreno para la "nueva" y muy plural política partidista. Más de un decenio después, los socialistas huelen de nuevo la victoria, y eso se notó ayer en el entusiasmo, ovaciones y los gritos de "presidente, presidente", pero la mejor prueba del cambio es que, en 2008, aspiraban a una mayoría absoluta (se quedarían a 6 actas) y ahora, tanto en boca de Sánchez como de Ángel Víctor Torres, apelan a una "victoria suficiente" para poder gobernar sin ataduras.

En su primera parada de su periplo de campaña por Canarias (anoche intervino en La Palma y hoy lo hará en Gran Canaria), Sánchez se presentó como garantía para los intereses de las Islas y recalcó que, "en 7 meses, hemos hecho más por Canarias que el PP en 7 años con el apoyo de CC". Además, alertó de las ansias e intenciones recentralizadoras del Estado de lo que presentó como "la derecha con tres siglas" pero que, en el fondo, "son una y quieren gobernar juntas". A eso antepone su apuesta por el autogobierno canario y por los logros que ha supuesto.

Eso sí, ni una mención a los convenios pendientes, a las partidas no transferidas, al superávit de 945 millones que el Gobierno regional le reprocha porque incluye 500 del fallo sobre carreteras y 145 de Empleo y Educación, así como ni un atisbo, una referencia, una insinuación leve, al menos, a la carta enviada por el Consejo Asesor de Fernando Clavijo (con CEOE, UGT y CCOO) para verse ayer, hoy o cualquier día en Madrid y encauzar la situación. Por supuesto, ni una alusión a las llamadas y peticiones de Clavijo de una cita desde diciembre. Es más, Presidencia regional no había recibido ayer ni respuesta por escrito ni una llamada, y la sensación es que mejor ni esperan.

Por el contrario, y con fuertes abucheos a CC cada vez que se mencionó, en el mitin quedó claro que los socialistas canarios están encantados con cómo ha tratado a las Islas Sánchez y tanto Torres, como Héctor Gómez u Olivia Delgado sostuvieron que se han firmado "más convenios que en los años de Rajoy". Así, aludieron a los 1.200 millones del de carreteras, a los casi mil del protocolo hidráulico (aún falta rubricar el primer convenio), a los 42 de Empleo y otros 42 de Educación, a los 15 de Turismo, los 8 de agua agrícola y otras medidas que, a juicio del PSC, prueban que Sánchez "sí cumple" y es un aval para Canarias, en evidente contraste con lo que dicen CC, PP y Cs.

El acto comenzó puntual y demostró cómo cambia todo en muy poco tiempo. De aquel Sánchez expulsado de la secretaría en una jornada bochornosa, básicamente por el sector de Susana Díaz, al Pedro que ganó las primarias con su coche por España y, ayer, entrando aclamado y flanqueado, con orgullo y caras sonrientes, por algunos de los alcaldes que más apoyaron a la expresidenta andaluza y, en privado, más le criticaron por sus dos derrotas y la senda del partido. Ayer, no; ayer se confirmó como el auténtico líder de un PSOE resucitado en un aforo con personas de diversas razas y colores, en esa España diversa que pregona, con una bandera de arco iris, carteles de apoyo de agrupaciones muy afines, como la de La Laguna, y la sensación general de quién les ha visto y quién los ve ahora.

Tras los "teloneros", el presidente no defraudó. De sus anuncios, sobresalió la promesa de desarrollar un Consejo de Ministros en Canarias si gobierna, así como el de una reforma de la Constitución para, entre otras cosas, blindar el sistema público de pensiones ante lo que la amenaza "real" del PP de rebajarlas entre un 20 y un 30%.

Como Gómez, resaltó el "llenazo espectacular" de la amplia sala y dijo que refuerza su conclusión por donde va de que "hacía mucho tiempo que no sentía latir el corazón del PSOE como ahora". De ahí que, enseguida y haciendo un llamamiento al final a convencer a los indecisos, a los familiares, amigos y personas que les votaron alguna vez antes o que nunca lo han hecho "pero quieren una España de futuro y progreso", que vayan a las urnas para lograr "esa mayoría suficiente, que tenemos muy cerca, para gobernar con estabilidad y con nuestras propias fuerzas. Con los partidos a favor de la Constitución (marcando terreno claro con los independentistas), pero con la mayor autonomía posible.

Enseguida, repasó lo "mucho" que, a su juicio, han hecho en 10 meses y aludió al refuerzo de la prestación con hijo a cargo "para sacar a 80.000 niños de la pobreza", al permiso de paternidad hasta las 8 semanas, el real decreto ley para garantizar la igualdad de hombres y mujeres, la prestación para parados de más de 52 años sin ayudas, las cotizaciones de las mujeres que cuidan a dependientes... "Y todo esto con 84 diputados: imagínense con muchos más", recalcó.

Pasó luego a advertir de lo que supondría un gobierno de "la derecha de 3 siglas" y criticó que quieran hacerle un cordón sanitario a un partido como el PSOE, "que cumple 140 años sirviendo al país y poniendo en pie el Estado del Bienestar", aparte de reprocharles que se apropien de una Constitución en la que el PSOE fue clave y que olviden el artículo 113, que aclara que una censura es totalmente legal y, en su opinión, justificable si está en juego la limpieza y regeneración democrática tras la "ejemplar" sentencia de la Audiencia contra el PP por el primero de los juicios de Gürtel.

En uno de sus pocos guiños humorísticos (el otro fue para criticar que a España se le coloque como segundo país en el mundo en gastronomía: "Será que no conocen las papas arrugadas", dijo), presentó a las tres derechas como los "tres temores" contra los derechos y libertades, recordando que "van juntos a manifestarse, a tomar vinos y, ahora, a la oposición".

Una derecha que resumió, asimismo, con palabras como "corrupción, recortes, más desigualdad y la confrontación territorial". Un coctel que contrapone a la "justicia social, convivencia y limpieza" que representan los suyos.

Como la vida vuela, recordó que, hace 10 meses, ofrecieron una alternativa a Rajoy por ese fallo y fue cuando se lió un poco. Para contrarrestar la constante crítica de apoyarse en independentistas, y aparte de recordar que, por ellos y la derecha, no se aprobó el presupuesto "más social", se preguntó si el PP y Cs escondían un pacto con los soberanistas para que Rajoy siguiera. Lo presentó como una contradicción, pero su explicación no se entendió mucho. Al contrario.

A su juicio, Cs echó por tierra entonces su aureola de regenerador y lo sigue haciendo al abrazar, como el PP, las ideas de la ultraderecha de un Vox al que no citó. Censuró también la postura de CC y subrayó que, "ahora, hay un Gobierno en Madrid que quiere el progreso de Canarias y necesitamos, Ángel Víctor, uno que también lo quiera aquí".

Por si no había quedado claro, remarcó que "el independetismo, como la derecha, sabe que la independencia de Cataluña no se dará porque los propios catalanes no lo quieren en su mayoría" y, eso sí, insistió en que lo que sí existe es un problema de "convivencia que solo se soluciona con diálogo, Estatuto y Constitución".

Además, anunció una ley de igualdad salarial y sanidad bucodental gratuita, derogará los aforamientos, la reforma laboral y la "ley Mordaza" y lanzará "el mayor paquete de vivienda social". Preguntó si se quiere avanzar o retroceder 40 años y subrayó que "este es un país de buena gente, que no roba, no insulta, ni miente, ni espía (risas) o deja al pairo a alguien que sufre". Para ese país que mira al futuro, integrador y del bienestar es para el que quiere gobernar, pero avisando de que solo les puede perder la confianza, la desmovilización y llenar las urnas de datos previos y no de votos.

La anécdota del día la protagonizó el candidato del PSOE a la Presidencia regional, Ángel Víctor Torres, quien, al intervenir antes de Sánchez, se tropezó con la tarima de acceso al escenario y, si bien no cayó del todo, sí se oyó ese típico "oooh" entre los presentes, traducido enseguida en aplausos y risas y reconvertido por el propio "zancadilleado" en un "salto no preparado". Lo que sí tenían preparado, tanto Torres como Olivia Delgado y Héctor Gómez, fue un optimismo desbordante, no exento de prudencia y llamadas a la movilización máxima, pero bajo la convicción, según Gómez, de que "Patricia será la próxima alcaldesa de Santa Cruz" y que Pedro Martín será un presidente del Cabildo tinerfeño "no sectario". Además, le exigió a Julián Mena (aclamado varias veces) una "mayoría absoluta" en Arona y a un Torres que acabe "con 25 años (32 si se recuerda a ATI y demás) de CC". Como si hubiese dudas, le recalcó que el partido confía en él (en Torres, claro) y que él mismo debe confiar en su persona y opciones, pero sonó extraño. Como hizo cuando vino Carmen Calvo, el candidato al Congreso censuró con fuerza a Clavijo por sus "10 meses de confrontación con Sánchez con la única intención de tapar la mala praxis de CC en las instituciones donde gobierna y donde solo buscan rédito electoral". Pese a los problemas de sonido que hubo durante buena parte del comienzo del acto, no le fue a la zaga Delgado, quien, de roja impoluta y viniéndose arriba poco a poco, censuró los 7 años de "recortes del PP para Canarias". Una situación que contrastó con el Gobierno de Sánchez "por y para las personas, feminista y que refuerza la lucha contra la violencia de género". Eso sí, incluso dejó en buen lugar a Rajoy "porque esta derecha de ahora es peor", al tiempo que censuró a CC "porque defender las Islas no es crispar ni mentir ni enfrentar. Está nerviosa y prefiere al PP para esconder sus 800 millones de superávit en una tierra con un 40% de exclusión y un 20 de paro. Llenemos las urnas de rosas", remató. Luego, Torres puso el Sur tinerfeño como ejemplo de "buena gestión socialista", resaltó los "logros" de Sánchez para Canarias y, sobre todo, llamó a la movilización y a no confiarse nada.

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